Mostrando entradas con la etiqueta ERÓTICO. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ERÓTICO. Mostrar todas las entradas

viernes, 25 de noviembre de 2016

IL BOIA SCARLATTO (1965)

Il boia Scarlatto es, sin duda, uno de los ejemplos más pintorescos de la historia del cine de terror gótico italiano. Obra de Massimo Pupillo (también conocido como Max Hunter), el film se estrenó a finales de 1965 en plena ebullición del fumetti neri y en co-producción con Estados Unidos, presentando no sólo una singular y muy libre adaptación de los escritos del Marqués de Sade, sino también por su poco habitual plasmación cinematográfica, ya que acude a muy diversas fuentes de inspiración (desde el péplum al otrora emergente cine erótico).
Filmado en los exteriores del precioso Castillo Piccolomini de Balsorano (ahora convertido en un hotel), Il Boia Scarlatto seduce por su clara composición camp derivada del cómic, más que del uso del lenguaje cinematográfico, con un cierto abuso de los planos muy abiertos, como si las intenciones del director fueran insertar globos de diálogo en los fotogramas cual viñeta.
Hargitay como Mr.Universo
Un irresistible y arriesgado planteamiento fílmico que desafortunadamente no dio los frutos en su día, pero que, pasados los años y toreada al fin la indeseable censura (que la prohibió durante años por toda Europa), la convierten ahora en un verdadero film de culto, con personalidad y autoridad.
Un flash-back a modo de prólogo nos muestra como en diciembre de 1648, ejecutaban en las catacumbas del castillo a un lunático verdugo por sus atroces crímenes, siendo ajusticiado de una manera no menos cruel a sus antes reprochables e inmisericordes actos.
Ya en la actualidad, observamos como un variopinto grupo de modelos femeninas, un fotógrafo (el propio productor, Ralph Zucker), un escritor y un publicista se dirigen al castillo buscando localizaciones perfectas para ilustrar las portadas de su próxima novela de horror ("La venganza de Skeletrik", nada menos, en clara alusión al antedicho movimiento fumetto).

Nada mejor que un fumetto mientras se espera.
Las sesiones fotográficas no tienen desperdicio.
Qué mejor que enfundarte el traje de Kriminal mientras exploras el castillo
Una vez en su interior, descubrirán que allí reside, y de manera bastante excéntrica, un musculoso ex-actor que ahora se cree la reencarnación del sádico verdugo, un ser superior que no tardará en aplicar tormento a todos y cada uno de los visitantes hasta causarles una muerte lenta y agónica.
Uno de los puntos fuertes de esta extraña producción es que todo gira en torno al torneado verdugo escarlata, encarnado por el polifacético actor húngaro Miklós Hargitay a.k.a Mickey Hargitay (ex-marido de la accidentada Jayne Mansfield y Mr. Universo en 1955), que a su vez es una simpática caricatura a los clásicos héroes apolíneos que plagaban los ya en decadencia péplums del cine italiano. Su despliegue de vanidad y enfermiza autoestima es parte importante de este delirio fílmico que, de una manera muy personal, lanza una cariñosa crítica a esa peculiar moda del héroe en taparrabos.

El verdugo escarlata, un disparate de lo más genial.
La tortura de la telaraña. Inolvidable de principio a fin.
La modelo "hawaiana" (..) no tiene escapatoria....
Por otro lado, su descaro en los efectos visuales provocará más de una carcajada (en concreto gracias a una inolvidable araña), el diseño de las mazmorras con su sala de torturas y el proceder de los martirios provocados seguro que no dejará a nadie indiferente; pero antes de que caigamos en el rubor más absoluto, debemos comprender la naturaleza de la que proviene, pues se trata, ante todo, de una película-cómic en su amplio sentido camp.
Este cuento de terror de voluntario sarcasmo global, también nos deleita con bellezones de aúpa, calabozos malsanos, guiños a otros fumetti (uno de ellos se embute en el esquelético atuendo tan propio de Kriminal), un buen surtido de horrendas muertes por doquier y asépticas líneas de diálogo de lo más estimables, que invitan no sólo a esbozar una tierna sonrisa de complicidad, sino también a re-descubrir un género, el horror a la italiana, desde un prisma bien distinto (además, no nos olvidemos, con sádicos tormentos a modelos en cueros).
Fotocromo promocional italiano del film
El film, también conocido como "The Bloody Pit of Horror", "The Crimson Executioner", "The Red Hangman", "The Scarlet Hangman", "A Tale of Torture" o "Vierges pour le bourreau", tembló también por la censura, que le amputó casi 9 minutos y que gracias a la buena edición del DVD italiano (con un documental sobre Pupillo más que interesante), se han podido incluir en el apartado de material añadido.
En suma, una obra de lo más bizarra y estimable, que requiere de cierta complicidad con el género abordado pero que deja un buen sabor y varias escenas memorables, además de merecerse, sobradamente, la tan manida etiqueta de película de culto.

miércoles, 30 de julio de 2014

ALICIA EN EL PAÍS DE LAS PORNOMARAVILLAS (1976)

La mítica novela infantil de Lewis Carroll "Alicia en el país de las Maravillas" ha sido llevada al cine en más de una veintena de ocasiones, con mayor o menor acierto. Desde el cine mudo de principios del siglo pasado, hasta la reciente versión 3D del venido a menos Tim Burton en 2010, la fantástica historia de Alicia en un mundo de ensueño ha servido a muchos directores y/o productores como perfecto anzuelo comercial para que padres y niños, gracias a su temática familiar, puedan disfrutarla juntos.
No es de extrañar pues que, tras adaptarse en todos los formatos posibles (mención especial a la entrañable versión de Disney de 1951 o a la más célebre de Norman Z. McCleod en 1933), era cuestión de tiempo que la puritana novela de Carroll diera el salto a géneros más arriesgados, como el musical o el cine reservado "sólo para adultos".
Lo que nadie se imaginaba (salvo Bill Osco, el money man más listo de la clase), era que llegarían de la mano en un mismo film, de extrañísima naturaleza y arriesgada concepción, hoy ya  todo un pionero de un subgénero que no cuajó en demasía, el denominado "X-Rated Musical Comedy" (una mezcla imposible de porno hard, comedia y coreografías musicales).
Así pues, en diciembre de 1976 se estrenaba en algunos cines de EEUU el film "Alicia en el país de las pornomaravillas", sorprendentemente distribuida por una major (la FOX) y con la adorable playmate Kristine DeBell como infalible reclamo (fue portada de Playboy en abril del 76), ¿interpretando? a la jugosa Alicia.

Kristine DeBell, la Alicia más despendolada de todas las versiones
Mr. Rabbit, el ser que acude a buscar a Alicia para que despierte de su letargo sexual
Como es lógico, la trama es una farsa en tono paródico del original, donde una mojigata Alicia, bibliotecaria calienta braguetas donde las haya, viaja al mundo de fantasía de Wonderland para iniciarse en el estimulante universo del sexo, ya que es incapaz de atender a su pretendiente en la vida real. Allí aprenderá los entresijos del placer oral (aunque sospechamos que venía aprendida), los cariños lésbicos, el vouyerismo o el deseo interracial, todo dentro de un contexto calenturiento aunque infantil, algo así como una ingenuidad cachonda, para entendernos.
Aderezada con escenografías musicales ocasionales (unas 8 escuetas funciones, algunas casi divertidas), el film juega en un terreno desconocido para el espectador "entendido", pues se trata de una cinta hardcore, pero que apenas enseña sus cartas hasta pasado bastante metraje, por lo que nuestro júbilo posterior se experimenta con mayor intensidad o nuestra impaciencia nos obliga a acudir al mando a distancia.

Alicia será lamida para no coger frío....entre bailes felinos claro
El primer gran reto, la expresión oral....
Sus dosis de surrealismo también resultan altamente curiosas, como podemos descubrir en ese juicio provocado por Sus Extrañas Majestades al final del film o diversas escenas propias de mentes ahumadas, que mezcladas con un ritmo alocado, su follonera pero jocosa narrativa, algunas temeridades de guión (ese capítulo incestuoso o su imposible mixtura entre cursilería y porno duro) sumado a un montaje delirante con jump shots a lo Benny Hill incluido, me obligan a apreciar positivamente la película debido a la absoluta rareza de su concepción....y también por los encantos de Kristine, no os voy a engañar.
Os aseguro que estamos ante un film de una raza desconocida, un rara avis alucinógeno que marca un antes y un después en el cine pornográfico sonoro, y aunque su puesta en escena sea lo más parecido a irse de picnic un domingo, las pretensiones eróticas se alcanzan en todo momento, sin rastro del machismo propio de estas cintas y rodada con la sensibilidad idónea, además de ofrecer cuerpos bonitos y sin recauchutar, amén de momentos obviamente al rojo vivo.

La hipnótica coreografía de los naipes, un perfecto interludio erótico-festivo
Siempre al borde de la parodia más desmadrada
¿A quién te tienes que tirar para salir de la película?....no creo que tengas problemas por eso.
La portada ibérica del VHS, una joyita
Considerada una pieza clave en la época dorada del porno, el film tuvo que soportar muchos tijeretazos hasta 2007, cuando por fin, fue editada en versión digital tal y como se creó en su día. Su distribución más importante fue sin duda en VHS, donde está considerada la película pornográfica más rentable de la historia (aunque eso sea dificilísimo ya de comprobar).
Existen 4 versiones; la versión "cortada", con los 16 minutos más explícitos censurados (es decir, la mayor tontería del mundo); la edición "R-Rated", con 10 minutos recortados (otra soplapollez); la "X-Rated" con 7 minutos menos de metraje (esta vez sólo de historia, por lo que es la mejor) y la versión de 88 minutos uncut, ambas últimas sólo disponibles en la excelente remasterización en DVD a cargo de Subversive Films.
Hipnótica, sensual y más atrevida de lo que aparenta, "Alicia en el país de las pornomaravillas" se desmarca pues del grueso impersonal y sin gracia del género al que pertenece, para consolidarse como una película pornográfica con personalidad, que aguanta el paso del tiempo honrosamente y no resulta en ningún momento ofensiva o de mal gusto. Seguro que el propio Lewis Carroll, tuviera las inclinaciones sexuales que tuviera, se sentiría entre abochornado y orgulloso de que pusieran un poco de sal y pimienta a su novela, ya que le ha sentado ciertamente bien.

http://www.imdb.com/title/tt0074113/?ref_=nm_flmg_act_41

lunes, 23 de diciembre de 2013

COLECCIÓN "ILSA"

Pese a ser en su concepción y en su presupuesto una película de auténtica serie B, la primera "travesura fílmica" de Ilsa (como la loba de las SS) se convirtió en una película de culto dando lugar a otras 3 secuelas con temática similar, estructura parecida y misma protagonista, la inglesa según unos y estadounidense según otros Dyanne Thorne (en imdb la sitúan en Connecticut, así que..). Pero los cuatro títulos no forman una narración cronológica de la vida del personaje, sino personajes de distintas nacionalidades y décadas que comparten nombre, actriz y preferencias, sobre todo de tendencia sexual.
En un principio, el papel fue ofrecido a otra actriz que lo rechazó al saber que una de las escenas contenía una lluvia dorada entre Ilsa y el General de las SS. Por esa razón se le propuso a la anglosajona a la que no importaba exhibir sus turgentes senos y su rubia cabellera en acciones de ese tipo.
Las razones del éxito pueden estar en la fascinación por los uniformes, especialmente el de las SS, la interesante inversión de papeles entre hombres y mujeres (el campo de concentración está vigilado por hombres pero gobernado por mujeres) o simplemente por la inevitable calentura que provocan los "encantos" de la Thorne.
Una película basada en hechos reales, "La Loba de las SS" trata sobre las atrocidades cometidas por la sádica y lasciva directora de un campo de concentración donde se investiga la hipótesis de que las mujeres son capaces de soportar más sufrimiento que los hombres.
Dyanne Thorne, la diva fílmica 
Como afirma la leyenda inicial, la película es una recopilación de atrocidades cometidas en distintos campos de concentración durante la Segunda Guerra Mundial, y también la protagonista está ligeramente inspirada en Ilse Koch, la esposa sádica y despiadada del director del campo instalado en Buchenwald.
La sádica original Ilse Koch
Pese a que los tormentos aparecidos la cinta no resultan excesivamente creíbles, entre otras razones por la falta de medios, las prácticas de causar enfermedades como la sífilis o la gangrena para después probar en ellos los remedios experimentales está documentado entre otros por Lauren Ress. Tampoco contribuye al realismo escenas donde las lugartenientes de Ilsa aparecen desnudas de cintura para arriba cuando están torturando a sus víctimas ni la sobreactuación de Dyanne Thorne, aparentando risas sádicas ante el terror de un prisionero antes de ser castrado por no poder satisfacerla.
La aparición de las dos lugartenientes de las SS  (las viudas negras, como las define el inolvidable tráiler español), se convertiría en una constante más o menos repetida en las otras tres películas, donde también aparecen una pareja de lugartenientes o de simples trabajadoras del campo a las que se las insinúa o muestra una orientación lésbica, o al menos bisexual.
También la parte erótica aparece en los devaneos de Ilsa con el general de las SS y, sobre todo, con otros prisioneros del campo con los que aparece en escenas de cama más o menos explícitas (la falta de una imagen de penetración hace que ésta y las otras películas no entren en algunas clasificaciones como pornográficas).

Thorne junto a su marido, en Sitges el pasado 13 de octubre de 2018, a punto de cumplir 74 años.

Repasemos pues a continuación lo que dio de sí esta calenturienta saga de explotación erótica nazi. (haciendo click en cada portada saltaréis a cada una de las críticas).

 ILSA, LA LOBA DE LAS SS
(ILSA, SHE WOLF OF THE SS, 1974)


ILSA, LA HIENA DEL HARÉN
(ILSA, HAREM KEEPER OF THE OIL SHEIKS, 1976)


ILSA, LA TIGRESA DE SIBERIA
(ILSA, THE TIGRESS OF SIBERIA, 1977)


ILSA THE WICKED WARDEN
(GRETA, HAUS OHNE MÄNNER, 1977)







lunes, 4 de noviembre de 2013

CINECLUB SITGES 2X05: PARAÍSO : AMOR

De vuelta a la programación habitual tras la sangrienta Noche de Halloween (donde por si os lo perdisteis, hubo un festín de zombies, hombres lobo, asesinos en serie y pirañas hambrientas de entrañas humanas), recuperamos el tono propio del CineClub con un film procedente de Austria, la controvertida "Paraíso : Amor".
Nominada a la prestigiosa Palme d'Or de Cannes 2012 y auténtico fenómeno en la Viennale 2013 (donde arrasó sin compasión), el film de Ulrich Seidl es el pistoletazo de salida hacia una trilogía dedicada al Amor, la Fe y la Esperanza.
Seidl nos traslada aquí a las playas de Kenya, donde a las europeas maduritas que vienen a buscar chicos africanos se las conoce comúnmente como "Sugar Mamas".
Teresa (Margarete Tiesel), una austriaca de 50 años madre de una hija en plena pubertad, decide viajar a las costas africanas para disfrutar de sus "vacaciones en el paraíso".
Una vez allí, y tras ir de chico en chico buscando el ansiado y esquivo amor, a Teresa no le quedará más remedio que entender que, en las playas de Kenya, el Amor, es tan sólo un frío y desalmado negocio.
Paraíso : Amor pone el dedo en la llaga dentro del interminable debate entre la carne y el alma; la caprichosa e ingenua búsqueda del amor en un falseado paraíso donde el comercio sexual es el único camino para sobrevivir.

Teresa, ante lo que ella presupone como "el Paraiso"
Buscando contacto carnal, pero también espiritual
Una ironía del comportamiento humano y sus contrapuntos culturales, una película de gran fuerza psicológica y valentía espiritual, donde las esperanzas de encontrar la felicidad de esta europea burguesa y acomodada, tarde o temprano se darán de bruces con  la realidad a su alrededor. Algo que ella, en realidad y en su interior, ya sabía de antemano, pero que se resistía a comprender.


Ya sabéis, el próximo jueves 7 de Noviembre a las 20:30h en el Prado de Sitges, os traemos la historia de Teresa, toda una oportunidad para viajar hasta Kenya y experimentar el turismo sexual en nuestras propias carnes. Nunca mejor dicho.
Allí nos veremos Cinecluberos.

sábado, 6 de julio de 2013

SALON KITTY (1976)

A finales de 2001, el gran Woody Allen viajó a Barcelona para presentar su "casi" siempre esperada película anual; en esa ocasión se trataba de su estimable comedia La Maldición del Escorpión de Jade (The Curse of the Jade Scorpion, 2001). Habían transcurrido tan sólo unas semanas de los horribles atentados del 11-S que todos recordamos, y fue entonces cuando un periodista español, seguramente a la caza del titular, le preguntó si algún día se llegarían a hacer películas sobre tamaño atentado y qué pensaba él, como neoyorquino, sobre todo eso.
Allen, con su titubeante tono habitual, contestó:
- Por supuesto que sí se harán. Para que la tragedia se convierta en comedia tan sólo es necesario que pase un "tiempo".
Históricamente hablando así ha sido siempre, y la película que hoy rescato, Salon Kitty, es el mejor ejemplo para entender lo que dice el entrañable cineasta americano.
Corría el año 1975 cuando el erotómano hombre de negocios milanés Tinto Brass (un tipo muy parecido a Porky's), abría la veda hacía un jugoso pero sin duda desconcertante subgénero dentro de la ya de por sí extenuada corriente sexploitation. Nacía entonces el "porno con temática nazi" o nazisploitation, como también tuvimos ocasión de ver gracias a la tetralogía de la voluptuosa Ilsa y sus hazañas varias.
Como era de prever, lo que era un escándalo y una aberración para algunos (aunque podríamos encontrarnos algún que otro "sorprendido" incluso a día de hoy), para tantos otros sólo se trataba de un sano síntoma de libertad sexual y sobre todo, un punto de inflexión en el cine que contrarrestaba una época sobrecargada de miedos y censuras.

El mad doctor y un alto cargo nazi de sospechoso compromiso con el partido
La selección de las nuevas prostitutas para el Salón
Así pues, Tinto nos presenta en su controvertido film un burdel alemán de alto copete (el citado Salon Kitty) repleto de jóvenes y receptivas prostitutas polacas que sacian las perversiones de quién se quiera regalar a sí mismo un rato de placer sexual sin complicaciones.
Tras estallar la Segunda Guerra Mundial, los nazis obligan a la madame del local, Kitty, (interpretada notablemente por la malograda Ingrid Thulin) a cambiar a todas sus chicas por bellas e ¿inteligentes? jóvenes alemanas simpatizantes del partido nazi, como no podía ser de otra manera (además, escogidas concienzudamente para complacer al máximo a los altos cargos políticos, nada menos).

Momento más terrorífico que erótico, proyecciones del Führer sobre la chica en la cama
Pese a la oposición de Kitty, la Gestapo se infiltra y vigila todo lo que allí acontece, colocando micros y obligando a entregar informes de cada servicio a sus solicitadas muchachas. Pero llega el día en que un alto mando nazi (un, este sí, inteligente arquitecto) decide renunciar a las matanzas de su partido y volverse en contra del Führer, lo que obviamente, le traerá consecuencias indeseadas.
Naturalmente no podemos decir que Salon Kitty sea un film tan elegante como tres años antes lo fuera el film de culto Portero de Noche (Il portiere di notte, 1973), que tonteaba con el soft core bajo el mismo telón político pero no se atrevía a ir más allá en su propuesta y se limitaba a mostrar un comedido (aunque muy sugerente) erotismo.

La sinuosa Marguerita será una aliada para la temperamental Kitty
Lo que haga falta para satisfacer al inefable cliente nazi
Tampoco podemos pedirle peras al olmo, y como era habitual en el cine del italiano (últimamente las nuevas tecnologías le solventan esas torpezas), aquí la puesta en escena tiene más defectos que virtudes. Zooms molestos, cámara sucia (planos borrosos, mala gestión de las tomas), brusquedad en el montaje, exceso de metraje o innumerables rectificaciones de cámara limitaban un film que, por su condición, estaba ya condenado a sesiones de medianoche en cines de barrio. Sin embargo, un guión inesperadamente inteligente, buenas interpretaciones en general y un ritmo más o menos decente, consiguen hacer sobresalir a Salon Kitty del grueso de producciones del estilo.
Tal y como se espera de ella, las escenas eróticas (que a menudo van más allá..) son realmente interesantes, incluso alguna roza la genialidad cinéfilo-gamberra (esa proyección de imágenes de Hitler sobre la prostituta en la pared o el delirante desfile en tono de burla en la habitación). Mención aparte merece el desquiciado mad doctor de turno con sus aberrantes experimentos (daría para otro film) o los inquietantes juegos de espejos, otro tanto a su favor por sus posibles interpretaciones más allá del componente intimista (dobles morales, personalidades alienadas..).
Una película a veces incómoda (como las indecentes pruebas a las nuevas chicas del burdel), por momentos excitante (sobre todo gracias a Teresa Ann Savoy en el papel de Margherita) y a veces aburrida (esos numeritos musicales tan innecesarios) que pese a sus tropiezos generales, logra mantener el tipo y mostrar suficiente personalidad y fuerza en sus imágenes.

No es lo que parece, aquí no hay "final feliz"
Tinto Brass se propondría años más tarde, visto el éxito de Kitty, hacer lo propio pero esta vez con el Imperio Romano. Como resultado, rodaría la primera superproducción erótica de la historia (más de 15 millones de dólares y 2 años de rodaje), al lado de Peter O'toole o Helen Mirren y con un tono más atrevido todavía. Era el turno del film Calígula, considerada hoy pionera del hard europeo.

viernes, 4 de mayo de 2012

SALÓ, O LOS 120 DÍAS DE SODOMA (1975)

Testamento cinematográfico del siempre controvertido Pier Paolo Pasolini, cineasta y poeta italiano que fue asesinado meses después de su estreno, atropellado en circunstancias aún no aclaradas. Fue sin duda, un homicidio premeditado y seguramente provocado por el perturbador contenido del film, pues retrata lo impensable en el ser humano, su decadencia más absoluta y critica duramente el régimen fascista, lo que, evidentemente, no fue ni comprendido ni aceptado en su época (además situando la historia en plena era Mussolini).
Cuatro fascistas libertinos (el "Presidente", el "Duque", el "Obispo" y el "Magistrado") "apresan" a 9 jovencitos y 9 jovencitas (de entre 14 y 19 años, también en la realidad) para hacerles pasar 120 días de tortura física, mental y sobre todo, sexual.
En el primer segmento, "Anteinfierno",  Pasolini nos enseña el pacto de estos cuatro señores y su posterior elección de las futuras "presas", escogiendo libremente qué vidas van a torturar a su antojo. El siguiente acto, "El círculo de las manías", muestra como el grupo de 18 adolescentes escucha las escalofriantes normas que dentro de la mansión deberán acatar, y las consecuencias desagradables que tendría el indisciplinarse. También asistiremos a los relatos ¿sensuales? que 4 ex-prostitutas invitadas les revelan para provocar el consecuente calentón del señorío, que lo paga con los jovencitos/as presentes bruscamente, todo sea dicho. En el tercer acto, "El círculo de la mierda", empezará lo aberrante. Las heces de los "sometidos" adquieren protagonismo hasta el punto de convertirse en el banquete de la noche (les prohiben ir de vientre para reservarse buenas cantidades) celebrándose así la cena homosexual (verlo para creerlo) más asquerosa que el cine haya dado jamás.
El último capítulo, "El círculo de la sangre", no deja espacio a la especulación, centrándose en las torturas sin piedad que los cuatro sádicos les infligen a los presentes, desde quemazones, ahorcamientos, violaciones o cortándoles la lengua, entre tantas otras vejaciones sin nombre.

Escogiendo el mejor culo para recompensarle con una muerte instantánea.

No cabe duda que la película de Pasolini desdibuja a su antojo los límites convencionales y cinematográficos que puedan encerrar el erotismo, la pornografía, el sadismo o la degradación humana en sí misma, mostrando en pantalla lo impensable y buscando ser la cinta más condenada de la historia de Italia (y tal vez, del mundo entero).
Coprofagia, lluvias doradas, asesinatos de una crueldad inhumana y demás humillaciones atroces se retratan aquí como una chirriante analogía de lo malsano en la sociedad, donde unos se apoderan de nuestras vidas y nos obligan a comer, defecar y dormir cuando a ellos les apetezca (con pinzas pienso yo que está explicado eso, pero bueno). Apoyándose en el relato del Marqués de Sade, el autor filma una cinta para estómagos fuertes y mentes capaces de todo, porque su visionado, no me cabe duda, es de alto voltaje sensitivo.
Pasolini, reconocido homosexual, aprovecha la ocasión para hablar también de cualquier inclinación sexual posible, mostrando relaciones entre cualquiera, sea del sexo que sea y de la manera que sea, incluso travestismo (si la película no fuera tan dura como es, nos reiríamos de esa escena).
Orquestada por el reconocido compositor Ennio Morricone, declaró que él mismo nunca se sintió tan incómodo con el visionado de una película, hasta el punto de la nausea.
Lo cierto es que al fin y al cabo, la experiencia de rodarla no fue tan traumática como pueda parecer. Para empezar, los excrementos eran en realidad chocolate con mermelada de naranja (te llegas a creer que lo ingieren de verdad, como en Pink Flamingos), los actores eran todos amateurs (el rodaje fue divertidísimo según cuentan) y viene de por sí censurada, pues el original es de 145 minutos, ante los 116 de su versión distribuida.


Se ha convertido en un film muy buscado en su versión íntegra (uncut), editada por Criterion en USA pero retirada por posteriores restricciones legales, llegándose a escuchar pujas muy altas por copias piratas de dicho DVD (más de 600 dólares...lo que mueve lo prohibido señores...).
Imposible de recomendar al público medianamente sensible, dejándose ver únicamente por aquellos que "deseen" vivir una experiencia grotesca y atroz (considerada de culto por razones más que discutibles) pero que desestabilizará nuestros cimientos más sólidos (incluso hoy en día, que estamos curados de espanto) y nos demostrará el poder que siguen teniendo las imágenes para provocar desorden social y cultural.
La última obra de Pasolini es, a partir de ahora, un punto y aparte en mi cinefilia personal, y que por supuesto, jamás podré olvidar.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...