domingo, 21 de agosto de 2011

UNA HISTORIA CASI DIVERTIDA (2010)

Situar una comedia en el interior de un psiquiátrico puede ser una gran idea si se conduce con ingenio y logra causar grandes expectativas en el espectador, que se imagina un desfile de hilarantes personajes insanos actuando constantemente como tarados y ofreciéndonos momentos divertidos. Esta "It's kind of a funny story" juega esa carta,  pero acaba resultando menos entrañable de lo que aparentaba (por lo que he podido ver, sobrevalorada en muchas webs).
Craig (Keir Gilchrist) es un adolescente de 16 años que piensa mucho en el suicidio como única vía para terminar su constante padecimiento, y es que está tan lleno de dudas existenciales que se ve inmerso en una depresión galopante. Su particular ingreso en el departamento de psiquiatría de un hospital le llevará a conocer a los enfermos que, cada uno a su manera, intentan vencer sus miedos  y superar sus angustias personales. Su mentor más cercano, Bobby (un agotador Zach Galifianakis) será el encargado de tutelar a Craig ofreciéndole discutibles lecciones sobre cómo salir adelante en condiciones.
Como es habitual, hay una chica, y otra chica, y amigos petardos, y una familia desligada... bueno, tópicos por doquier que sitúan a esta comedia con toques dramáticos dentro del saco de películas del montón que uno consigue aguantar bien pero sin nada que destaque en particular.




Tenía la sensación que copiaba mucho de cualquier capítulo de la divertida serie Scrubs para realizar una especie de episodio piloto de hora y media con el mismo tratado al humor pero con mucho menos acierto que aquella, que sin duda, es una serie de humor muchísimo más divertida. Sus buenos momentos son contados, pero no por eso hay que pasarlos por alto ni mucho menos. Secuencias hilarantes como la versión del Under Pressure de Queen (de lo mejor), los sueños extrañísimos de Craig o sus vivencias de adolescente con stop framed incluído arrancan risas que siempre vienen bien, pero se entremezclan con escenas que fuerzan profundizar y nunca lo consiguen. Esos 5 días que nuestro protagonista pasa ingresado encienden acertadamente el film, combinando humor con pequeñas dosis de drama (suicidios, drogas) pero sin lograr suscitar empatía en ningún personaje ni actor / actriz. Por momentos peca de aburrida e incluso de superficial, pero su innegable esfuerzo por constatar las ganas de vivir de Craig levanta un poco los ánimos al respetable, que sale casi complacido del visionado. Las partes donde intentan ahondar en la mente de Craig, tanto la odiosa psiquiatra como los compañeros de locura del mismo, son innecesarios, ya que nosotros ya entendíamos la fácil psicología cambiante de Craig, y consigue que nos sintamos cansados de oír siempre lo mismo. Debo rescatar, sin ningún género de dudas, la impresionante toma falsa (outtake del DVD) en el comedor del hospital. Dando rienda suelta a su imaginación, tres actores (Zach y dos más) improvisan tan alegremente su guión que resulta tremendamente divertido, acaparando mis carcajadas por completo en 5 minutos que dura la secuencia. Lo mejor de su visionado, y ni tan siquiera es parte del film.
En fin, una comedia ligeramente entretenida con pocos aciertos (aunque los hay) y un despliegue agotador de conceptos psicológicos demasiado básicos. Con todo y con eso, se puede llegar a disfrutar con incluso algunas sonrisas.

sábado, 20 de agosto de 2011

BIENVENIDOS AL SUR (2010)

Recuerdo disfrutar la fresca versión francesa "Bienvenidos al norte" (Bienvenue chez les Ch'tis, 2008) y no dejar ni un minuto de trasladar esa experiencia a nuestro territorio, como si un madrileño urbanita se trasladara a un pueblo de la Andalucía más profunda, por ejemplo.
Dos años después nos llega este remake (fotocopiado plano a plano) pero en versión italiana, que en vez de irse al norte a pasar frío, pues se va al sur... a pasar calor (!).
La historia es idéntica a su predecesora, Alberto trabaja en la oficina de correos de una pequeña ciudad al norte de Italia, y su mujer Silvia no se cansa de insistirle en trasladarse a Milán (la bella ciudad de la moda, etc, etc). Sus intentos fallidos (tratando de ganarse la plaza fingiéndose inválido) le pasan factura, ya que será trasladado al lugar que menos ansía, el Sur.
Para los del Norte, es como un castigo el traslado al Sur, porque consideran que allí tan sólo hay holgazanes, paletos y la camorra, siendo una verdadera pesadilla trabajar en esos lares.
Se verá gratamente sorprendido cuando descubra realmente a sus gentes, muy hospitalarios, divertidos y con un ritmo de vida contagioso que hace comprender a Alberto lo equivocados que están en su tierra.
El dilema será explicarle a su esposa que lo que le está pasando no es tan malo y que el traslado ha sido lo mejor que le podía haber sucedido.
Bajo mi perspectiva, tendrá mucha más gracia para el italiano, que le resultará graciosa en general por el choque de culturas internas de su país, como a los franceses les provocó en su día su versión. Para nosotros la diversión es forzosamente más superficial, debido a que ni un acento ni otro nos puede parecer divertido (en versión original, por supuesto) y las limitaciones idiomáticas nos restan mucho encanto. Podríamos decir que se las apañan para no aburrirnos y conseguir que le veamos un pelín la gracia al asunto, pero algunos apuntes de guión desacertados y esa frescura del original que se pierde en el camino son el inevitable resultado. Si en su versión anterior, el supuesto frío del Norte hacía a su mujer agobiarle con un jersey, aquí le "obliga" a ponerse un chaleco antibalas (la mayor chorrada que he visto en tiempo).
Si antes el cartero se emborrachaba debido a la insistencia de los clientes y su desmesurada hospitalidad, aquí se toman demasiados cafés y el tío va enchufado de cafeína (glups...).
El reparto no tiene la culpa de todo esto, incluso podríamos destacar a Claudio Biso (Alberto) por su impresionante papel, pero no resultan tan peculiares como en la versión francesa, y mucho menos creíbles.
Una clara reflexión sobre los prejuicios en clave de humor pero con mensaje educativo, con final armónico y amistoso, como Dios manda. Eso, bajo la mirada de un servidor, le condiciona su condición irónica, dejando una sensación demasiado suave, nada crítica.
Seguramente los derechos del film pululen por todo el mundo y de aquí nada veamos un Bienvenidos al Este, al Oeste o al Sureste, quién sabe. Su versión ibérica no tardará mucho, y si se lo dejaran a Julián López y sus compañeros de Muchachada seria genial, pero no caerá esa breva.

viernes, 19 de agosto de 2011

PAUL (2011)

Graeme (Simon Pegg) y Clive (Nick Frost) son dos frikis ingleses en toda regla que deciden viajar hasta San Diego y asistir a la Comic-Con, para a continuación realizar una particular ruta por los diferentes puntos de los Estados Unidos famosos por sus avistamientos o rumorología relacionada con los extraterrestres (Área 51 y otros lugares del estilo) y llegar hasta México.
Lo que ninguno de los dos se podía llegar a imaginar es que a medio camino iban a recoger en su caravana a un extraterrestre, de nombre Paul, con el que inician una huída por todo el país para evitar que sea capturado por los agentes federales.
La pareja protagonista tiene una serie de culto en Inglaterra y que como suele ser habitual no ha llegado a nuestro país, Spaced (1999) muy recomendable ya que destila un humor inglés de lo más irreverente y divertido. En el apartado cinematográfico, cuentan con dos películas anteriores, que a mí entender, son de lo mejor que hemos visto en el género del humor en los últimos años, con la fantástica Shaun of the dead (2004) y la notable Hot Fuzz (2007), aquí parece que a pesar de intentar seguir el mismo recetario, no les ha acabado de salir tan bien como se esperaba y la sensación que me queda al final es de una cierta decepción teniendo en cuenta los precedentes. En su primer cuarto de hora las expectativas están altas, pues su visita a la Comic Con tiene buenos momentos (típicos guiños a series de culto o el ambiente en general de la feria), así como el inicio de su particular peregrinaje nos hace creer que la película nos regalará una hora y media de mala leche y un humor transgresor. Algunas escenas nos dan esperanzas de que esto va a ser así, como cuando comparten dormitorio en el hotel y les insinúan que son gays, o en el bar con dos pueblerinos que se pican con ellos al tomarlos también por gays (genial la frase "no me mires con esos ojos de homosexual"). Sin embargo, desde que el alien en cuestión hace su aparición, es el dúo protagonista quien casi desaparece y a partir de ese momento quedan bastante desdibujados en el rol que tan bien les había funcionado hasta ahora, el de unos nerds en toda regla. Su punto flaco es el uso de un humor blando y falto de mala ostia (para hablar claramente y sin tapujos), y es una lástima porque el argumento daba para crear multitud de situaciones hilarantes como ya demostraron que supieron tratar con la temática zombie con Shaun of the dead. Tiene sus momentos graciosos que te hacen esbozar una sonrisa o sentir una buena complicidad con Paul, personaje bastante bien conseguido pero al que le falta un poco de gancho, hubiera sido lo suyo emular a Roger, el extraterrestre de la serie American Dad, pues es lo que necesitaba la película, un extraterrestre con mala baba, un humor corrosivo como pocos y que hubiera congeniado a la perfección con Graeme y Clive. También meten de por medio a unos creacionistas de los que se habría podido sacar mucho jugo, pero se han conformado con aprovecharlos bien poco.
                             No todo es malo, ni mucho menos, la película es amena y se hace llevadera, pero de demasiado liviana que es, no logra que nos acabemos de meter en situación con los personajes y acabemos dejándonos llevar más por comodidad que por convicción. Sus mejores logros son los guiños continuos que hace a lo largo de su metraje a toda una serie de películas y series mitificadas para todos aquellos que como ellos cuentan entre los 30 y 40 años. Esa camiseta de The Empire Strikes Back, la Super Nintendo en la caravana que conducen, ver un flashback con Paul habitando el almacén del final de la peli de Indiana Jones en busca del arca perdida, guiños a E.T. disfrazándole para que pase desapercibido, o a Encuentros en la tercera fase por nombrar algunos. Pero el mejor de todos es cuando entran en un bar de carretera y los músicos de country en vez de tocar alguna canción típica, están versionando la música de Star Wars cuando entran Luke y Obi Wan a la cantina de Mos Eisley, genial y el mejor acierto de todos.
Por ello la podemos ir viendo sin ningún problema, es divertido ir pillando al vuelo esos homenajes (y los que se me habrán pasado), pero le falta algo para que trascienda un poco y nos quede grabada en nuestra memoria. Una lástima no haber sabido encontrar la combinación justa de guión y personajes para haber vuelto a lograr una comedia de las que apetece ver con amigos y reírse una y otra vez con gags impagables. Para pasar el rato y poco más.



jueves, 18 de agosto de 2011

THE ROOMMATE (2011)

Primer encargo norteamericano para el novato cineasta Christian E. Christiansen, que hasta ahora tan sólo había planteado un par de flojas películas en Dinamarca, su país de origen.
The Roommate es transparente ya desde un principio, diseñada para un público femenino que decidía ir a las salas de cine mientras sus novios/maridos veían la SuperBowl (fue la más taquillera ese fin de semana en los EEUU).
Sara (Minka Kelly) llega a la Universidad de Los Angeles para estudiar diseño y moda (tira para atrás,eh?...) y deberá compartir habitación con su nueva compañera, Rebecca (Leighton Meester).
Su relación es normal al principio, pero Rebecca comienza a comportarse de una manera muy extraña, obsesionándose cada vez más con Sara y convirtiéndose en su pesadilla.
La cosa no da para mucho más, pues es lo de siempre. Sara conoce chico...el chico es majísimo y es un bombón...ella se percata del comportamiento irracional de Rebecca la última, ponen todos morritos....bueno, qué le vamos a hacer, ya sabía a lo que me enfrentaba.
Nada es digno de elogiar, únicamente que el producto es tan estereotipado y repleto de clichés que sólo puede estar filmado con esa intención, resultando uno de esos films que te tragas si ya tienes la boca abierta de antemano como los pollos, porque si te paras a degustarlo, nadie se lo come. Es horroroso el trabajo de Minka Kelly, que está constantemente poniendo en evidencia al mundo de la actuación. Su compañera de reparto le sigue muy de cerca, una Leighton Meester decadente que sólo frunce el ceño para convencernos de su psicopatía, lamentable.
Ni la puntual aparición de un Billy Zane como profesor de moda (patética indumentaria) puede ni tan siquiera hacer flotar un segundo tal insulto fílmico, tan desolador como vacío. Argumentalmente tiene muy poca chicha, vista la sinopsis, visto todo. Quizás en mi calenturienta mente me esperaba una dosis rescatable de sexo adolescente mezclado con certeros cuchillazos en la ducha (ahí casi acierto...) y suficientemente interesante como para que saliera satisfecho. Pero no, todo es tan políticamente correcto que lo más fuerte que vemos es un arrancamiento de piercing umbilical.
No hay tensión ni miedo ni humor negro en esta película y mucho menos interés, pero milagrosamente consigue mantenerte atento a sus juveniles correrías sin una lógica explicación. Pienso que con una sola neurona podemos seguir la trama y eso hace que sea un descanso cerebral agradable previo al sueño más profundo.
En fin, film palomitero, exclusivamente para chicos /chicas de antemano predispuesto/as con extra de sensiblería y una dosis de terror que asusta a un gorrión, pero muy lejos de ofrecer algo interesante, ni mucho menos.

miércoles, 17 de agosto de 2011

EL HABITANTE INCIERTO (2004)

Desconcertante thriller que provoca una reacción irregular en el público, ya que algunos la encuentran estimulante (mi caso) y otros la tachan de petulante y manipuladora. Una historia con planteamiento de terror que poco a poco se va dinamizando como un thriller intelectual al más puro estilo David Lynch.
Félix es un arquitecto que vive en un precioso chalet de 500 m2 donde el orden y la pulcritud son fundamentales, llegando a ser casi enfermizo.
Su relación con Vera hace un par de meses que acabó, pero ella aún conserva sus últimas cajas allí como si eso les mantuviera ligados de alguna manera especial.
Una noche llaman a la puerta principal. Es un individuo misterioso que le suplica poder realizar una llamada privada muy importante, a lo que Félix accede cordialmente. Al irse hacia la cocina un instante, se percata que ni tan siquiera le oye hablar, y al volver al comedor, ese hombre había desaparecido sin dejar rastro ni hacer ruido.
En ese instante comenzará una inquietante historia de un posible inquilino instalado en tu casa al que no consigues encontrar pero intuyes que sigue ahí, y que convierte tu día a día en una pesadilla de una incertidumbre terrorífica.
Nos meteremos en la cabeza de Félix, siguiendo su angustia y volviéndonos tan locos como él, ya que compartiremos la misma información, (no somos el espectador aventajado que solemos ser) y nos surgirán las mismas dudas, los mismos miedos y tal vez, logremos entender sus actos.
La paranoia se hace un hueco en su segunda mitad, resultando algo más tediosa pero conservando nuestra atención intacta por desvelar de una vez por todas qué ha pasado ahí.Su planteamiento comienza así a ser engañoso, algo mareante y de una demanda intelectual poco frecuente, hecho que se agradece enormemente si analizamos además que es la ópera prima del director (el catalán Guillem Morales) y que ha sido rodada aquí cerca, entre Barcelona y Esplugues. La música y su atmósfera son fabulosas, consiguiendo filmar fehacientemente el estado de ánimo de nuestro protagonista absoluto (lo tenemos en un 95% de los planos) y su perturbadora manera de actuar, en ocasiones de forma frenética y a veces tremendamente ordenada.
Es uno de esos films que cada uno entiende y le sugiere algo diferente, dato que personalmente considero un acierto al lograr despertar opiniones tan amplias y diversas. Todo está abierto y libre de interpretaciones, pero guardando un orden dentro del caos del todo respetable.
En momentos menos acertados de la cinta nos puede dar la sensación de que se alarga en exceso, o en otros que la reacción de Félix no guarda un sentido práctico de los hechos, pero tal vez es ahí donde radica el especial encanto del film y que sea la única manera de meternos en su mente, desquiciada poco a poco. Su director comenta que las casas (hay otra mansión similar) son conceptualmente el estado anímico de Félix, ya que en la primera todo está con un orden muy marcado y en cambio la confusión de la segunda mitad se ve reflejada en la siguiente mansión.
Quizás esté viendo más allá, pero lo más destacable de esta película es su inquietante y sobre todo estimulante argumento, que nos adentra en los estados de un ser humano acercándolo a su límite ético y moral.
Si dar más rodeos comentaré que la experiencia me ha gustado pero que podría entender perfectamente comentarios adversos hacía ella, dadas sus peculiaridades.
Cine extraño y atrevido, con un desarrollo arriesgado repleto de matices intelectuales. Una obra admirable en definitiva.

martes, 16 de agosto de 2011

AL MORIR LA NOCHE (1945)

El Sr. Walter Graig (Marvyn Johns) es un reconocido arquitecto que es contratado por el propietario de un caserón situado a las afueras de Londres para diseñar unas reformas que necesitan para dar cabida a más invitados. Graig nada más llegar a la casa en cuestión y ser recibido por su anfitrión empieza a mostrar una actitud extraña y distante, al entrar en el salón ve que hay una serie de invitados que están pasando la tarde allí y su sorpresa no hace sino aumentar. Tras unas frías presentaciones de cada uno de ellos, el arquitecto les hará una sorprendente confesión, contándoles que todos ellos aparecen en un sueño que se le va repitiendo continuamente y del que recuerda pocos detalles. Entre los invitados intentan buscar una explicación lógica al porque Graig les pueda conocer sin haberles visto nunca, pero ninguna llega a ser lo suficientemente convincente como para tomarla por buena. De hecho, uno de los invitados, el doctor Van Straaten (Frederick Valk), psiquiatra de profesión es el más reacio a creerle e intenta convencer al resto de la imposibilidad de lo que cuenta el recién llegado.
Poco a poco todos los invitados recuerdan alguna experiencia de su vida que puede tener un punto de sobrenatural y la van contando al resto. A medida que van hablando, Graig va recordando más y más detalles del sueño que ocurre en esa misma casa, y les hace una terrible advertencia haciéndoles saber que su sueño acaba de una manera trágica con todos ellos implicados...
La película se compone básicamente por cinco historias independientes narradas por los distintos invitados de la casa, sabiendo combinar a la perfección los diálogos entre los presentes para ir enlazándolas una tras otra e ir avanzando en la trama introduciéndonos en una historia que rebosa de un gran misterio con un toque de terror. Las distintas historias bien podrían haber sido un episodio más dentro de la mítica serie clásica La dimensión desconocida (The Twilight zone), algunas de ellas rebosan humor negro (la de los dos amigos jugadores de golf), mientras otras entrarían en el terror psicológico, como la del espejo o la más lograda y redonda de todas ellas, la del ventrílocuo (fantástica, de verdad que es de lo mejor que he visto en mucho tiempo y la actuación del ventrílocuo es para enmarcar).
Desde el primer minuto logran lo que deseamos, que nos capturen en una sugerente historia con toques sobrenaturales que nos obliga a estrujarnos el cerebro intentando avanzarnos a lo que va a pasar y a adivinar el meollo de todo. Con una ambientación lograda y un desarrollo dinámico, se nos pasa volando y al llegar a su último tercio, donde nos sorprenderá mucho más de lo esperado, solo nos queda que aplaudir la audacia de esta propuesta tan inteligente y bien orquestrada.
Participaron cuatro directores en su rodaje (por las distintas historias que la componen), y el guión es una adaptación libre de cinco relatos escritos por diferentes autores entre 1902 y 1939, el resultado del trabajo del guionista y de dirección es del todo encomiable, pues viendo el final uno se queda alucinado por la frescura y saber hacer de una obra rodada hacer más de 65 años, y que ha sido imitada y usada como referencia en multitud de ocasiones. Es de esas cintas que a uno se le quedan grabadas y que merece la pena revisar al cabo de un tiempo.
Una película que debería estar entre la dvdteca de todo cinéfilo que se precie y merecería mucho más reconocimiento a la hora de confeccionar las típicas listas de grandes obras del séptimo arte, altamente recomendada para descubrir una joya, no la dejéis escapar.



LA CASA DEL MIEDO (1945)

El décimo de un total de catorce films sobre la figura de Sherlock Holmes que protagonizaran los míticos Basil Rathbone / Holmes y Nigel Bruce / Watson. El director de muchos de ellos fue Roy William Neill, un cineasta que rodaba incluso 4 películas por año (eran casi mediometrajes) y que únicamente su fallecimiento en 1946 fue la causa del cambio de batuta.
En esta ocasión, el personaje creado por Arthur Conan Doyle investiga un caso de asesinato en una misteriosa mansión a las afueras de Escocia. Una serie de personalidades de renombre (actores, médicos, cargos militares) se dan cita cada noche en el castillo de uno de ellos, con intención de cenar y charlar de sus vidas.
Una noche, la criada trae un enigmático sobre a uno de ellos, que todos interpretan como una broma. Poco tiempo después, la amenaza de muerte que describía la carta se cumple y sufre un trágico accidente. Estos sucesos se repiten una y otra vez hasta la llegada de Sir Sherlock Holmes, que hospedándose en la mansión intentará esclarecer el caso con su peculiar estilo de la lógica.
Esta serie de películas / episodios del detective más famoso de la historia son tremendamente entretenidos porque repite esa fórmula que tanto nos atrae, la de un individuo de mente superior atrapando al asesino que se cree más listo que nadie.
En concreto, este capítulo me atraía más debido a su componente de terror, pero no ha resultado tan gratificante como me había supuesto. Si es cierto que conserva el encanto de Holmes, y que su encarnación por Rathbone es mítica, pero resulta algo tramposa y menos sugerente que otros títulos del eminente detective. El personaje de Watson ofrece un par de escenas del todo tontorronas (indignas de un Watson como imaginamos) que parece querer despistarnos mientras suceden cosas de más importancia en el film. No desvelaré nada en concreto porque ahí radica el interés del capítulo, pero se hace tan fugaz y fácil de ver que desilusiona una pizca.
La sensación de déjà vu en el transcurso de sus 69 minutos es constante aunque siga siendo superior a episodios actuales con mil veces más presupuesto.  Su atmósfera misteriosa (no de terror) que logra es loable y su meritoria puesta en escena es digna de elogiar pese a diminutos y forzados caprichos de guión.
En definitiva, es lo que esperamos pero más edulcorado, que aún siendo buen cine, no resulta magistral.

lunes, 15 de agosto de 2011

KURO-OBI (BLACK BELT) (2007)

Fabulosa película sobre el mundo del Karate y su verdadero significado, no ya como una manera de luchar del Japón ancestral, si no como el maravilloso arte que representa y los milenarios valores que defiende.
Nos situamos en un dojo de principios de los años 30, donde un sensei enseña a sus 3 pupilos los conocimientos que ha ido adquiriendo y perfeccionando a lo largo de los años en dicha disciplina marcial.
Giryu es un noble aprendiz que demuestra aptitudes y conocimientos suficientes como para que el maestro le honre con su cinturón negro, pero junto a Taikan, el pupilo más fuerte e indisciplinado, el viejo sensei les mostrará que aún deben alcanzar su madurez interior para merecerlo. La llegada de las tropas militares para adueñarse del dojo, ocasionará varios problemas que irán destapando la verdadera naturaleza de cada individuo. Mientras Choei (el más débil), es herido por poseer mediocres capacidades, Taikan alardeará de su imparable marcialidad saltándose las enseñanzas de su mentor.
Giryu a su vez, demuestra que tan sólo con la defensa es capaz de reducir al oponente, y que las enseñanzas del sensei han sido bien entendidas. Minutos antes de fallecer, el maestro delega a Choei (que demostró una entereza descomunal al considerarse a sí mismo un pupilo mediocre), el cinturón negro y el testigo para escoger al digno poseedor de esa tela, que lo significa todo para ellos. Los caminos que toman a raíz de ahí son muy diferentes.
Taikan entrena a las tropas militares y recorre los dojos para enfrentarse a los maestros del país en su personal búsqueda de contrincantes poderosos. Giryu es acogido por una familia pobre y aprenderá de los lazos tan fuertes que les unen, y Choei seguirá de cerca las andaduras del desbocado Taikan, que tanto daño está causando. La formalidad del producto es elogiable, sin ápice de sentido del espectáculo propio de cintas de artes marciales, y tomándose muy en serio a sí misma, como si de una lección vital se tratara. Las luchas resaltan por su belleza artística y su contundente realismo, dignas de verdaderos maestros de Karate (el trío protagonista son auténticos senseis, sin experiencia interpretativa destacable). Tanto los enfrentamientos en el dojo al principio (impresionante escena) como la agónica pelea final (en un poético blanco y negro) son claros ejemplos de la profesionalidad y sobriedad del compendio, riguroso y sustentado por profesionales de la lucha tan espléndidos como entregados.
La citada escena final parece palidecer verdaderamente al público presente, como si estuviesen viendo a maestros ancestrales en el arte del verdadero Karate, sin dobles ni saltos imposibles, tan sólo 2 hombres frente a frente en una lucha de sorprendente realismo.
Su mensaje es formidable, ejemplarizado con momentos sumamente elegantes y destapando dos trayectorias humanas tan opuestas que se llegan a atraer, filosóficamente impecable.
No destaca ni por su banda sonora ni por su belleza de escenarios, únicamente se centra en focalizar los deseos internos del ser humano y el resultado de sus miedos, desde dos puntos de vista bien distintos. Taikan debe comprender que el ataque en el Karate no lleva a la victoria personal y Giryu no entenderá su verdadera naturaleza hasta que algo no le haga sentir la necesidad de defenderlo. Ofrece un visionado delicioso, austero y ralentizado, digno del pulso cinematográfico de los nipones. Hemos visto muchísimas versiones sobre las artes marciales en cine, pero Kuro-Obi me ha conseguido convencer como pocas, desde su inocente premisa hasta su desenlace de ética milenaria.
Sus aspectos menos cuidados (localizaciones, fotografía o meramente interpretativos) se equilibran con la citada rigurosidad de la que hace gala, dejando momentos para el recuerdo y luchas muy bien dibujadas, con un planteamiento sobresaliente que dignifican -y de qué manera- esta cinta japonesa.
Altamente recomendable para los amantes del cine de artes marciales en general, pero también captará la atención de cualquier cinéfago que se precie con un mínimo de sensibilidad hacia estos asuntos tan orientales como son el honor, la disciplina o el orgullo.
Una lástima que aún siendo una cinta del ya lejano 2007, no haya habido intención de rescatarla para una edición en DVD en nuestro país, lo que considero un error garrafal (visto los estrenos que inundan los estantes de las tiendas).

domingo, 14 de agosto de 2011

RANGO (2011)

A día de hoy cualquier película de animación que se precie, pasa por la inevitable comparación y valoración respecto a las mejores producciones de este sector, y que no son otras que las de Pixar. Su competencia parece que ha empezado a ponerse las pilas y a mejorar notablemente sus obras para intentar recortar el abismo que les separaba tanto en el apartado creativo como de dibujo del estudio responsable de obras de arte como Wall·E, UP o la saga de Toy Story; si Dreamworks parece que con Como entrenar a tu dragón (2010) ha marcado un antes y un después en el apartado de calidad de sus trabajos tras bastantes obras flojas, no se ha quedado atrás la factoría Disney, que tras años de películas mediocres, con Tiana y el sapo (2009) dio claras muestras de recuperación que se acabaron de confirmar con Enredados (2010), lo mejor que ha dado de sí en más de una década. Ahora se suma a la lista el estudio Industrial Light & Magic, que con su primera producción de animación (Rango) ha demostrado que va a dar mucha guerra y que se les tiene que tener en cuenta desde el primer momento, pues si esta es su carta de presentación, es de esperar que sus siguientes obras sean incluso superiores.
Tengo que confesar que me ha sorprendido mucho, pues a tenor del tráiler que había visto, me había hecho a la idea de que iba a ser una propuesta bastante orientada al público infantil y que a buen seguro iba a abusar del humor con chistes gruesos y muchos momentos de bromas fáciles, sin embargo me ha parecido una película con una alta calidad en todos sus apartados y más bien dirigida a un público adulto e incluso a los que tengan cierta vertiente cinéfila. Con un arranque espectacular y un tanto surrealista para presentarnos a nuestro protagonista, un camaleón en plena crisis de identidad, que acaba perdido en medio del desierto y que inicia un viaje en busqueda de su verdadero yo y de la tan preciada agua para poder sobrevivir. Tras algunas penurias llega al pueblo de Dirt, donde aprovechando que nadie le conoce, finge ser un duro personaje para ganarse el respeto de los clientes del saloon del pueblo. Lo que no puede sospechar nuestro amigo es que se va a ver obligado a ejercer del personaje que se ha creado con tal de ayudar a los habitantes del pueblo a esclarecer que se esconde detrás de la desaparición de toda el agua de Dirt.
Rango nos atrapa desde el primer fotograma, con un inicio extraño que sirve de presentación del camaleón en cuestión y de sus neuras, sin embargo es a su llegada al pueblo cuando la verdadera historia empieza, es impresionante su entrada al saloon, como en el mejor western que podamos recordar, con toda una suerte de personajes cada uno más bruto o salvaje que el otro, y que nos mete de lleno en ese ambiente del Oeste americano. La calidad gráfica está a la altura de las mejores obras de animación y el diseño de personajes es envidiable y original. Con paisajes que parecen reales, con unos planos muy inteligentes y jugando perfectamente con la cámara (ver la imagen de las sogas), logra que nos lleguemos a creer que estamos en medio de una película de carne y hueso.
Está claro que es un constante homenaje al género del western y muchos guiños a algunas de sus películas (el mismo personaje de Rango es una clara alusión a Clint Eastwood, o con Lee Van Clift encarnando una temible serpiente, también hay otras alusiones a Sergio Leone por citar a alguno), la película tiene un guión bien hilvanado y que podría bien ser el de cualquiera de los éxitos que rodaron John Wayne y compañía. Solo se me han hecho un poco pesadas las escenas con los murciélagos, pero es un mero detalle en medio de una inmensidad de aciertos que no deberíais perderos de ninguna manera.
Es muy destacable que para su rodaje, los actores que les daban voz no se limitaron a grabar las líneas de diálogo en una fría cabina, sino que su director (Gore Vervinski) rodó 24 días con los actores y les hizo vestirse con las mismas ropas que llevarían sus personajes, se utilizó un variado atrezzo para ciertas situaciones, y para otras incluso se construyeron réplicas en un plató, facilitando así que los actores se metieran en el papel, y logrando que las voces suenen muy reales (en versión original, claro, y es muy aconsejable verla así).
Es curioso que no haya tenido el éxito de taquilla que se merece una obra de su calibre, y es que tal vez es una propuesta que no va a contentar a los más pequeños, pues cuenta con un guión demasiado exigente para ellos, y tal vez su promoción hacía pensar que iba dirigido a este publico, alejando al más adulto que podría haberla apreciado mejor. Una lástima y que espero que no haga que los estudios se replanteen el repetir la fórmula que tan bien ha funcionado aquí. Totalmente recomendada para el público que busque una película de animación inteligente y bien hecha.


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