domingo, 25 de septiembre de 2011

SEIS GRADOS DE SEPARACIÓN (1993)

El hecho de comentar esta película se debe principalmente a que era una de las pocas de Will Smith que no había visto aún, y que por fin pude conseguir en su edición digital para verla en condiciones.
Fue su primer papel principal aunque ya había arrancado su serie "El príncipe de Bel-Air" que tanto éxito le propició, y además lo hizo acompañado de grandes actores de la talla de Ian McKellen, Donald Sutherland o la nominada al Oscar por este papel, Stockard Channing, más conocida por su papel de Rizzo en Grease.
El joven Paul (Smith) se presenta en casa de los Kittredge en pleno Soho Neoyorkino de manera inesperada, con una puñalada en el costado, sangrando y víctima de un supuesto robo cerca del lugar. Presunto amigo de su hijo, pronto advierte maneras y cultura propias de un universitario con talento, admirador de arte y de conversación sobradamente elocuente.
Su formalidad también se debe a que dice ser el hijo de Sidney Poitier, el cual anda de viaje y no volverá en un mes. Ouisa y Flan Kittredge son marchantes de arte adinerados y sienten admiración e interés por el nuevo e inesperado huésped, al cual invitan a pasar la noche en su casa dadas las circunstancias.


Tras un modélico comportamiento toda la noche (les cocina, filosofea e incluso les habla de sus lienzos) se van a dormir con total normalidad. A la mañana siguiente, Ouisa descubre para su asombro que Paul ha invitado a un chico a pasar la noche ahí con él, sorprendiéndolos en la cama (ese giro nadie se lo espera, siento spoilear). Después de encolerizarse y echarlo de casa, comienzan a investigar al extraño amigo de su hijo, comprobando que no resulta ser quién dice ser y demostrando una inquietante personalidad que preocupará sobremanera a la pareja, acaparando extrañamente su vida personal y social. El hecho insólito de sus actos despiertan un gran interés en sus amistades, que sólo se verán atraídos por tal historia, trastocando la vida de la rica pareja.
Basada en una obra teatral de Broadway, su concepción cinematográfica resulta del todo atractiva en su primera mitad, apagándose lentamente en su avance y castigando una excelente premisa con alargadas escenas algo inapropiadas.
El personaje de Paul es una delicia y sus partes del guión son espléndidas, pero las tablas de Smith no eran las que son ahora y quedan algo insuficientes e incluso absorvidas por este complicado rol. Pese a ello, los secundarios como Sutherland, McKellen y Channing le otorgan mucha dignidad al proyecto, con un acabado discutible pero con una entereza argumental muy inteligente.
Su agudeza narrativa y sus pinceladas críticas a la cultura de las altas sociedades se desvela mordaz, incisiva e incluso irreverente. Hay lugar también para tocar la homosexualidad abiertamente (pese a rodeos con la censura), el valor de las amistades o los prejuicios raciales, demostrando que si eres el hijo de Poitier, todos estaban más tranquilos junto a él.
Acompañados por la sutil música del genio Goldsmith y una filmación propia del teatro (se entiende, rodado en interiores, con planos secuencia más largos, etc, etc..) podemos afirmar que se trata de una admirable película en clave satírica pero sin llegar al humor y con ocultas intenciones de abrir debate entre los espectadores.
A mi humilde entender, no pertenece a ningún género en concreto pero utiliza todas sus fórmulas muy sutilmente (comedia de sofisticación, dramatismo comedido o incluso terror psicológico en pequeñas dosis), lo que sugiere un cuidado y una dirección notable.
La actriz principal antes citada recibió la nominación al Oscar en 1993 por su papel, y hoy en día la cinta es objetivo de curiosos que quieren ver, como me ha pasado a mí, un papel de Will Smith sin el uso de su arrolladora comicidad.
Anecdóticamente citaré la presencia de J.J.Abrams (director de la actual Super 8 ) como actor en el personaje de Doug, toda una curiosidad. También la frase de Sidney Poitier al encontrarse con Will en la vida real no tiene desperdicio, le dijo:
 - Bueno, al fin y al cabo eres lo suficientemente guapo como para poder ser mi hijo-, un detalle por su parte.

4 comentarios:

  1. Interesante película y un papel más que sorprendente para un Will Smith tan joven y casi sin experiencia. Me hace sonreír un poco lo de "su arrolladora comicidad", porque Smith en el 90% de sus películas no sabe poner más que la misma cara y los mismos gestos que con el paso de los años pasan de poder entenderse como graciosos (en sus inicios) a limitación para meterse de manera adecuada en papeles que exijan sacar las mejores cualidades de un actor (desde hace ya años)... en Independence day, Yo robot, Wild wild west, Dos polis rebeldes, Soy leyenda, Hancock... siempre recurre a lo mismo, sin mostrar mucha evolución en más de 10 años de labor como actor. Como excepción destacaría a su favor su buen papel en la de "En busca de la felicidad", donde demostró poder actuar y me convenció, no sé porque no lo intenta más a menudo, y tal vez en Alí, donde también se aleja de su "modus operanti" tan habitual. Creo que en breve tomará el camino por pelis más serias y se obligará a actuar, pues la edad de poner caritas, en mi opinión, se le ha pasado, aunque tal vez en Men in black III en el 2012, recupere ese "tono gracioso" con el piloto automático puesto.

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  2. Qué poco te gustan los "funny niggers" como Eddie Murphy, Chris Tucker, Will Smith o incluso Richard Pryor. A mi me gustan, y me hacen pasar ratos muy divertidos. El explotar su carácter (su persona parece ser igual de graciosa que en sus papeles) no es malo del todo. Groucho Marx o John Wayne por citas algunos repitieron sus roles constantemente y son de gran tallaje cinematográfico.

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  3. Ya, pero a Mr. Smith le da igual la peli donde le coloquen y el papel que tenga que ejercer, siempre hace lo mismo y con los mismos defectos y excesos. Groucho hacía un tipo de películas, siempre el mismo personaje y lo único que cambiaba era el escenario de fondo (Ópera, Casablanca, etc...), por lo que para mí no tienen paralelismos; casi podría decir lo mismo del casi siempre infumable Richard Prior en el sentido de que solo hacía comedias malas de los 80; de Chris Tucker solo salvo (y te voy a sorprender) su papel en "El quinto elemento", pues me resulta gracioso en sus excesos, el resto de lo que ha hecho lo metía en una hoguera; Eddie Murphie se encasilló desde sus inicios y nunca ha salido de allí (pero todas las películas se las hacen a su medida para que repita lo único que sabe hacer), pero es que a Will le han dado la oportunidad de hacer papeles muy distintos a lo largo de muchos años, y que no nos engañemos, exigen actuaciones muy distintas. Pero hasta ahora y salvando una o dos excepciones, actua con el piloto automático puesto y sin esforzarse ni pizca en meterse de verdad en esos papeles ni buscar lo que deberían ser, y con reminiscencias que aún le duran del "Príncipe de Bel Air" + "Bad boys". Si me lo comparas con Prior, Tucker o Murphy mal vamos, pues los 3 son malísimos actores. Groucho jugaba otra liga y por eso no puedo compararlo con él de ninguna de las maneras. Tiene capacidades para actuar decentemente y mejorar y por eso le critico así, si fuera un Eddie Murphy ni me molestaría en hacerlo, pues sabría que "d´on no n´hi ha no en raja...".

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