

Inside Men en tan solo 4 episodios de una hora nos cuenta el mayor atraco jamás perpetrado en el Reino Unido en un depósito de seguridad de Bristol, por el que cada día pasan millones de libras procedentes de bancos y comercios. Tal y como reza el título, el plan es orquestado por gente de dentro de la propia empresa y que se conoce los secretos y debilidades que pueden explotar para tirar adelante con su plan. Llegados hasta este punto, se podría pensar que esto ya lo hemos visto en otras ocasiones o que el inicio mismo de la serie nos puede recordar vagamente a lo planteado en la película Plan Oculto con Clive Owen. Sin embargo, además de la precisa descripción del plan y del golpe, del que ya hablaremos un poco más adelante; la gran virtud de la serie también reside en los retratos profundos que hace de sus tres protagonistas, alejados de los típicos arquetipos de producciones americanas con atracos perfectos de por medio y cuyos protagonistas suelen ser bastante planos y previsibles. Aquí se nos muestran tres personas muy distintas, de clases sociales muy dispares, con problemas e intereses bien diferenciados, que hacen un frente común para beneficio de todos ellos.

Pero ninguno de ellos es claro u oscuro, son personajes con matices y de los que descubriremos muchas cosas a lo largo de los episodios. Apoyados en unas potentes interpretaciones contamos con dos actores que pudimos ver en Luther, Warren Brown, que aquí da vida a Marcus, uno de los trabajadores del depósito; y a Steven Mackintosh que interpreta a John, el director del lugar, y con el que vamos a alucinar viendo las diferentes capas de su compleja personalidad, excelente su trabajo, demostrando su gran versatilidad. La historia nos sumerge en la elaboración a lo largo de meses del plan en el que no se deja nada al azar, desde la elección razonada del tipo de careta que deben llevar, las frases a decir en cada momento, el día más conveniente para realizar el golpe, las reacciones que deben tener cuando los asaltantes les apunten con un arma o como mover tal cantidad de dinero en el menor tiempo posible. Merced de un guión que sabe combinar escenas con un alto ritmo (el asalto, por ejemplo), con otras más pausadas (gran parte de la preparación) o el desarrollo de los personajes, no hay momento para aburrirse, convirtiendo a esta nueva producción en una propuesta altamente recomendable para un amplio abanico de públicos.

El guión sabe jugar muy bien sus bazas, empezando por la escena inicial, en la que vemos el atraco en toda su intensidad gracias a una cámara nerviosa y que en cuestión de pocos minutos ya nos tiene enganchados sin miedo a habernos mostrado lo que debería ser el final de la serie, siguiendo por un planteamiento para su desarrollo sucesivo en el que se combinan largos flashbacks que se van acercando poco a poco al momento de la verdad desde seis meses antes del asalto hasta su ejecución, así como el saber que pasa después de esa escena inicial tan y tan prometedora.
Por ponerle alguna pega, podría decirse que no siempre logra ser verosímil, es decir, quizás me ha parecido que en el apartado de la seguridad del centro hay ciertas facilidades para tratarse de un punto donde se custodian tantísimos millones en efectivo o una conclusión un tanto sorprendente y nada efectista. Pero estos unos detalles que quedan bastante diluidos en cómputos globales, ganando claramente por KO los aciertos.
Apuntadla en vuestra agenda.
No hay comentarios:
Publicar un comentario