
El hecho es que finalmente es capaz de reunir a familiares (literalmente), y amigotes varios para así lanzarnos esta bomba cinematografica amateur que nos explota en las manos por ser confiados y olisquear todo lo que lleve el nombre de Brando.
A través de los ojos de Christian Brando (como no, el hermano de Chapa), aquí dibujado como un acabado drogadicto afectado por la inestable vida de su padre, empieza a contarnos las vivencias de su famoso progenitor a cambio de un poco de droga. Un punto de partida que pinta mejor por escrito que en pantalla, imaginaos.
Partiendo de esa baza, nos relata cronológicamente la carrera de Marlon, desde su infancia afectada por el alcoholismo de su madre y los malos tratos de su padre, hasta las correrías en la escuela militar donde fue ingresado (no cuentan la gamberrada del campanario, por eso).
Sus primeras clases con Stella Adler en el actor's studio de Nueva York son una recreación fallida de aquella época, sin entrar en lo poco creíble que resultan las escenas en la academia, y las siguientes recreaciones de sus primeras películas son de una indecencia insuperable (la imagen superpuesta de Damian con el Coliseo romano recordando la filmación de Julio César no tiene perdón), acaban por demostrarnos en tan solo 25 minutos que lo que estamos viendo es pura basura.


Esa escena en concreto es de una falta de criterio asombrosa, cuando nos enseña a un Brando en su casa, barrigón, con birra en una mano y pizza en la otra, chillando y torturándose exageradamente mientras mira la entrega de premios. Una secuencia de lo más inapropiada y carente de sentido biográfico.

Brando murió el pasado 2004 como consecuencia de una fibrosis pulmonar, y dejó un legado cinematográfico de una valía incalculable, convirtiéndolo en el actor con mayor repercusión de todos los tiempos.
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Una lamentable caraterización incitadora al insulto |
Sacando de nuevo a flote la positividad que me caracteriza propondré algunos detalles no tan horrendos que se pueden decir de la cinta. En primer lugar, Chapa no alcanza a interpretar al genial actor pero podríamos decir que sí consigue hablar como él, su voz está algo conseguida.
La escena de las pesadillas de Christian casi al final de la cinta y algún efecto del tratamiento del blanco y negro son acertadas, pero no salvan del naufragio a un endeble film que nos maltrata con un Francis Ford Coppola propio de Muchachada Nui o ese enorme problema de cásting que inunda el proyecto.
En fin, una cinta amateur con (imagino) buenas intenciones hacia la figura de Brando pero que decepciona, y mucho, al espectador que ha seguido al mito. Nada recomendable pues, sólo como curiosidad para seguidores incondicionales del actor.
La peor puntuada de todo el blog!!! Impresentable proyecto del que estoy orgulloso haber quedado al margen del todo... solo con saber lo que has sufrido viéndola ya tengo mi recompensa (soy malo a veces ^^). Por cierto a tu vuelta del viaje hay que acabar de ver las 2 que tú ya sabes y colgarlas en el blog, lo que empezamos juntos hay que acabarlo igual... una mezcla de géneros imposibles, nadie en el mundo habrá hecho la sesión doble con estas dos...
ResponderEliminarYa se ha visto superada por los kalatrava y el karate casposo....jejeje...
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