
Un actor canadiense que sabía reírse de sí mismo como nadie, llegar a la autoparodia con tremenda facilidad y que por encima de todo, fue consecuente con su carrera (exprimiendo su bis cómica al máximo) y consiguió ganarse el cariño de todo un público que lo considera ya un actor de culto.
Personalmente también creo que pagó un precio muy alto por ser un icono del humor, ya que el 90% de los papeles que le ofrecían repetían una y otra vez la fórmula, ser el protagonista de una nueva cinta de lo absurdo.
Uno de los guionistas de todos esos famosos films del humor, Pat Proft (The Naked Gun, Hot shots, Loca Academia de Policía, Aprende como puedas o incluso Mr.Magoo), se puso manos a la obra para elaborar su propio spoof, y como no, con el bueno de Leslie de por medio.


Siendo un fugitivo y perseguido por la ley (Un Richard Crenna en su último papel en el cine), tratará de demostrar su inocencia a la vez que escapa de las autoridades. En ese tortuoso camino habrá tiempo para las historias de amor imposibles, luchas a muerte y continuos guiños a films de toda índole, como Star Wars, Titanic, Frankenstein, Misión Imposible, James Bond, Con la muerte en los talones o Braveheart, entre otros.

Sin duda, el mundo al revés que se dibuja en este film es lo más destacable junto a la figura del siempre entrañable Nielsen, que obedece como de costumbre a su realizador, aunque esta vez en un envoltorio de menor categoría y sobre todo, menos gracia.
De todas formas, y desplegando mi entusiasmo por este género del absurdo, me pronunciaré a su favor por dejarnos algunos gags de cierta entidad y provocarme risas, que aunque sean pocas, son de agradecer.

Puedo advertir una latente mediocridad en todo su conjunto, tanto en el aspecto de montaje como puramente cinematográfico, pero se trata de un producto pretendidamente retorcido y absurdo que no trata de ir más allá de entretener y hacer algo de gracia, a sabiendas de sus obvias limitaciones.
Bajo ese prisma de permisibilidad del espectador, la película es medianamente disfrutable, sobre todo una vez superados sus insoportables primeros 10 minutos.
La participación de Michael York (anecdótico), Kelly LeBrock (de una belleza magnética) y Richard Crenna (el mítico Coronel Trautman de Rambo) no cuajan en el imperfecto resultado final.
Un producto pues de usar y tirar, que tan sólo convencerá a los incondicionales de Nielsen y que se desvanece como el humo en nuestra memoria una vez consumida.
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