lunes, 2 de abril de 2012

PIRAÑA 3D (2010)

Suele ocurrir que cuando un director europeo, asiático o latino consigue algún éxito de renombre en su país, acaba recibiendo ofertas millonarias de los Estados Unidos, con la oportunidad de filmar con presupuestos abultados y siendo una gran ocasión para labrarse un futuro próspero en el desafiante Hollywood.
La gran maquinaria del cine americano apuesta por estos nuevos "talentos" de fuera de sus fronteras adjudicándoles por norma general algunos remakes de éxitos pasados, donde la taquilla está casi asegurada y valorándolo en función de lo rentable que consiga ser.
Es el caso del cineasta parisino Alexandre Aja (34 años), que en 2003 sorprendió a todo el mundo con una estimable cinta de terror titulada "Alta Tensión"(realmente conseguida, por cierto), y que ya realizase un par de remakes en los USA (rodando "Las Colinas Tienen Ojos" en 2006 y "Reflejos (Mirrors)" en 2008), ambas de rentabilidad satisfactoria cuanto menos.
Ahora, ha sido el encargado de recuperar el filón creado por Joe Dante en 1978 con su clásico "Piraña" , pero obligatoriamente maltratado con la cansina tecnología tridimensional que apabulla cualquier proyecto actual sin compasión.
En la cinta de Aja, se observan unas claras intenciones por parte del francés de llevar el terror adolescente americano de los últimos años a su límite, extremando sus posibilidades y parodiándolo sin remisión.
Aquí, la excusa son unos repentinos seísmos en el lago Victoria de Michigan, que nos sirven como desencadenante para la liberación de unas pirañas prehistóricas que sobrevivían en las profundidades y que sembrarán el terror en la población cercana. La celebración de una enorme fiesta adolescente en el lugar nos deja claro que la carnicería será inmediata, sobre todo con esos jovencitos bebiendo, bailando y pavoneándose de manera incauta por el agua, siendo la perfecta merienda de las peligrosísimas pirañas.



No nos llevemos a engaños, aquí lo que importa son las ganas de pasárselo bien con un festival gore repleto de tetas, sangre, sexo lésbico y humor negro, con altas dosis de desmembramientos, mutilaciones y carnaza a saco, sin importar lo repugnantes que estas puedan ser (se van superando a medida que avanza la cinta, que no os quepa duda). Esta orgía sin complejos que es Piraña 3d satisfará (o más bien colapsará) las ganas de juerga del espectador hambriento de este tipo de cine, regalándole escenas para el recuerdo tan enfermizas como divertidas, merecedoras de una especial atención para el entendido degustador.
De hecho, la perfecta combinación entre comedia y terror que realiza Aja aquí es encomiable, trasladando los tópicos del género con auténtica y pretendida desfachatez y firmando la más brutal de las películas sobre ataques acuáticos que jamás se haya filmado. De eso no nos cabe duda alguna.
Homenajeando libremente también a "Tiburón", se atreve a zamparse al mítico protagonista de aquella en la primera escena como si fuera él el responsable del problema (Richard Dreyfuss y esa dichosa cerveza...) mientras canturrea la misma canción del celebrado film de Spielberg.
Dentro de esa locura de sangre y frenesí, también hay tiempo para descubrir secuencias de una extraña belleza cinematográfica (esa hipnótica escena subacuática de dos espectaculares bellezas sólo ataviadas con unas pequeñas aletas en los pies), de simpáticos reencuentros cinéfilos (Elizabeth Shue y Christopher Lloyd, juntos de nuevo desde "Regreso Al Futuro") o la colaboración de algunas actrices de género más eXplícito (Riley Steele, Ashlynn Brooke o Gianna Michaels), que hacen de esta película una combinación suculenta de perversiones de toda índole, pero sobre todo, una experiencia desenfadada y valiente.
Por contra, carece de mayor entidad de la que hace gala, y es pasto de su propia condición, que es para un consumo fácil y efímero, sin descubrirnos nada nuevo en lo que reparar.

Su hilo argumental es básico y sus frases de guión nos hacen bostezar a menudo, pero su ritmo de perversidad es tan alto que nos mantiene en constante alerta y consigue atraparnos en su mundo, haciéndonos pasar un mejor rato de lo que podría parecer al ver el proyecto.
En definitiva, y para no alargarme más diciendo lo mismo, comentaré que es una inyección de gamberrismo gore a merced de un rebaño juvenil que llenará el lago Victoria de festividad sanguinolenta y dará al espectador más salvaje su dosis anual de hemoglobina.
Todo un ejercicio de carnicería desvergonzada con incluso penes seccionados en 3D.
Ahí dejo eso para el que lo quiera pasar en grande sin prejuicios. Y como no podía ser de otra manera, ya está anunciada su segunda parte, Piraña 3D2, que si no me equivoco, eternizará el mismo concepto.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...