
El primer día de servicio, mientras aún se están tanteando unos a otros, serán testigos de una extraña y repentina tormenta que provocará la caída de enormes bloques de hielo capaces de destruir coches (un punto menos para Attack The Block, copiándose el concepto de aquí descaradamente).
Al intentar salvaguardarse de tan peligrosa lluvia, serán impactados por un relámpago fuera de lo común que les otorgará diferentes super poderes a cada uno de ellos.
Simon (Iwan Rheon) es un chico introvertido e inteligente que descubre su nueva y asombrosa capacidad tras el suceso, la invisibilidad (aunque tarda en poder dominarla).
Kelly (Lauren Socha) destaca por tener una actitud macarra y chulesca y se despierta en ella el poder de leer mentes, descubriendo que tal vez sería mejor no poseerlo.
Curtis (Nathan Stewart-Jarrett), es un joven de raza negra que ha echado a perder su carrera como deportista por una tontería puntual, percatándose de que es capaz de saltar líneas temporales tras la tormenta, sin ningún tipo de control sobre ello.
Alisha (Antonia Thomas), siempre ha sido la más guapa, sexy y atractiva de todos. Sus encantos le han abierto puertas en la vida y se relame de su consabida belleza. A raíz del relámpago, quién la toca siente deseos irrefrenables de poseerla (bruscamente además), lo que convierte su poder en un verdadero infierno.
Por último, tenemos a Nathan (Robert Sheehan), un adolescente irreverente y bocazas que tardará en encontrar su nuevo super poder pero que lo descubrirá de una manera más bien poco elegante.
El raro fenómeno también convertirá a su monitor en un agresivo y despiadado ser que tratará de matarlos a todos. Tras defenderse de él, el grupo accidentalmente (o no) lo golpea hasta el punto de tener que enterrarlo debajo de un puente, comenzando así las desventuras de una insólita unión de superhéroes nada convencionales.

La primera temporada consta de 6 capítulos que sirven como arranque y despegue de la situación, presentando al quinteto protagonista (de manera algo forzada y torpe, todo sea dicho) pero mostrando un inicio bastante prometedor a la par que original, siendo necesarios más de 4 capítulos para degustarla en su justa medida.

Ante tales expectativas, era de esperar que la segunda temporada (esta vez de 7 capítulos) aprovechara el tirón del chaval y le permitieran más momentos de atención, cumpliendo perfectamente con las expectativas creadas y ofreciendo una muy original e interesante sucesión de episodios que serán el momento cúspide de la serie (viajes temporales con historia de amor incluido).
La pasarela de nuevos personajes con diversos poderes es excelente y rematadamente originales (aunque muchos nos sonarán de otras conocidas fuentes), pero nunca cometen el error de plagiar sin sentido a nadie, más bien todo lo contrario, renuevan viejas ideas con enorme magnetismo televisivo.
La llorada salida de Nathan de la serie (le tiraba el cine) ocasionó un bajón importante en la sucesiva tercera temporada, que tuvo que abrirse con un mini episodio online donde su personaje explica el porqué de su marcha y ya nada será lo mismo, con unos episodios con la fórmula agotándose que formarán la que hasta la fecha conforma la última season, como dicen los británicos.
Este fenómeno sociológico cuenta con otros aciertos que la elevan notablemente, como una excelente selección musical (muy acertada), un tono paródico muy inteligente de los mitos del cine norteamericano coetáneo y ese increíble ritmo narrativo que inunda gran parte de la segunda temporada (y obviamente, el sexto de la primera, de lejos, el mejor de la serie).


Una sugestiva serie inglesa que da un enfoque muy diferente al mundo de los superhéroes, parodiándolos pero homenajeándolos al mismo tiempo, y con sobrada calidad técnica (le perdonaremos los primeros efectos, no pasa nada). Altamente recomendable para un público hambriento de humor y juerga, los demás, tal vez no le vean la gracia.
Hace bastante tiempo que empecé a ver el primero de ellos, pero a medio episodio me pareció un tostonazo y lo quité. Desconocía su trasfondo fantástico, pero su arranque y personajes no me convenció nada. Quien sabe si en algún momento le daré una oportunidad, pero antes van otras que tienen prioridad: Boardwalk Empire, Los Soprano y otras que quiero comentar aquí en algún momento.
ResponderEliminarDevorada la tercera temporada. La incorporación del nuevo personaje sustituyendo claramente a Nathan (malhablado, carismático y bocazas)ha sido un recurso más que aceptable, y podríamos decir que su perfil psicológico es de los más complejos de toda la serie, por lo tanto, un aciertazo.
ResponderEliminarPor contra, los 8 epidosios que componen la tercera tempoarada nos dejan quizás los peores capítulos de toda la serie (esos nazis, ciertos romanticismos mediocres...) y tan sólo algunos son destacables.
Los mejores, sin duda, el del dibujante de cómics, el de los zombies o el último de los fantasmas.
Lo cierto es que esperaba que fuese peor y ya esperamos nueva temporada con algunas bajas...veremos que nos depara la cuarta temporada de estos inadaptados...