
Con más de una decena de secuelas a sus espaldas, otras tantas parodias (la más original, una titulada "Sábado 14") y un innecesario y pobre remake en 2009, han sido suficientes para empañar la que originó toda esta vorágine del terror juvenil americano.
Influenciado por la excelente aportación de John Carpenter al género dos años antes con su "La Noche de Halloween", el neoyorkino Sean Cunningham prolongó la fórmula que tan bien funcionó con aquella pero aportando pequeñas alteraciones de guión. La idea no era otra que crear un psycho-killer de penumbra, atroz y despiadado sin más que hiciera sentir al público verdaderos escalofríos en la butaca y experimentar en primera persona la carnicería que sucedía en pantalla al vulnerable e inocente grupo de jóvenes monitores.
Pero sumerjámonos nosotros también en la escabechina del campus de New Jersey y veamos que sucesos narra el film.



Las interpretaciones del reparto son escandalosamente malas, indignas de tal obra y carentes de mayor relevancia, siendo el aspecto más descuidado del film. El papel de Betsy Palmer fue incluso nominado a los Razzie (los anti-Oscars) con todo merecimiento, y ni tan siquiera un novato Kevin Bacon sale bien parado con su aportación, todas tan caricaturescas como incompetentes.
El factor sorpresa tiene cabida en esta primera parte de la saga, y mucho me temo que su desenlace final no será el prefabricado que ahora mismo tenéis en mente, por lo que el que se anime con ella, verá algún que otro giro reconfortante.

También hay tiempo para los auto homenajes de Cunningham (el cartel de su película anterior decorando una pared), improvisaciones de guión (una serpiente que se coló en realidad en la tienda del guionista es usada en pantalla, y además, mutilada sin trucos) o un repertorio amplio de efectos gore firmados por Tom Savini, reconocido especialista y hoy en día de culto.
Viernes 13 nos ofrece en definitiva, una buena dosis de psicópata al uso, sangre adolescente por doquier, gritos de pánico en la oscuridad y tormento ajeno, todo envuelto en una atmósfera deliciosamente inocentona y menos escabrosa de lo que hoy en día nos tienen acostumbrados.
Una joya de género capaz de marcar un antes y un después en el tono de las horror movies venideras y que poco o nada tiene que ver con sus decadentes secuelas, que exprimen los aciertos de ésta para sangrarle inmerecidamente, por irónico que esto suene.
Esta muy bien el blog, no lo conocía hasta ahora, me pasaré más a menudo a leerlo. Aprovecho para felicitarte el 2012, un saludo!!
ResponderEliminarSeñor David, he curioseado el asunto de la seducción sobre el que escribes y se me antoja, cuanto menos, curioso. Me reconforta que nos sigan personas de marcadas inquietudes románticas, algún dia compartiremos información privilegiada.....un saludazo
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