
Sin embargo bien pronto tuvimos la mala noticia que el actor que encarnaba a Spartacus (Andy Witfield) sufría un linfoma y que tenía que hacer una pausa a su trabajo como actor para recibir tratamiento. Siendo el protagonista de la serie y con un enorme carisma, la productora se estrujó el cerebro para evitar dejar la serie un año en el dique seco. Doble peligro, pues quien sabe al cabo de un año si no habría habido otro proyecto dentro de la cadena que impidiera el relanzamiento de la serie, y había que aprovechar el tirón popular de la primera temporada. Así nació la fantástica idea de crear una precuela, donde iban a aprovechar para matar dos pájaros de un tiro, por un lado seguir en emisión dejando tiempo a Andy para recuperarse y encarar al cabo de un año el rodaje de la segunda temporada y por otro aprovechar esta precuela para contarnos ciertos puntos de la serie que quedaban un tanto en el aire.
Mi primera impresión al saber que se iba a hacer Spartacus gods of the arena es que no iba a dar demasiado de sí y que con solo 6 episodios poco se podría hacer. Por suerte me equivocaba de lleno y los guionistas han demostrado una cosa de la que deberían tomar nota en otras series, maestría para condensar una buena trama, desarrollarla convincentemente, dar explicación a los hilos abiertos que teníamos en la primera temporada y cerrarla muy pero que muy satisfactoriamente.


Por aquel entonces la posición social que ocupaba esta escuela de gladiadores estaba relegada a una parte poco prominente de los juegos en la arena del circo y por tanto a tener poco reconocimiento y pocos ingresos. Sin embargo las intrigas sociales, políticas que van a urdir Batiatus (John Hannah) y su esposa Lucretia (Lucy Lawless) para conseguir una posición social más prominente, estarán a la altura de una serie como "Yo Claudio". Aquí veremos la historia de un gladiador, Gannicus, quien será el primer gran campeón de la casa de Batiatus, además conocermos como llegó Crixus a esta casa, como Oenomaus llega a ser el Doctore del ludus, la rivalidad mortal entre Batiatus y Solonius, que aquí empiezan como socios, pero que en la primera temporada son rivales antagónicos o el porque de ese odio visceral y mortal entre Crixus y Ashur. Todo esto y otras sorpresas tienen respuesta en esta fantástica precuela que puedo decir que me ha dejado encantado.

Ojo, mejor ver la primera temporada antes que la precuela, hay imágenes tanto en el primer episodio como en el último de esta precuela que son un mega spoiler de lo que ocurre en Spartacus Blood and Sand. Por lo que todo aquel que vea antes la precuela se arriesga a descubrir el final de la primera temporada, advertidos quedáis... Otra recomendación, imprescindible en VO, ya que las voces que le han puesto en castellano dejan bastante que desear. Para acabar comentar que por desgracia el actor Andy Witfield no se ha recuperado todavía de su enfermedad, por lo que en la segunda temporada finalmente será sustituido por Liam McIntyre en el papel de Spartacus, una verdadera lástima.
Impresionante serie, te puede gustar mas o menos la tématica y la trama, pero visualmente es espectacular. Engancha mucho, sobretodo si estas necesitado de una sobredosis de testoesterona.
ResponderEliminarY pese a no encontrarme entre los habituales de esta serie, me consta que hay mucha cacha también...y eso, como no, es un atractivo a tener en cuenta....
ResponderEliminarGenial entrada. Me gustó el blog. Capaz venga seguido.
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