
Lo más lógico sería divorciarse, ¿no?, pero en la Italia de los 60, era más honorable y “aceptado socialmente” matar a tu mujer que divorciarte de ella.
Esta película está ambientada en el Sur de Italia, posiblemente en un pequeño pueblo siciliano que aquí se ha llamado Agromonte, allá por 1961. Se refleja el trasfondo del sur italiano, un mundo aparte, incluso en nuestros días, donde Mastroianni nos presenta una ciudad con “4300 analfabetos y 24 iglesias...”
Esta era la Italia del Sur, la de las contradicciones, donde no existía el divorcio pero “los delitos de honor” sí que estaban aceptados por el Código Penal (el famoso art. 587 lo castiga con una pena de 3 a 7 años de cárcel, nada más).
Comedia dramática, estuvo nominada a 3 Oscars, ganando el de mejor guión original y optando al de mejor dirección y actor principal. Esta película se clasifica dentro de un género nacido en Italia, la COMMEDIA ALL’ITALIANA, iniciándose en los 50 y que continuó haciéndose hasta mediados de los 80. La expresión se tomó parafraseando el título de esta comedia, uno de los mayores éxitos del género.
El barón Ferdinando Cefalú, Fefé (Marcello Mastroianni), casado desde hace 12 años con Rosalía (Daniella Rocca), se ha enamorado locamente, a sus 37 años, de su prima Angela, de 16 años (Stefania Sandrelli).


Como sucede en tantas otras familias, la familia de Fefé, no se lleva bien con la de su prima, aún viviendo uno al lado del otro. Fefé espía desde el lavabo a su joven prima, pero es que lo hará hasta el propio tío de la chica.
Tras un breve encuentro de Fefé en la playa con su joven prima, descubrirá que este amor prohibido es correspondido. A partir de ahora el único pensamiento de Fefé es como liquidar a Rosalía, su mujer.
Se produce una hilarante escena, ese mismo día, en la que Fefé se imagina a su mujer sucumbiendo, engullida por la arena de la playa. Rosalía sufre de artrosis y se da baños de arena, hasta el cuello.
La búsqueda de la felicidad será su mayor prioridad, a cualquier precio, llegando al punto de empujar a su mujer a los brazos de un antiguo pretendiente, que a su vez esconde un secreto.

El plan va adquiriendo forma, pero no cuenta con que la pobre sirvienta, Sissina, se ha enamorado de Carmelo.
Este desencuentro desvelará el secreto de Carmelo: está también casado y es padre de tres hijos. Lo confiesa a Rosalía y le propone huir. Aprovecharán la noche de la proyección de “La dolce vita” a la que asiste todo el pueblo incluido Fefé que no sospechará nada de la repentina “indisposición” de Rosalía.
El día después Fefé descubre que ha sido abandonado, los adúlteros se han fugado. Es lo peor que le podía ocurrir: cornudo y abandonado.
La gente del pueblo lo mira como si tuviera la lepra. Fefé es la sombra de sí mismo. Ante esta situación, decide intervenir el mafioso del pueblo, que descubre que los adúlteros han huido a la Isla de Panarea (Eolias).
Fefé sabe por otro juicio y tras escuchar la arenga del abogado defensor sobre el honor, (interpretado por el gran actor Pietro Tordi), que no le pueden condenar a más de tres años; pistola en mano, se dirige a vengar su honor. De camino, se cruza con la mujer de Carmelo, al cual acaba de matar. Fefé hará lo mismo con Rosalía.
Fefé ha vengado su honor y es condenado a la mínima pena, tres años, reducida debido a una amnistía. Transcurrido este tiempo regresa a Agramonte. Todo el pueblo sale a recibirlo con honores, a la estación: ¡El héroe vuelve al hogar!
Ya tiene vía libre, a los 40 años, para casarse con su prima Angela, que ya tendrá 19.
El final es ya el colofón, la pareja de recién casados en un barco surcando el mar. Fefé embelesado mirando a su ya mujer, piensa: “la vida comienza a los 40 años”, mientras Angela hace piececitos con el conductor del barco... final abierto, para extraer todo tipo de conclusiones.
A lo largo del film, Germi, con delicado humor, se va haciendo un recorrido por esa Italia del Sur arraigada en las costumbres y se hace a la vez una ácida crítica social. Es una forma inteligente de criticar la sociedad de la época; las costumbres; el código de honor, las relaciones sociales y las familiares.
* El cura del pueblo, en la misa de todos los domingos, se atreve a pedir el voto por un partido democrático y cristiano. El papel de la Iglesia, desafiante y controladora.
* Este machismo sale a relucir también en la escena donde un funcionario del PCI (Partido Comunista Italiano) ofrece un discurso en favor de la mujer y todos los presentes lo abuchean y a continuación se ve un baile en el que bailan juntos entre ellos. Es el llamado “partido del progreso”.
En otra escena el padre de Fefé, da una cachetada en el culo a la sirvienta Sissina, delante de su mujer. Ante la queja de la chica, contesta: “estate callada, tú provocas”.

La diferencia de edad entre dos amantes, más de 20 años de diferencia entre Fefé y Ángela, entre un adulto y una casi adolescente.
El deshonor en una familia, llega al punto de traer una comadrona, don Gaetano, padre de Angela, para comprobar el estado de su hija tras leer en su diario: “soy suya, suya para siempre”.
La fantástica música de Carlo Rustichelli va acompañando toda la trama y ayuda a dar fuerza al argumento.
El tema del adulterio tratado en clave de inteligente humor, hace de esta película un clásico de la comedia sarcástica de todos los tiempos, apta para todas las épocas. Marcello Mastroianni borda su papel en una de las mejores comedias de la historia que mezcla el humor más divertido con la sátira más auténtica.
De nuevo nos honra nuestra colaboradora Sonia Gracia con esta interesante segunda aportación a "Sospechosos" de su tan amado cine italiano.
Sigue siendo un enorme orgullo poder contar con ella en nuestras filas y ojalá esté con nosotros indefinidamente, compartiendo y degustando el mejor cine.
El honor y el placer es mío por dejarme una vez más, añadir mi modesto granito de arena, a este gran trabajo que hacéis Marc y tú, Jesús. Va por la gente que ama el cine, por la gente entusiasta, que es la que hace que día a día, la vida sea más bella! Grazie Mille compagni!
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