
Cuando el mafioso responsable de aquella atrocidad queda en libertad expresamente por la Interpol, ambos desearán liquidarlo, uno por pura venganza (Flint) y el otro simplemente por dinero (Brazil).
No tardarán en descubrir que es todo una artimaña para acabar con Flint y así evitar que salgan a la luz asuntos sucios de la Interpol, por lo que acabarán uniendo sus fuerzas contra el mismo objetivo, el despiadado Polo Yakur.
Cuatro años hacía que no me sentaba a ver algo del belga Jean-Claude Van Damme, desde ese film tan peculiar titulado JCVD, en 2008, que me dejó una sensación muy agradable, (incluso descubrí en él una vertiente dramática hasta la fecha inédita). Si bien es cierto que parecía tocar fondo una vez perdida su magnífica forma física, lo cierto es que todo indica que ha sabido encontrar la manera de volver a la pantalla con decencia (aunque esté repudiado al direct-to-video merecidamente, vistos sus últimos fracasos) sorprendiéndome gratamente con este film (también es verdad que no apostaba un duro por él).


La presentación de ambos personajes, y de su posterior "target" (el ucraniano Polo Yakur) es de manual, incluso la parquedad de guión en un principio hace sospechar en una película más de la estantería del vídeo-club. Sin embargo, situarnos en Rumanía (original y poco manido lugar para filmar), con dos asesinos a sueldo de caracteres antagonistas y una vez visto ese espléndido piso franco que usa Brazil para mantenerse oculto (el cochambroso apartamento tapadera tiene un baño secreto impresionante), es suficiente para que entonemos con ella y queramos saber como se va a desarrollar.
El conflicto argumental basado en el tráfico de armas entre "Interpol / asesinos a sueldo / Mafia" es, a priori, un tema ya muy visto, y por ahí la película no nos va a sorprender. Las partes más positivas del entuerto son (ahí va la sorpresa), las interpretaciones del dúo, que son "adecuadas" y nada sobreactuadas, la serenidad del film (sobre todo, sus humildes pretensiones), y una duración y ritmo correctos, que en ningún momento resultan molestos.
No hay manera de que se desprenda del olor a producto de bajo presupuesto diseñado para consumo televisivo (y no solo por esa portada tan inadecuada), pero merece un aplauso por


Secuencias para destacar hay tres concretamente. La visita al entendido en armas del que intentan extraer información (ese arma con memoria es una pasada), su primer encuentro (buena lucha face-to-face) y una escena erróneamente suprimida donde se muestra como torturan a una pareja de franceses con unas tenazas (se pueden ver en los extras).
Al tener una nula distribución en salas (únicamente se estrenó en Rusia, y con éxito, por cierto), seguramente por la estela tan "pobre" que ya deja Van Damme en sus trabajos, se le metió en el saco de "fracasos del belga" quizás demasiado prematuramente, pues en mi opinión, no merece tal etiqueta.
Ideal para una noche de sábado con ganas de acción suave, historia sencilla pero bien estructurada y el "placer" de volver a ver a Van Damme, mucho más comedido y consciente del paso de los años.
cualquiera se merece una oportunidad incluso Van Damme.Es cierto que se operó de aductores para poder abrirse de piernas ?
ResponderEliminarUn saludo crack
jordi
Qué va, es una más entre tantas leyendas falsas que se han dicho del pobre Jean-Claude. Durante un tiempo fue el rey de las películas de artes marciales, y obviamente, se convirtió en la diana de cualquier rumor de este tipo. Tú bien sabes que no es necesario intervenirse los adductores para poder abrirse, tan sólo es dedicación y constancia.
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