domingo, 9 de octubre de 2016

FESTIVAL DE SITGES 2016 - DÍA 2

Ya sabemos que dentro de cualquier festival, y más en uno de estas características, un gran número de películas son trabajos de presentación de corte independiente o carnaza sin pretensiones para el gozo de un público en estado de júbilo.
Sin embargo, cada año tropezamos con determinados films sobresalientes que consiguen equilibrar la balanza del certamen, y que llegan a convencer no sólo al desprejuiciado público, sino también a la ceñuda (y cada vez menos inspirada) horda de críticos.
Es el caso de "Hell or High Water", un thriller tejano con reminiscencias de western protagonizado por un fantástico Jeff Bridges y arropado por un reparto excelente, en el que francamente, todo funciona como una máquina bien engrasada. Y hablo de absolutamente todo.
Hell or High Water (una expresión usada en clausulas contractuales que significaría algo así como "pase lo que pase") es una película sólida, sin fisura alguna, muy inteligente y mordaz, crítica a la par que sutil y filmada brillantemente en un entorno coherentemente árido.
La historia de los hermanos Howard, ex-convicto uno, padre divorciado y alcohólico el otro, atracando bancos para salvar la granja familiar y la consiguiente persecución del sheriff del condado, Marcus Hamilton (Bridges), es un ejemplo claro de que aún hay salvación en Hollywood...
Diálogos brillantes, con una extraordinaria banda sonora, buenas dosis de humor sin abandonar la magnitud dramática de la trama y una puesta en escena impecable, convierten a esta "Comanchería" (título original y quizás, lo único reprochable del proyecto), en la obra maestra del británico David Mackenzie. 



El film, rico en lecturas e ideas, propone una mirada punzante hacía los intereses de las entidades bancarias, los abogados corruptos, la doble moral o la desestructuración familiar, a la vez que dibuja personajes de gran carga humana, sinceros y sensatos, mostrando relaciones de toda índole sin esconder nada.
Un verdadero pulso a las relaciones personales plenamente desencorsetado, pues podría entenderse como un neo-western dramático, una buddy-movie de carretera o incluso como un árido ejercicio de comedia negra. En definitiva, una obra maestra que brilla con luz propia en el panorama actual.
(Redactado por Jesús Álvarez)

Siempre se agradece visionar un film de animación japonés, ligero y de carácter estudiantil.
"The anthem of the heart" se presenta como un film en donde se explora la superación por parte de la protagonista de un trauma infantil que le ha hecho perder las ganas de hablar, así que depende del e-mail y de la mensajería del móvil para comunicarse con los demás.
Las cosas empiezan a cambiar cuando su tutor la incluye en un grupo de trabajo para elaborar un musical.
Muy competente film que aúna algunos de los temas favoritos dentro de la cinematografía juvenil japonesa: angustias adolescentes, la necesidad de comunicación, el miedo a herir por las palabras que decimos, cómo encajar, padres ausentes y en medio de todo esto el instituto como bálsamo para superar el trauma.
Si bien adolece de un exceso de azúcar, amoríos y de un desarrollo algo lento, reiterativo y a trompicones donde si en lugar de las 2 horas de metraje se hubiera condensado toda la historia en 90 minutos, el producto habría salido mejor apañado. 


Pese a esto el resultado final es más que satisfactorio y terapéutico. Un film que deja un sabor de boca agradable.
(Redactado por Adrián Roldán)

Sin ser un gran amante del género zombie o de infectados, siempre lo he sido de las historias con futuros post apocalípticos o distópicos, por lo que no me pasó desapercibida la breve información que encontré acerca de "Melanie. The Girl With All the Gifts" cuando repasaba la programación del festival. La película, nos sitúa en un futuro en el que una infección causada por un hongo ha llevado a la humanidad al borde de la extinción. Pocos centros tutelados por militares a duras penas aguantan las ingentes oleadas de zombies agresivos y hambrientos de carne humana. En uno de ellos vive, junto a otros niños, Melanie, una niña amable y valiente de 10 años que pasa sus días encerrada en una celda y que solo sale de ella atada y amordazada a una silla de ruedas. Todas esas precauciones se deben a que como sus jóvenes compañeros, es uno de los niños nacidos de madres que estaban embarazadas cuando contrajeron la infección. Una nueva especie que bascula en un frágil equilibrio entre lo humano y los hambrientos seres que asolan el mundo; siendo una pieza clave en las investigaciones llevadas a cabo por el equipo de la Dra. Caroline Caldwell (la veterana Glenn Close) para crear una vacuna. La historia presenta muchos elementos comunes tantas veces vistos en los últimos años y reconocibles por cualquiera: una misteriosa infección, la conversión por mordedura en criaturas agresivas cachondas por la carne humana, militares queriendo poner orden en el mundo, el equipo de científicos buscando la vacuna contrarreloj, etc...

Sin embargo, uno de los puntos diferenciadores, destacables y acertados, es posicionar el eje de la historia desde el punto de vista de Melanie e ir conociendo ese mundo a través de sus ojos. Otro elemento que juega a favor de que nos sumerjamos en la película es la ambientación, una muy buena recreación de las calles y ciudades abandonadas, que por momentos logran que sintamos ese triste vacío y el peligro permanente por lo que puede aparecer al girar cualquier esquina.
Asimismo, alguna sorpresa acerca de la evolución de la infección a escala mundial o de los propios infectados, sirven para que la historia avance con interés hasta llegar a un tercio final en que por desgracia la cosa decae, quizás por una falta de ideas de como insertar nuevos elementos consistentes para cerrar la película de forma redonda y por culpa de una escena (por fortuna relativamente breve) vergonzosa con ese "duelo de líderes" que merecía quedarse fuera del montaje final.


No obstante, el cierre es coherente con su inicio y el mensaje que deja acerca de quien merece heredar la Tierra, no puede ser más crítico con la sociedad actual. Definitivamente una película que sin ser brillante, si que encierra suficientes aciertos como para ser tenida en cuenta para los amantes de la ciencia ficción post apocalíptica y los que busquen emociones distintas dentro del género zombie.
(Redactado por Marc Ventura)


Safe Neighborhood nos sitúa en un tranquilo barrio residencial americano, uno de aquellos en los que nunca pasa nada malo y donde en Navidades los vecinos cantan villancicos en las puertas de los vecinos, lucen brillantes adornos en las casas y todo el mundo sonríe y se desea felices fiestas. Los Lerner van a pasar la Nochebuena fuera de casa, por lo que hacen venir a Ashley, la joven de 18 años que les ha hecho siempre de canguro para cuidar de Luke, cinco años menor que ella, pero coladito por sus huesos (y por otras cosas, no seamos hipócritas a estas alturas). Siendo la última noche que Ashley pasará allí antes de mudarse para asistir a la universidad, Luke fantasea con su amigo Garrett, con la remota posibilidad de enrollarse con ella. Sin embargo, la apacible noche de pizza y película que se prevé, se ve truncada con llamadas desconocidas y la posterior aparición de un intruso en la casa. La película juega en el siempre peligroso terreno del homenaje hacia clásicos del cine, en este caso bien reconocibles como son "Scream" de Wes Craven y "Solo en casa", con guiños incluidos por si quedaba alguna duda. Sus primeros compases, son lo peor de toda la película, precisamente por esas situaciones "homenajeadas" de "Scream" y del género de los acosadores/intrusos, ya que las situaciones son demasiado conocidas, monótonas y rodadas con el piloto automático.



Sin embargo, el guión depara ciertas sorpresas y la primera precisamente es desmarcarse de lo que el espectador está esperando que ocurra a continuación a raíz de ese arranque. Si a esto le sumamos una buena dosis de humor negro y violencia, la película empieza a entretener y a jugar con el espectador. Pero todo tiene un límite y las sucesivas vueltas de tuerca que fuerza la historia para así proseguir su escalada de locura y poder avanzar, resultan cada vez un poco más forzadas e inverosímiles, y faltas de un punto de mala ostia de verdad que dejara alguna imagen para el recuerdo. La típica película resultona más efectista que efectiva, que entretiene lo justo, pero que decepciona en parte por no saber dar con la tecla justa para llegar un poco más lejos. Con todo, puede extraerse una crítica subyacente hacia lo que realmente puede esconder la fachada de los barrios residenciales americanos y de la sociedad de buena clase.
(Redactado por Marc Ventura)


Y llegó la hora de "Shin Gojira". Como fan insaciable desde tiempos inmemoriables de Godzilla y el género del kaiju eiga (el cine de monstruos gigantes japoneses) no podía dejar la oportunidad de visionar la nueva encarnación japonesa del monstruo y más tras haber sido en Japón el taquillazo del verano. Un film el cual se demarca totalmente del reciente remake americano de Gareth Edwards.
El argumento es el habitual del género. Una misteriosa erupción submarina pone en alerta al gobierno japonés quien ve impotente como de la bahía de Tokio aparece una criatura grotesca que empieza a destruirlo todo.
Es de destacar y mucho varias cosas. La primera que éste es un Godzilla totalmente diferente a lo visto anteriormente y tras 30 películas se agradece. La criatura radiactiva va evolucionando a medida que avanza el metraje y sus dos primeras encarnaciones son llamativas por lo grotesco y orgánico de su diseño. La tercera encarnación ya es el Godzilla que todos conocemos con un nuevo diseño que si bien generó polémica al filtrares las primeras imágenes, a un servidor le fascina con un aspecto demoniaco, rezumando sangre y radiactividad por sus poros y mostrando nuevas habilidades destructivas. Respecto a los efectos especiales cumplen y con buena nota mezclando el CGI con las maquetas de toda la vida con un toque retro y quedan para el recuerdo varias secuencias que son una autentica orgía de destrucción, fuego y explosiones. Además es una autentica gozada que mezclen esa música celestial y de coros divinos con las clásicas piezas de Akira Ifukube que hicieron estremecer mi corazón de fan.


Presenta varios guiños a la original japonesa Japón bajo el terror del monstruo (1954), de hecho los primeros segundos del film son calcados. Además si la original Godzilla de 1954 resultaba un exorcismo para el público japonés al ser una parábola de la caída de las bombas de Hiroshima y Nagasaki en ésta el desastre de Fukushima (con momentos calcados a lo vivido en 2011) y cómo se gestionó a nivel político es el núcleo por el que gira el film. El punto más conflictivo (o fascinante según cómo se gestione) es su excesivo punto de vista político, con el 80% del metraje transcurriendo entre despachos, reuniones y planes de gobierno vomitando información y diálogos a velocidad de vértigo. Para quien esté acostumbrado al estilo de Hideaki Anno (creador de Evangelion, serie que cambió para siempre el mundo del anime) con datos, números e intertítulos por doquier aceptará sin problemas esta propuesta de despacho, aunque posiblemente agobiará al público en general. Otro punto negativo es para el personaje de la representante de EEUU en Japón con un inglés macarrónico y aspiraciones políticas de ciencia ficción (aunque con evidentes y agradecidos atributos físicos).
En resumen, un film diferente dentro del género el cual lo regenera con un tono arriesgado. Parodia política, orgía monstruosa destructiva, rayos láseres saliendo por cualquier orificio... Un film sólido, denso e interesante tanto desde el punto de vista político como para el amante de los bichos gigantes aunque debería haber compensado más los momentos kaiju con la verborrea burocrática.
(Redactado por Adrián Roldán)

viernes, 7 de octubre de 2016

FESTIVAL DE SITGES 2016 - DÍA 1

Ya es 7 de octubre de 2016. Hoy por fin arranca la cuadragésima novena edición de uno de los certámenes de cine fantástico más populares a nivel mundial, el Festival Internacional de Sitges.
Como ya viene siendo costumbre desde hace un lustro, "sospechosos" se vuelve a sumergir en él para traer sus novedades lo más calentitas posibles, siempre tratando de aunar nuestra pasión por el cine con un espíritu crítico saludable a la par que respetuoso, y por supuesto, favoreciendo que luego sea más sencillo separar el grano de la paja.
La película inaugural de este año ha recaído en "Inside", de Miguel Ángel Vivas, un ¿innecesario? remake del estimable film francés "Al interior", de 2007. Como es habitual en este tipo de contextos, el producto final es un lavado de cara en toda regla del brutal film original, sustituyendo, y de paso edulcorando, las pulsiones psicológicas de aquélla para enternecer la trama y así "captar" a más audiencia, por decirlo finamente.
Sin duda se trata de un film correcto en su forma, aunque sin mayor interés en su fondo, pues respeta las líneas rojas del terror mainstream y utiliza todos los códigos de este tipo de cintas (sobre todo en su uso del sonido) para contentar a los indefensos nuevos espectadores y quizás, defraudar a los que ya llevamos un tiempo viendo películas.

Rachel Nichols, embarazada, traumatizada y encima asediada por una perturbada
Como ya demostró en su hasta ahora mejor trabajo, "Secuestrados", de 2010, Miguel Ángel Vivas se sabe mover bien en su zona de confort. Su cámara se desliza con soltura dentro de casas asediadas, chicas (si son atractivas, pues mejor) pasando una angustia importante o mostrando traumas familiares por lo común ligados a la violencia.
Lo que aún está por descubrir es si esto obedece a ciertas carencias o por el contrario se trata de un discurso cinematográfico propio.
(Redactado por Jesús Álvarez)

Desde la sala Tramuntana inicio el Festival de Sitges adentrándome en las siempre disfrutables corrientes cinematográficas de Corea del Sur.
The Tiger (2016) viene dirigida por Park Hoon-Jung, director de la fascinante New World (2013) y protagonizada por el incombustible Choi Min Sik, uno de los rostros más reconocibles dentro del cine coreano y protagonista de ya clásicos como Old Boy o I saw the devil.
La historia viene ambientada en los años 20 durante la ocupación japonesa en Corea del Sur, Chon Man-deok, considerado en otro tiempo el mejor cazador de tigres de Corea, vive en la montaña de Jirisan con su hijo. Mientras, un militar japonés moviliza a un grupo de soldados para cazar al último gran tigre de la zona.
Un film espléndido que se beneficia de una ambientación montañosa excelente y con una capacidad abrumadora para crear momentos de tensión, acción y dramatismo. El tigre (un muy carismático efecto digital), más que un simple animal se le da una cierta divinidad, cosa que es muy de agradecer; además las escenas en donde protagoniza masacres contra el ejercito japonés son espectaculares.
El giro de guión en el último tercio del film es donde se explota argumentalmente este concepto divino de la naturaleza y presenta, tanto al tigre como al cazador (Choi Min Sik), como los últimos supervivientes de un mundo que cambiará para siempre y eleva al film más allá de la clásica película de aventuras animal vs hombre.


Quizás tenga un exceso de metraje en su parte central, elemento muy presente en el cine coreano y de un nivel de melodrama que puede atragantar al espectador no acostumbrado, pero The Tiger ha resultado ser una muy grata sorpresa.
(Redactado por Adrián Roldán)



Quizás estemos experimentado en esta década un fenómeno cinematográfico similar al que en los años 50 estallara en Estados Unidos debido al peligro nuclear. Monstruos, insectos gigantescos o deformes criaturas eran producto del miedo a las mutaciones genéticas, posibles ataques biológicos, epidemias desconocidas o simplemente, pánico a la inminente destrucción de un modo de vida.
El fenómeno no sólo desencadenó un subgénero conocido como las "Monster B-Movies" en EEUU, sino que también llegó a las lejanas tierras niponas, más afectados que nadie por las atrocidades atómicas, y que desarrollaron su propia criatura radioactiva en forma de saurio a la que denominaron "Godzilla".
En estos tiempos que corren, nuestra mayor preocupación reside en el miedo a enfermar por algún tipo de afección virulenta que día a día se desencadenan por todo el mundo (el ébola, marburg, machupo...) y que presentan una curación desalentadora o en ocasiones imposible.
No es extraño pues que vivamos un incesante aluvión de incursiones al cine abordando dicho asunto, ya sea en forma de infectados (el "zombi moderno"), o de pandemias sin cura que provocan casi siempre un ejército de sujetos agresivos y en continua rabia.
Here Alone, ópera prima del norteamericano Rod Blackhurst, se mueve pues dentro de ese transitado contexto, y trata de aportar algo nuevo trasladando la acción al interior de los bosques, con únicamente 3 personajes y en un mundo de desolación y supervivencia; azotado, como no, por otro virus demoledor.
El personaje central, Ann, no ha tenido más remedio que aprender a vivir salvajemente debido a las extremas circunstancias, cobijándose en su antiguo coche y yendo a buscar comida a las casas cercanas esquivando a los peligrosos infectados.

Ann, jugándose la vida cada día por encontrar alimentos

Un día salvará la vida de Chris y su ahijada Olivia, lo que alterará su rutina....y de paso sus sentimientos que parecían anulados, o como mínimo, seriamente perjudicados.
Here Alone resulta, en general, un film coherente, ameno e incluso hábil, pues conjuga momentos de especial suspense cercano al terror con otros más sentidos y humanos, y sin ser del todo azucarada, sabe resaltar conceptos como el amor, la pérdida o la soledad (sobre todo esa difícil decisión de seguir adelante con tu vida tras un suceso enormemente traumático).
Ann es incapaz de seguir adelante y marcharse del bosque, por miedo a un futuro igual o más doloroso, y justamente será la compañía y decisión de Chris la que le empujará a seguir su camino; pues la vida, al menos para ella, sí que debe continuar, por dolorosa que sea.

Momentos de fogata, donde los sentimientos afloran...y nunca atacan los infectados

Un film sobrio, de intermitentes ráfagas de interés y que aunque por momentos nos parezca un capítulo más de the walking dead bajo una batuta feminista, en otros se transforma en un aceptable drama sobre la soledad más absoluta y el dolor de una madre-esposa-mujer. Difícil conjunción pero con respetable resultado. No cambiará el género, por supuesto, pero aporta su granito de arena.
(Redactado por Jesús Álvarez)

Desde Japón llega "Mientras ellas duermen" adaptación de la novela del madrileño Javier Marías y protagonizada por el siempre apabullante Takeshi Kitano.
Una historia en donde una pareja formada por un hombre maduro (Kitano) y una mujer mucho más joven que él, se convierten en la obsesión de un escritor en un complejo turístico.
Un film que ha resultado ser decepcionante, ya que pese a plantear ideas de base prometedoras e interesantes como la misteriosa pareja de Kitano y una adolescente, el hecho de que éste grabe a la chica por las noches mientras ella duerme, el elemento voyeur de la trama o la creciente obsesión del escritor frente a estos hechos, no llegan a tratarse en profundidad.
El film va deambulando de un lado para otro al igual que su protagonista, con un ritmo desesperante, divagaciones sin interés y secuencias oníricas que se le podían haber sacado más jugo.
Una lástima, aunque ya de por sí la presencia de Kitano es motivo suficiente para echarle un ojo a la película.



(Redactado por Adrián Roldán)

Ya es habitual que la programación del Festival esté bien surtida de películas que explotan el filón de los infectados o zombies al uso, siendo, en la mayoría de casos, refritos mil veces vistos con anterioridad, sin mayor interés que el satisfacer al acérrimo consumidor de dicho subgénero. Sin embargo, Train to Busan, producción surcoreana con la que inauguro mi particular Sitges 2016, tiene "algo" que la eleva claramente por encima de otras producciones coetáneas como la fallida "World War Z".
La historia nos presenta a Sok-woo, frío inversor de fondos, cuya atareada vida laboral le llevan a ignorar el mayor deseo de su hija Soo-ahn el día de su aniversario, algo tan sencillo como ver a su madre, por lo que finalmente accederá a llevarla desde Seúl a Busan en tren. Pero la entrada de una pasajera infectada será el detonante que convertirá el viaje en una pesadilla.
Con una excelente realización que sabe sacar el mejor partido posible de un espacio reducido como es el de un tren -de igual manera que lo hiciera la distópica "Snowpiercer"- logra sorprender con cada nueva tensa escena en los distintos vagones. Sin tiempos muertos, el ritmo no decae en ningún momento a medida que va destapando la magnitud de la infección. Si a esto le sumamos una serie de personajes, que a pesar de ser muchos de ellos clichés habituales, están mejor perfilados que lo que suele verse en el género; resulta complicado no disfrutar de sus dos intensas horas, donde se combina inteligentemente el terror, la acción e incluso algunos breves toques de humor. Asimismo otro punto a favor son los propios infectados, su espeluznante movilidad y el realismo del daño que sufren sus cuerpos al caer desde las alturas o ser golpeados.
Yeon Sang-Ho, ya presentó en Sitges la brutal "The fake", y aquí vuelve a aprovechar la ocasión para verter una contundente crítica, donde el individualismo, el egoísmo y la falta de escrúpulos reflejan la cara más oscura de la sociedad; mientras la inocencia y generosidad de la pequeña Soo-ahn sirven para dejar en evidencia las actitudes de los adultos que la rodean. Con todo, resulta una película que queda en la retina y que puede convertirse en un pequeño clásico del género.
(Redactado por Marc Ventura)

La siguiente sesión en el Auditori vuelve a citarnos con otra producción surcoreana, obra de Kim Jee-woon, a quién debemos las estupendas "I saw the devil" o "A bittersweet life"; y por contra, la desastrosa "El último desafío", un engendro/encargo Hollywoodiense para el retorno de Arnold Schwarzenegger a la gran pantalla.
En esta ocasión, con The Age of the Shadows, intenta dar luz a parte de la historia de su país, situándonos en la década de 1920, donde un grupo de agentes secretos pertenecientes a la resistencia por la independencia de Corea, lucha contra la ocupación japonesa. Lee Jung-Chool fue una vez un miembro del movimiento de independencia de Corea, pero ahora trabaja como agente de policía para Japón y recibe una orden para acabar con el grupo disidente. Por lo que se presenta ante Kim Woo-Jin, líder de la resistencia de la zona, y que usa como tapadera su labor como comerciante de arte. Lee finge estar interesado en sus obras de arte con la intención de acercarse a él y conseguir información para desenmascarar a los agentes rebeldes.
No obstante ese contacto le desvela un dilema moral: seguir la órdenes recibidas o sumarse a causa mayor por el bien de su país y embarcarse en una sigilosa misión que pretende llevar hasta Seúl una serie de explosivos para atentar contra el ejército invasor.
Si bien es cierto que la película tiene algunos momentos logrados, con escenas de acción elegantemente rodadas (como el tiroteo del tren y una destacable tensión en esa fase o en la de la preparación de la misión), cuenta con una ambientación bastante cuidada y que se deja ver de forma bastante agradable.
No es menos cierto que globalmente no termina de convencer por varios motivos: una primera media hora lentísima y reiterativa con subrayados innecesarios y una repetición cansina de situaciones y diálogos, o una fotografía inadecuada con un uso de la iluminación que quita credibilidad a los escenarios que se suceden sobre todo en ese primer tramo.
Por otro lado, la historia resulta un tanto inane y epidérmica, dando la sensación de que se podía haber profundizado mucho más a lo largo de sus más de 140 minutos en el trasfondo social de esa época o la personalidad de los diferentes personajes, donde solo destacaría la estupenda labor de Song Kan-ho encarnando al policía Lee Jung-Chool siendo creíbles sus dudas y lucha interior.
Queda la sensación de que es un producto destinado a levantar el patriotismo de la nación Surcoreana, mientras que como película sólo es medianamente entretenida pero lejos de perdurar mucho tiempo en el recuerdo.
(Redactado por Marc Ventura)

Altas expectativas habían a la hora de enfrentarse al nuevo trabajo de Nacho Vigalondo. "Colossal" aterrizaba en Sitges proponiendo un acercamiento al kaiju eiga (el cine de monstruos gigantes japoneses) pero pasándolo por la túrmix deconstructivo habitual de Vigalondo.
El film sigue los pasos de Gloria (Anne Hathaway), una mujer corriente que, tras perder su trabajo y su novio, decide dejar su vida en Nueva York y regresar a su ciudad natal. Pero cuando los medios de comunicación comienzan a informar de que un lagarto gigante está destruyendo la ciudad de Seúl, Gloria se va dando cuenta poco a poco de que, a través de su mente, está conectada de forma extraña con estos acontecimientos.
Un film que ha resultado ser una agradable sorpresa para el respetable y que sin lugar a dudas supone un antes y un después en la filmografía de Vigalondo.
No sólo propone unas muy divertidas y disfrutables secuencias monstruosas en pleno Seúl (con robot gigante incluido) sino que el film explora otros caminos aún más interesantes y sorprendentemente profundos sobre el enfrentamiento contra tus propios demonios o las consecuencias de tus actos.
Anne Hathaway está más que estupenda como treinteañera despistada y con fuertes problemas con el alcohol. Aunque en su tercio final "Colossal" se acerque peligrosamente al terreno del telefilm, se ve compensado con un clímax final tan adecuado como estimulante.

(Redactado por Adrián Roldán)

martes, 14 de junio de 2016

NOCTURNA 2016, DÍA 5 (29 de mayo)

Día de clausura del Nocturna 2016 y ya tenemos el "sorprendente" listado de películas premiadas de esta edición.
Como casi cada año, nos perdemos gran parte de los finalmente galardonados, pues nuestros gustos o tendencias no parecen ir acordes a los del jurado (parece ser que ellos buscan insólitos trabajos alejados del género fantástico-terrorífico), cuando en realidad tan sólo se trataría de premiar las más acordes con la naturaleza propia del certamen. ¡¡Que esto no es Cannes, señores!!.
Lo más llamativo son los 5 premios a la cinta germana "Polder", un film ciertamente controvertido por dividir al público radicalmente. Unos la tildan de obra maestra de la fusión moderna entre ficción y realidad (apoyándose en el por costumbre agotador recurso de los videojuegos) y otros, quizás menos entusiastas con los experimentos, sostienen que es insoportable de principio a fin, y que incluso no vacilaron en abandonar la sala a media proyección. Nosotros no tuvimos el placer de verla, pues se proyectó un día antes de que llegáramos, así que no podemos emitir juicio alguno (de momento). 
Pero aún hubo tiempo para una película más antes de subirnos al avión. A primera hora de la tarde se proyectaba "Wind Walkers", un film anunciado como un sangriento survival a lo Predator (...) que enfrentaba a un legendario indio contra un sanguinario grupo de ex-combatientes que pasaban la tarde yendo de caza. Con, por supuesto, un intento de love story de por medio. Un horror, en el peor sentido posible de la palabra.
Además, se trata de un film aburridísimo, con intérpretes lamentables y factura dominguera que nunca es capaz de situarnos en la historia ni tan siquiera acertar en atmósfera o clima (y eso que los parajes no estaban nada mal). Totalmente fallida en casi todos sus aspectos (salvando la idea del contagio rabioso, que no está del todo mal ejecutada, siendo honestos), pero se torna comedia involuntaria en su último tercio, con explosiones a lo Cannon y tonterías de un calibre abrumador...¿ese intento absurdo de suicidio?...

Los ataques de los contagiosos en Wind Walkers, quizás el único punto no desechable del film.
En definitiva, un fin de fiesta muy mediocre que sin embargo no empaña otra edición de un festival tremendamente disfrutable, tanto en ambiente como en concepto. Ojalá dure muchos años más y nosotros podamos seguir asistiendo, pues es un guilty pleasure como pocos.

A continuación y para terminar, os repasamos el discutido Palmarés de cada una de las secciones :

                                                          Sección Oficial Fantástico:

· Premio Nocturna Paul Naschy a mejor película : 'Polder' de Julian M. Grünthal y Samuel Schwarz.
· Premio Nocturna mejor director : Julian M. Grünthal y Samuel Schwarz por 'Polder'.
· Premio Nocturna mejor guión : Samuel Schwarz por 'Polder'.
· Premio Nocturna mejores FX : 'Polder'.
· Premio Nocturna mejor actriz: ex aequo a Nina Fog por 'Polder' y Zoë Bell por 'Camino'.
· Premio Nocturna Vincent Price mejor actor : Christoph Bach por 'Polder'.

                                                              S.O. Dark Visions:

· Premio Nocturna mejor película : 'Patient' de Jason Sheedy.

                                                                 S.O. Madness:

· Premio Nocturna-Buzz mejor película : 'Patchwork' de Tyler MacIntyre.
· Mención especial del jurado Nocturna-Buzz : 'I Had a Bloody Good Time at House Harker' de Clayton Cogswell (por su apología de la serie B y recuperar el espíritu de la Troma).
· Premio del público : 'I Had a Bloody Good Time at House Harker' de Clayton Cogswell.
· Mejor corto internacional : 'Portal to Hell!!!' de Vivieno Caldinelli.
· Mejor corto nacional : 'Behind' de Ángel Gómez Hernández.
· Premio Blogos de Oro mejor película : 'Summer Camp' de Alberto Marini.
· Mención especial Blogos de Oro : 'Keeper of Darkness' de Nick Cheung

Redactado por : Jesús Álvarez

sábado, 11 de junio de 2016

NOCTURNA 2016, DÍA 4 (28 de mayo)

Sábado. Cuarto día en Nocturna. Percibimos ya en las calles el ambiente festivo debido a la inminente Final de Champions entre Real Madrid y Atlético. Una jornada calentita en la capital que arrancamos con una de nuestras obligadas visitas por el parque del Retiro (donde coincidimos además con la gigantesca Feria del Libro 2016) donde además, centrifugamos y comentamos todos los films que hemos visto o que veremos a continuación.
El primer pase cinematográfico de este día era con un film español de erotismo y horror rodado en 1977 titulado "Escalofrío", y que fue todo un éxito comercial en España en su momento. Sin duda, por lo suculento que era en aquellos días el planteamiento (bueno, y lo sigue siendo) de juntar apetecibles muchachas en cueros con satanismo en un marco nacional de reciente liberación cultural.
Sin embargo, antes nos arrojan a los ojos un cortometraje (aunque yo lo llamaría "cortohomenaje") de un tal David García que ha conseguido reunir a viejos nombres del panorama fantástico español y les ha dado cobijo en un proyecto sin mayor pretensión, hecho por y para fans, como él mismo no tarda en confesarnos.
Lone Fleming, José Lifante, Antonio Mayans, Loreta Tovar o Sandra Alberti entre otros, aparecen en este cariñoso trabajo con base a los templarios Ossorianos titulado "El último guión", y que sin apuntar maneras ni sobresalir en aspecto alguno (más bien todo lo contrario), no es sino un inofensivo tributo más a una época de nuestro cine, una diminuta resurrección de unos villanos ya míticos, con, eso sí, el suficiente y necesario respeto. Así que, por nuestra parte no hay nada que objetar.
A continuación, y para nuestra sorpresa, proyectan un documental sobre "Escalofrío" llamado "Satan's Blood, recuerdos de Escalofrío", que a base de entrevistas a los responsables, desgranan los entresijos de aquél rodaje, y que por supuesto, nos regalan media docena de spoilers que a parte de dejarnos noqueados, también consiguen que no veamos el film que veníamos realmente a ver (debería haberse proyectado luego, sin duda un error de programación).
El motivo de nuestra ausencia a esa proyección se debe, sin embargo, a la promesa que John Landis hizo de que estaría alrededor de 1 hora firmando autógrafos en el hall, así que decidimos ir raudos a su encuentro.
Conseguimos un par de foto-cromos de los años ochenta y tuvimos el inmenso honor de charlar con él unos minutos, además de llevarnos un autógrafo dedicado. David además se pudo quitar una espina de encima y le comentó a Landis en persona que no durmió de pequeño por su culpa, debido al escalofriante Thriller o a Hombre Lobo americano en Londres. Momento inolvidable para ambos y uno de los puntos fuertes de Nocturna, la cercanía con los invitados, sean de la talla que sean.
Tras sufrir en mis carnes la victoria del Real Madrid de su undécima Liga de Campeones en el tormento de los penalties, volvemos a lo verdaderamente importante....¡el Cine!.
"Patchwork" de Tyler MacIntyre, nos esperaba ya de madrugada para ponerle la guinda a un sábado completo, pues la cinta canadiense prometía mala leche, humor y vísceras. Justo lo que nos hacía falta para aliviar nuestras cansadas mentes.
Tres chicas se despiertan en un lugar desconocido y fusionadas en un único cuerpo, como si del monstruo de Frankenstein se tratara, pero manteniendo intactas las 3 consciencias. Ahora tocará averiguar quién es el culpable de dicha atrocidad para así preparar una venganza.

Un fotograma de Patchwork, una propuesta que seguro tenía mejor pinta sobre el papel
Bien, tras un arranque moderadamente prometedor (con Mad doctors, cadáveres, laboratorios cochambrosos y chicas guapas), luciendo buena factura y con diálogos desconcertantes...llega de nuevo la decepción. Un sinfín de horrorosas e insoportables conversaciones a tres bandas no tardan en llegar, con chismorreos adolescentes y borrachera de escenas sonrojantes mientras las tres chicas con sus problemas de chicas escogen su ropa (¿este sombrero o el otro?), o se gritan entre sí, aburriendo al espectador.
Muy floja aún no siendo del todo irritante, pues entendemos que desaprovecha una historia válida y gamberra, narrándonosla desde su vertiente menos interesante. Sin ser desechable, se queda en poca cosa, y es una pena (por cierto, es verdaderamente alucinante su nota en imdb, para llorar).

Redactado por : Jesús Álvarez

viernes, 10 de junio de 2016

NOCTURNA 2016, DÍA 3 (27 de mayo)

Nuestra habitual peregrinación a la tienda de coleccionismo cinematográfico "Casablanca" se saldó este año con un enorme chasco. Tras décadas siendo lugar de reunión para cinéfilos y todo un referente cultural de la capital (abrió en 1986, nada menos), finalmente ha cerrado sus puertas para siempre; por motivos, según nos cuentan, de jubilación del dueño. También nos confiesan que todo el material de la tienda (sin duda, repleto de joyas del séptimo arte) ahora pasan a ser posesión del señor Enrique Cerezo, actual presidente del Atlético de Madrid y muy ligado al mundo del cine dentro del ámbito de la producción.
Por suerte, no todo fue desalentador esta mañana, pues acto seguido presenciamos la rueda de prensa más esperada de la semana, la del gran John Landis. Reunidos en una sala de actos de El Corte Inglés de Callao, unos cuentos privilegiados compartimos un rato con el director de "Entre pillos anda el juego", que nos habló su visión del Hollywood pasado y presente, contestó a algunas preguntas y nos regaló simpáticas anécdotas, todo con una buena dosis de humor (y demostrando también un fuerte carácter cuando se tercia, por qué no decirlo).
Aquí os la dejo casi entera, ya que no tiene desperdicio :


Tras la peor lasaña que hayamos probado nunca, estamos de vuelta a nuestras confortables butacas y nos sumamos a la celebración de l05º aniversario de Vincent Price con el pase de "El péndulo de la muerte" (The Pit and the pendulum, 1961), el film de Roger Corman que cuenta también con la magnética Barbara Steele en el reparto.
Pese a tener cierta reputación y cimentarse sobre una base muy sólida (con textos de Poe, un cast con garantías más un director con experiencia), pienso que la cinta no ha envejecido nada bien y denota una acusada falta de ritmo además de un exceso de diálogos acompañados de demasiado plano fijo. Sin embargo, a su favor no se le puede negar una fantástica atmósfera gótica, un romanticismo de lo más pútrido y algunos momentos espléndidos dentro de su metraje, sobre todo cuando Price o Steele llenan la pantalla cada uno a su manera (Price rozando siempre la teatralidad y Steele sabiéndose de tez escalofriante).

Un enajenado Vincent Price estrangulando a Barbara Steele en "El péndulo de la muerte"
A continuación, y estrenando por fin la sala 1, llega la proyección más esperada del certamen, el pase de la magnífica "Hombre Lobo americano en Londres", que celebraba (con la presencia del propio Landis), su trigésimo quinto aniversario. Una nueva oportunidad de disfrutar de esta magnífica obra de culto que hace funambulismo entre la comedia y el terror, que sigue tan fresca como el primer día y que se posiciona con honores entre las mejores películas licántropas de la historia.

Posiblemente, la mejor transformación a hombre lobo que el cine ha logrado
Un excelente maquillaje y unos impresionantes efectos especiales de Rick Baker alcanzan cotas muy altas de espectacularidad, y sin duda se le puede considerar como la obra maestra de John Landis. Una película fundamental en el género, inteligente, entretenida, divertida y terrorífica. En definitiva, una cinta fantástica, en el amplio sentido de la palabra.

Redactado por :Jesús Álvarez

viernes, 3 de junio de 2016

NOCTURNA 2016, DÍA 2 (26 de Mayo)

En nuestra segunda jornada de Festival, asistimos a la presentación de la nueva figura de Paul Naschy en el museo de cera madrileño. Una estatua diseñada por Alfonso Azpiri y realizada por el maestro inglés afincado en España Colin Arthur (colaborador de maquillaje y FX en films del calibre de "La Historia Interminable I & II", "Conan, el bárbaro", "Furia de Titanes" o "Yo, Cristina F", entre tantas otras), ambos presentes.
Al curioso evento, además de los hijos y la viuda de Naschy, asistieron también caras conocidas de la cinematografía nacional como Jack Taylor, Lone Fleming, Antonio Mayans, José Lifante o Saturnino García. Todos ellos ex-compañeros de Jacinto "Paul Naschy" Molina en la gran pantalla.
Al parecer, el propio Molina (rezumando humildad) creía justo que una figura suya, como adalid del fantaterror español, estuviese presente en el Museo de Cera dentro del espacio dedicado al horror.
Él no la pudo disfrutar en vida, pero a partir de este junio de 2016 el visitante al recinto podrá visitar no sólo al Hombre-lobo, Jekyll / Hyde, la momia o a Vicente Del Bosque, sino también al ya mítico Paul Naschy, quizás en un figura no del todo lograda, pero de obvia relevancia nacional.

Colin Arthur, presentando en castellano su figura de Naschy
Sorprendidos por el nivel de buena parte del museo
Junto al mago Colin Arthur y Víctor Matellano, director y escritor.

Con Saturnino García, el gran Justino.
Aprovechando la visita al Museo de cera decidimos armarnos de valor y subirnos a su "Tren del terror", atracción verdaderamente obsoleta que sin embargo nos procuró uno de los momentos cúspide de nuestro trayecto. Un viaje en el tiempo a los 80, y que resultó ser un paseíto de lo más delirante (con niño muerto en las fauces de un dinosaurio, batiburrillo de héroes de acción o Rambo en vietnam incluidos....). En fin, una experiencia cinematográfica,sí, pero muy sonrojante....aunque divertida.








Ya de vuelta a las butacas del Palafox, nos preparamos para deglutir un nuevo cortometraje, esta vez uno desde Uruguay titulado "El Guardián", de Pablo Moreira. Pablo nos regala una presentación elocuente y original desde la gran pantalla y con su particular dosis de humor macabro. El corto, donde un portero de un edificio será "vampirizado" en circunstancias extrañas, está muy bien fotografiado y presenta una puesta en escena más que decente, con varios puntos de interés (el vampirismo como alegoría social del crimen, la soledad de un trabajo nocturno...) además de estar bien actuada, pero por contra apunta cierta arrogancia conceptual al no estar del todo a la altura de su pretencioso discurso narrativo.
El siguiente largometraje, "Sensoria", se erige como un digno ejemplo de cómo los suecos plantean sus terrores. Edificios fríos, barrios despoblados, con pocos y extrañísimos vecinos y con un elemento turbador como hilo conductor.
En este caso, una mujer en la treintena (sola, triste y desdichada, por supuesto) que se muda a un apartamento con fantasma. Pese a algunos recursos molestos como las cámaras de ojo de pez, grifos goteando o continuos planos desechables por repetitivos, guarda una buena atmósfera, fría y desangelada, y contagia una rara sensación de sugerente terror. Nada escalofriante pero sí estimulante, y sin duda una forma curiosa de enfocar el temor por lo oculto (en cierto modo, recuerda a la admirable "Déjame entrar" de 2008, aunque salvando las distancias).
Confusión psicológica, crisis de edad o ese tratamiento tan sutilmente apropiado sobre la maternidad, convierten a "Sensoria" en una película aceptable, algo aburrida por momentos pero destacable dentro del Festival.
Tras unas alhambras fresquitas y unos trozos de pizza, continuamos nuestra sesión con un cortometraje Canadiense-Mexicano titulado "Madre de Dios". En él se nos presenta a una llamativa moza, amordazada y martirizada, que parece servir para algún tipo de ritual satánico, donde ella es "el recipiente" para la semilla del diablo, o eso creí entender....
Un ejercicio competente y en su medida, interesante, pero muy breve para extraer conclusiones.



El último visionado del día era el más prometedor y para nada defraudó. "Night of the living Deb" es otra vuelta de tuerca más de la tan recurrente corriente zombi, no lo niego, pero nos reserva momentos simpáticos, es inteligente y se sintoniza muy bien con ella, lo que la hacen destacar en un panorama tan trillado como ése.
A medio camino entre "Zombieland" y "Zombies Party", ambas magníficas, aquí Deb, tras pasar una noche con un chico al que apenas conoce, se despierta ante un apocalipsis zombi y comienzan una particular road-movie.
Una planificación de lo más simple pero conducida con gracia, amor al género, decenas de guiños y capacidad para sorprender, además de contar con una actriz protagonista excelente, culpable de que el film funcione como lo hace. Una película que no fue premiada en ningún apartado pero creemos que bien lo hubiese merecido, pues supuso un salto de calidad ante el resto de proyecciones.

Redactado por : Jesús Álvarez
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