viernes, 5 de agosto de 2011

TRUST (2010)

Trust es una película que toca uno de los temas más escabrosos y duros que se puedan llevar a la pantalla, como es el de la pedofilia y el de los depredadores sexuales. En mi opinión es una cinta muy valiente que enfoca el asunto sin irse por las ramas ni buscando sensibilerías para dar rienda suelta al efectismo más trillado y típico que nos encontramos en la mayoría de producciones actuales, pues va directa al grano sin demasiados artificios de por medio. Situándonos en la actualidad, nos cuenta la historia de una joven de 14 años bastante inocente todavía, Annie (Liana Liberato) quien a través de un chat empieza a tener contacto con un chico de 16 años que se hace llamar Charlie (Chris Henry Coffey). La necesidad de sentirse comprendida y huír de la realidad que la rodea (no porque esta sea especialmente dura ni nada por el estilo, sino más bien por la incomunicación que existe en muchos casos entre padres e hijos, y esa sensación de incomprensión que viven los adolescentes), la lleva a ir confiando cada vez más en el tal Charlie con quien descubre una sorprendente complicidad que la llena absolutamente. A pesar de que Charlie le va confesando ciertas mentiras, como que la edad que tiene no es la que le ha dicho ("En realidad no tengo 16 años, tengo 20... tengo 25...")  y otras cosas, logra culminar su verdadero objetivo de acercarse a la chica y tener un encuentro con ella. Con dos partes muy diferenciadas en la película, la primera, en que se nos presentan a los distintos personajes, vemos la evolución del chateo entre ambos (bastante acertado el ir poniendo el texto de algunas de las conversaciones encima de la acción) y culminando en el encuentro entre ambos, es quizás la mejor de ellas. Resulta inquietante ver las tácticas usadas por el pedófilo para ganarse poco a poco la confianza de la joven, de igual manera que es interesante ver e intentar entender desde el punto de vista de Annie, como sigue adelante a pesar de las sospechas que pueda llegar a tener en algún momento. La segunda parte sin llegar a ser ni mucho menos mala, si que pierde un poco el tempo tan acertado que tenía la primera, y en algún momento puede llegar a resultar un poco más repetitiva. Vemos como tras el encuentro, la vida familiar ha quedado destrozada y tanto Will (Clive Owen), el padre de Annie, como su madre Lynn (Catherine Keener) intentan cada uno a su manera sobreponerse e intentar rehacer su día a día con su hija. Owen está muy bien en su actuación, pero acaba siendo un poco repetitiva su obsesión de intentar aclararlo todo por su cuenta propia, pero esto es más un problema de guión que no del actor. Catherine Keener también logra estar a un buen nivel, aunque es quizás el personaje que más me desconcierta, pues siendo la madre de Annie, tarda bastante en "reaccionar" ante lo que le ha pasado a su hija y me resulta un tanto extraña esa reacción tardía. Sin embargo quienes sobresalen por encima de todos son la jovencísima Liana Liberato (15 años en la vida real) quien borda el papel y hace totalmente creíble su personaje (hay que agradecer que hayan puesto una actriz de la misma edad que el personaje y no caer en la tentación de poner una actriz mayor y más consolidada fingiendo ser una adolescente), y Chris Henry Coffey en su breve aparición, resulta inquietante y convincente en su rol de pedófilo, logrando que las escenas que comparte con Annie sean lo mejor del film (brutal la escena del hotel).
La película resulta interesante en su conjunto y deja una serie de ideas lanzadas al aire, que cada uno de nosotros puede recoger y reflexionar sobre ellas, ha habido dos que son las que más me han impactado, como una cierta tolerancia por parte de un amigo del padre al hecho de quitarle hierro al asunto, argumentando que al menos no ha sido una agresión en la calle (la típica violación), como si eso fuera lo peor que le puede pasar a una persona, y por otro lado, el momento en que el padre (publicista de profesión) se da cuenta que en muchas de las campañas se usan cantidad de desnudos y en muchos casos con chicas que podríamos etiquetar como barely legal.
Por el tema que toca, pienso que debería ser recomendable su visionado en institutos, alertando de los peligros que encierran las redes sociales hoy en día entre los más jóvenes, jugando con falsas identidades, avatares, que pueden ser una de los mejores camuflajes para los depredadores sexuales que pululan por Internet. Una propuesta que siendo dura, juega perfectamente sus cartas sin necesidad de imágenes escabrosas, transmitiendo igualmente un fuerte mensaje (indicativo que las más fuertes son las que se imagina el padre, pensando que ha podido pasar realmente).
Como curiosidad, indicar que el director David Schwimmer (actor de la serie Friends) está muy vinculado con el tema de los abusos, ya que es miembro de la junta directiva del centro de apoyo, asistencia y tratamiento a las víctimas de violaciones en Estados Unidos, por lo que la experiencia tratando en la vida real este tipo de asuntos, seguro que han ayudado a recrear de una forma convincente un caso que bien podría haber sido verídico. Muy recomendada.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...