El camino no será fácil, y menos cuando una de las receptoras es una conocida y exuberante estafadora llamada Cha Ha-yeon, que ahora está en la cárcel y quien a cambio de tamaño favor, le pide ayuda para vengarse de los que la metieron allí. Que empiece el juego...
A pesar de que la película tiene una premisa interesante, es bastante distraida y dentro de lo que cabe ha supuesto una correcta distracción, debo reconocer que ultimamente no estoy acertando del todo con las películas coreanas que veo, como me pasó con El arte de la pelea o The Beast (esta última es terrible), en general todas ellas parten de una buena idea, en general ya explotada anteriormente y que ha demostrado funcionar a la perfección con otros títulos, pero que aquí no acaban de estar todo lo bien explotadas que podrían dar de sí. En la que comentamos hoy el principal problema que le encuentro es que se muestra algo irregular e incluso inconsistente consigo misma llegando a la parte final, con un cambio de tono que hace que me haya sabido a poco visto su arranque.
Con un primer tercio bien trazado tras el planteamiento que comentaba antes, llena de ritmo, enérgica y con múltiples sorpresas, concebí muchas esperanzas de cara al final, creyendo que toda la película iba a ir en la misma linea. Pero ya durante parte de su tramo central parece no saber encontrar el ritmo adecuado perdiendo algo de intensidad, ya que por un lado los múltiples frentes que habían abierto hasta ese momento parece que no acaban de encajar del todo bien entre ellos (la historia de Tae Gun-ho, la de su socia Cha Ha-yeon o la de quienes la metieron en la cárcel), y por otro se alarga demasiado en ciertas escenas que poco aportan al conjunto.
La película intenta sorprendernos varias veces con revelaciones contundentes y algunos giros sorpresivos, y si bien se le tiene que reconocer que en parte logra su cometido al presentarnos ciertos hechos a lo largo del metraje que consiguen definir un poco a los personajes principales, permitirnos conocer al hijo de Tae Gun-ho e intentar darle un sentido a toda la historia, no todas ellas son igual de afortunadas, haciendo que tras una parte final decente aunque algo convencional, tengamos unos minutos a modo de cierre que se hacen largos y bastante cursis. Una lástima porque ese cambio de tono que sufre la película en lugar de darle fuerza al drama, que creo que es lo que se pretendía, a la mayoría de los espectadores les puede parecer demasiado artificiosa y algo ñoña, a mí me ha dado esa impresión.
Técnicamente no se le pueden reprochar demasiadas cosas, siendo muy competente en todos sus aspectos, también a nivel interpretativo cumple con lo que se le puede pedir para un thriller de estas características, por lo que se disfruta sin problemas como mera distracción.
Como tengo ganas de encontrar alguna película coreana destacable, voy a mirar que títulos están dando que hablar por esas tierras y enseguida que pueda os las comento.
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