

El hechicero Koura le pisará los talones para hacerse con el preciado tesoro, y contará con la ayuda de las fuerzas del Mal, en cualquiera de sus formas, ya sea a través de su homúnculo volador o usando su magia para controlar al temido Centauro, a la gran Khali y sus 6 brazos o incluso llegar a ser invisible.
Ejemplifica lo fantástico y lo irreal en su máxima expresión, un sinfín de arrolladoras aventuras que no conocen límites, creando un mundo tan apasionante en el cual todo puede suceder, y de hecho, sucede. El gran Ray Harryhausen fue el responsable de los efectos especiales que fueran tan característicos en este tipo de films, y que desafortunadamente se han perdido en favor de los digitales (Ray necesitaba 1 año para acabar sus efectos, tiempo actualmente inconcebible en una producción express). Llegó a crear para esta cinta un Centauro, un Grifo, una sirena salvaje rampante, un homúnculo con alas y una Diosa con 6 sables que son una verdadera delicia contemplar, una dedicación incomparable que lo elevan a la categoría de maestro.



El personaje central interpretado por Law habla con acento árabe (en la V.O.), se mueve con gestos atávicos orientales y utiliza frases míticas de esas culturas, tales como , -Vale más un perro vivo, que un león muerto -, siendo muy concienzudo en la laboriosa creación de su rol.
Podríamos decir que sigue siendo el mejor Simbad de cuantos hayan interpretado al famoso marino, y sin duda, el de mirada más penetrante.

Fue íntegramente filmada en España, concretamente en las cuevas de Arta, en Mallorca, o en La Pedriza madrileña, contando además con un grupo español de teatro que se transformó en una banda de indígenas verdes aliados de la Diosa Khali. Se atreve incluso con los homenajes, siendo un claro ejemplo la ofrenda de la chica al Centauro, como en King Kong.

En definitiva, una tentadora película de aventuras a la antigua usanza que nos atrapará y nos enseñará la verdadera manera de filmar el género fantástico, que tanto echamos en falta.

Nuestro admirado Carlos Aguilar le dedicó la portada a su espléndido libro "la espada mágica", trabajo homenaje al género de aventuras y que cuenta con un prólogo del mismísimo John Phillip Law, del que fuera amigo cercano (imagen de la izquierda). De hecho, en el trabajo de Aguilar sobre la vida y obra de Phillip Law, éste argumenta que fue su papel más destacado, del que se sentía más orgulloso y del cúal aún le seguían reconociendo.
Un clásico de verdad, el año pasado me vi los 3 DVDs que tengo de Simbad, a parte de ésta, "Simbad y la princesa" y "Simbad y el ojo del tigre". Todas ellas con los efectos especiales del gran Harryhausen y muy amenas (bueno, si no recuerdo mal, la última tenía una historia un poco más simplona). A ver si te animas y completas el ciclo de Simbad...
ResponderEliminarPor cierto, no recordaba que Tom Baker salía en la película, la verdad es que mi memoria está cada vez peor, y esto me ha hecho recordar que en el apartado de series debería hacer un especial, pues la serie más lóngeva de la historia de la televisión, bien se lo merece... este verano cae seguro.
Me gustaria verla
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