Su padre, obsesionado con lo que le ha pasado a su hija, traza un horrible plan para lograr la total recuperación de la belleza de la joven. Sin embargo los métodos utilizados por el inefable doctor y su servil ayudante Louise (Alida Valli), no serán otros que secuestrar a bellas jóvenes para arrancarles el rostro e intentar trasplantárselo a Christiane.
Esta es una extrañísima película de terror que a diferencia de muchas otras en las que abundan los gritos, las escenas gore y baños de sangre, sabe con elegancia generar un terrible desasosiego y tensión en el espectador a medida que va avanzando, sin necesidad de recurrir a esos elementos tan típicos. Su tramo inicial es fantástico, con una escena de una conducción de un coche que nos ocupa todos los títulos de crédito que ya pone de los nervios. Asimismo el arranque de la historia con un reconocimiento de un cadáver y posterior entierro ya nos meten de lleno en una historia que anda con un ritmo propio y muy alejado de los thrillers con asesinatos en serie, que suelen buscar el efectismo mediante giros bruscos o escenas chocantes.
La película hace un uso de un blanco y negro perfecto (a pesar de ya estar en 1960) y sabe jugar muy bien con la fotografía y los encuadres para lograr esta tensión que se respira en la mayoría de las escenas, y una atmósfera opresiva tanto en las escenas de interiores como en las exteriores.
Los métodos del trío protagonista, el Doctor, la terrible ayudante que con su aspecto inocente se encarga de engañar y hacer caer en una tela de araña a sus víctimas, y Christiane, ponen a prueba la dudosa moralidad de jugar con otras vidas para lograr sus objetivos. Sentimos lástima por las pobres chicas que caen en sus manos, pero también una gran pena por la pobre Christiane, una criatura frágil que vaga por la casa como una muñeca rota, tan destrozada por fuera como por dentro.

El director español Jesús Franco, haría una versión de la misma en 1962 titulada Gritos en la noche, pero claramente inferior al original francés, muy a su estilo.
Pedro Almodovar para este 2011 nos presenta La piel que habito y que si no me equivoco mucho por lo que he podido ver, está clarísimamente inspirada en la de Ojos sin rostro, protagonizada por Banderas y Elena Anaya, por lo que no espero casi nada bueno de ella.
¿Sólo 7,4?
ResponderEliminarHola Jesús, ¿la has visto? ¿qué nota le pondrías?
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