

La compostura de la señora Ryan es propia de una santa, aguantando estoicamente su condición de mártir y llegando a límites inhumanos de perseverancia en su felicidad. Las sucesivas circunstancias en su matrimonio marcarán su vida y la de sus hijos para bien o para mal.
La encargada de dar vida a Evelyn Ryan es Julianne Moore, una actriz que nos deja bien claro no sólo que es una notable intérprete, sino que es capaz de conseguir registros antagonistas y amoldarse a papeles bien diferentes, desde la agente Starling (aunque prefiera a Foster) en "Hannibal", siendo una mujer fría y calculadora con un temperamento muy marcado, pasando por su excelente papel de lesbiana confundida en "Los chicos están bien" hasta llegar a "La ganadora", un film más comedido y menos conocido pero no por eso menos interesante.

El marido de nuestra protagonista, Kelly Ryan, tiene la cara de Woody Harrelson, un actor que a mi entender tiene rachas aprovechables en su carrera (Zombieland), pero que normalmente me deja indiferente, regalándonos esta vez una forzada interpretación de marido borracho con buen corazón que no acaba de cuajar (¿será por la manía que tienen de ponerle pelucas?).

Su tono llega incluso a ser divertido por momentos, ya que a través de un personaje muy bien dibujado (Evelyn) nos tiene lo suficientemente enamorados como para seguirla hasta el final, en parte gracias al excelente trabajo de la Moore.

Momentos de libertad en su vida como ese grupo de concursantes amigas suyas tan afines son un respiro para el espectador también, inmerso y ahogado en sus mismos problemas y viviendo junto a ella esta situación tan adversa.
Cinematográficamente hablando, se trata de un drama con un marcado mensaje positivo que nos cuenta que mediante el esfuerzo y la perseverancia, conseguiremos nuestras metas; pero hay algo más. Hay un homenaje clarísimo a una mujer que lo fue todo en esa familia y que además, no pedía nada a cambio, un ejemplo de ser humano íntegro y responsable.
La directora del film, Jane Anderson, es una lesbiana californiana que lleva enfocando su filmografia en personajes fuertes siempre femeninos (excepto esa del cambio de sexo...) y que así se comprende ese desfavorable feminismo latente en esta ocasión.
En perspectiva diré que me ha parecido un film de crecimiento y fortaleza personal suficientemente entretenido, no tan duro como podría haber sido ni tan mordaz, pero que si funciona como crítica social e incluso familiar.
Recomendable sobre todo para mujeres de mediana edad que necesiten historias cercanas donde puedan verse reflejadas, pero dejará algo desencantadas a las que busquen un drama lacrimógeno más denso, pues no lo es.
No hay comentarios:
Publicar un comentario