martes, 3 de julio de 2012

LA CASA DE LOS HORRORES (THE FUNHOUSE) (1981)

Steven Spielberg quedó maravillado cuando el novato cineasta Tobe
Hooper presentó su ópera prima "La Matanza de Texas", allá por 1974. Acto seguido, le ofrecería la dirección de su nuevo proyecto, "E.T.: El Extraterrestre", que estaba en pre-producción por aquellas fechas y que sin duda era una oportunidad única para hacerse un hueco en la industria.
Sin embargo, Hooper declinó dicha oferta porque estaba inmerso en su nueva cinta de terror, titulada "The Funhouse" (en nuestro país conocida como "La Casa de los Horrores", para no despistar al pobre espectador que se podría topar sin quererlo con que no era una comedia con casas divertidas...). Un año después, Spielberg volvería a tentar a Hooper, pero esta vez para dirigir un film más oscuro y terrorífico, llegando a un acuerdo para que el tejano filmara "Poltergeist" (recientemente exhibida a todo lujo gracias al Phenomenas Experience por cierto), lo que significó un rotundo éxito de crítica y público.
Sin ser demasiado conocida (pasó desapercibida en nuestro país), The Funhouse se merecía que la recuperásemos para poder comentarla en Sospechosos y sacar nuestras propias conclusiones al respecto, hecho que no ha sido fácil debido a la dificultad para hacernos con el DVD.
Pero entremos en su historia : la joven Amy está a punto de ducharse porque va a salir a la feria con su nuevo novio y otra pareja en una doble cita, cuando de repente, su hermano pequeño le gasta una broma sádica (y muy cinéfila), apuñalándola ataviado con una careta. Todo queda en un mal trago para Amy, pero será tan sólo el inicio de una noche terrorífica y mortal (y Hooper nos está avisando de una manera no tan sutil como podría cualquier otro director).
Una vez en la feria ambulante y tras haberse "divertido" con sus extravagantes atracciones (entre ellas, animales mutantes como una vaca de dos cabezas, un mago algo macabro y mucha gente que no inspira mucha confianza), deciden ir más allá y quedarse a pasar la noche en la atracción "The funhouse", que a priori, es el típico paseíto en vagoneta con sustos y efectos terroríficos.





Ya escondidos y de noche, serán espectadores involuntarios de un hecho horrible, el asesinato de la pitonisa madurita, a manos (y nunca mejor dicho) de un anormal demente vestido de Frankenstein que deambula sin rumbo como un feriante más (no sin antes haberse aliviado con ella, dato que no quiero pasar por alto).
Sin poder salir del lugar y lógicamente acongojados, serán descubiertos por el asesino y su tutor (¿mánager, padre, tío...?), que por el bien del film, no les permitirán irse de rositas....
La cinta de Tobe tiene una primera media hora de enorme interés, repleta de guiños cinéfilos muy conseguidos (desde Psicosis, La Noche de Halloween, Frankenstein hasta incluso a Freaks) y con una ambientación ochentera muy entrañable, además de una ubicación perfecta de la trama (esa feria es el lugar perfecto para pasarlo mal, no me cabe duda).
Para más inri, tardamos apenas unos minutos en ver carne, al más puro estilo Dario Argento o el gran Lucio Fulci, declarando su amor también por esa tentadora mezcla tetas-sangre-terror que tantas veces ha ofrecido el cine italiano de los setenta.
Muy a nuestro pesar, todo parece diluirse ligeramente tras la escena del asesinato, quizás cuando más tensión debería de haber habido, Hooper falla el tiro y nos anestesia con imágenes menos cautivadoras, alejándonos de la (hasta ahora) perfecta inmersión en la historia.
Malos actores (por no decir malísimos), un tratamiento del terror demasiado blandito y alguna que otra incongruencia (el hermano pequeño no se sabe muy bien qué pinta ahí), convierten la cinta del tejano en una desaprovechada oportunidad de crear un film memorable, de los que se impregnan en nuestras retinas para siempre. Historia y guión tenía, personajes también (el anormal tiene uno de los mejores maquillajes de los ochenta), y posibilidades muchas, pero todo se queda a las puertas de ser lo que hubiera podido ser, una de las obra maestras del terror de aquella década.


A medio camino pues entre su aclamada "Matanza de Texas" (un anormal cachondo sometido a un familiar) y los slashers teen más comunes de la época, podemos argumentar que lo más sobresaliente de la propuesta es su acertadísimo clima, repleto de clichés de circo (seres extraños, decadentes videntes y charlatanes), su excelente maquillaje (obra de Rick Baker, ganador de 7 Oscars) y algunos momentos brillantes (la escena del principio es digna de recordar).
En definitiva, una experiencia que merece la pena rescatar si somos amantes del terror ochentero, y puede que en realidad, sea más significativa cinematográficamente hablando que emocionante el hecho de verla. En cualquier caso, gustará más que decepcionará, o al menos, eso creo.

2 comentarios:

  1. I know what you're thinking.

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    1. Obra maestra indiscutible del inefable Tobe Hooper...jajaja

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