Una vez descubre que se ha convertido en un mantenido, recelará de cualquier cliente que pague por sus servicios y cavilará un plan para únicamente ser él su fuente de ingresos, fingiendo ser otra persona e inventándose al señor Lord X, un sir inglés refinado y ricachón que con 2 servicios a la semana pagará más que suficiente dinero para que no atienda a más clientes (además, sin consumar relaciones íntimas, sólo juegan al solitario... los dos!!).

En conjunto esta obra proviene de un musical, pero no era un género en el que Billy Wilder se sintiera cómodo y lo adaptó magistralmente a una comedia, que por otro lado, tan bien le sienta a la pareja Wilder-Lemmon, ambos ya legendarios.

Lo más reprochable del film sería su estirada duración (casi 150 minutos) que consiguen desencantar el tramo intermedio de la película, anclándose demasiado en la pérdida de valores del protagonista y perdiendo el fuelle cómico, que hasta ahora dominaba la cinta. Pese a levantar el vuelo más adelante, se ve afectada por ese bajón y lastima mi valoración final, que aún siendo magnífica, hubiera podido ser sublime.
Contiene unos títulos de crédito entremezclados con escenas de Irma y sus clientes dignos de alabar, y una ambientación tan alegre como dinámica, visualmente agradable. Es a su vez, la primera película para un novatillo James Caan (hace de soldado) y cuenta con la presencia de un también imberbe Bill Bixby, como tatuado marinero de bar.

Subrayaré el curioso tráiler original de cine, realizado con animación -muy simpático- el enigmático pasado lleno de experiencias irreales de Moustache (divertidísimos) y el comentario que realizó el propio Wilder de su propia película :
-Simplemente, no acabó de funcionar! -
Nosotros creemos que sí, pero con media hora menos de metraje Sr. Wilder.....
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