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viernes, 23 de noviembre de 2018

MUSA (2017)

Muchos esperábamos el nuevo film de Jaume Balagueró con ilusión y realmente esperanzados a repetir una experiencia similar a la que vivimos con "Mientras duermes" en 2011, que en mi opinión es una de sus mejores realizaciones, sino la mejor (al menos en solitario).
Aún con algún que otro tachón en su filmografía (que recordemos incluye "OT" o "Rec4"), el lleidatà ha demostrado que domina el terreno del terror y su manejo con la cámara no es aquí ya el debate, pues está consolidado a estas alturas y sus puestas en escena son indiscutiblemente de primer nivel. Asumida esa sólida profesionalidad y sus demostradas capacidades fílmicas, estoy convencido que esta vez no estará del todo satisfecho con el resultado final de su nuevo proyecto, de título "Musa".
No siempre puede uno contar con Franka Potente, Christopher Lloyd o Leonor Watling en su película, naturalmente toda rodada en inglés y de corte internacional, buscando así que su cine goce de un mayor interés fuera de España; del todo lícito por otra parte, pues lleva haciéndose con toda lógica y coherencia desde hace décadas.
Para la ocasión, el cineasta catalán se inspira y/o adapta la novela "La dama número trece" de José Carlos Somoza, para contarnos la historia de un profesor de literatura que se ve envuelto en una oscura trama de rituales ocultistas, poesía macabra y misteriosas musas (por no decir brujas).
A priori todo parece buena idea, y de hecho sus primeros 10 minutos auguran un film sólido, interesantísimo y con muchas posibilidades de desarrollo. El problema viene cuando tratan de profundizar en la trama y detectamos una arrogante sensación de autocomplacencia en ella, como si los actores quisieran en todo momento masticarnos la información, pues se nos antojaría tan compleja que el público si no, no la entendería.



Referencias intelectuales por doquier, charlatanería ocultista y un sabor general a bolsilibro de aeropuerto nos acaba por hastiar, diría casi cabrear, obligándonos a desconectar con lo que allí acontece en espera de un nuevo giro o momento terrorífico que lamentablemente nunca llega.
Me quedo con un par de secuencias de gran fuerza (el tenso momento en la cocina con el indeseable del burdel o la escena que arranca la película), con su más que digno acabado formal y esa sensación de que con otro enfoque, mucho menos vanidoso y ensimismado, el film hubiese funcionado mejor.

martes, 20 de noviembre de 2018

ANNABELLE : CREATION (2017)

Empieza a estar de moda que cada año que pasa invadan nuestras pantallas más y más secuelas, spin-off y derivados de la notable "Expediente Warren", pues parecen funcionar en su recreación de un terror hogareño para toda la familia, con sustos aptos para cardiópatas y tensión a base de tecla de piano sostenida. Años después de la irregular aunque moderadamente disfrutable "Annabelle", toca acercarnos a su inevitable precuela, donde se narran los sucesos que dieron lugar al origen de la endemoniada muñeca, por si teníamos muchas dudas al respecto.
Un juguetero y su mujer pierden a su hija en un accidente, y pese a esconder un oscuro secreto dentro de la casa, deciden acoger a unas niñas y a su monja-enfermera de rasgos perfectos como si su casa fuera un bienintencionado hospicio cristiano. Pronto comprobarán que de cristiano, poco.
En mi ya dilatada experiencia con el cine de terror de todo tipo, jamás había topado con un film tan efectista como esta "Annabelle 2", también conocida como "Annabelle: Creation", lo que no implica que sea per se una mala película, sino que sólo dice de ella que recurre constantemente a efectos (tanto sonoros como de toda índole) para conseguir sus objetivos, por encima de sus ideas.
Yo veo aquí la misma propuesta pero con diferente envoltorio, veamos: grupo heterogéneo de personas encerradas en una casa alejada con escaleras y armarios oscuros, un ser demoníaco que empieza siempre muy tímido pero que se va viniendo arriba, más un final de griterío e histeria con algún superviviente de buena moral (y si puede ser, católico practicante).



Visto lo visto, y comprobando que esta nueva Annabelle, aún manteniendo un cuidado estético y técnico más que notable, vuelve a encajar en este esquema, se embriaga hasta niveles etílicos de efectos de sonido abruptos y está repleta de incoherencias, forzándome a concluir de ella que es de usar y tirar, y lamentablemente no merece más atención que esa.
Un nuevo caso de película prefabricada, estudiada, sin rúbrica autoral y planteada para ser disfrutada con unos snacks de por medio. Si ese es tu target, a por ella. Si por contra buscas novedades estimulantes en el género del terror, un buen guión y salir con el corazón en un puño del cine, aléjate de esta muñeca, y no precisamente por el miedo que se le supone.

viernes, 12 de octubre de 2018

FESTIVAL DE SITGES 2018: LUNES 8 DE OCTUBRE (DÍA 5)

Cargada de polémica como es ya habitual, la nueva película del danés Lars Von Trier, "The House That Jack Built" (titulada aquí sin muchos rodeos "La Casa de Jack"), se proyectó en un Auditori hasta los topes, con todos absolutamente dispuestos a entrar en su singular universo metafísico, y comprobar si el público que en Cannes abandonaba la sala hace pocos meses, indignados por la crudeza del contenido, tenía razones de peso o no.
Debo reconocer que no soy demasiado entusiasta con el cine que ha planteado hasta ahora Trier, ya sea porque me agotan sus reflexiones pedigrí, siempre surfeando con arrogancia entre referentes culturales y buscando la impertinencia creativa, o por esa manera de concebir el séptimo arte, queriendo romper con los fundamentos clásicos, tratando sin descanso de convertir su lente en una mirada irritante, tan personal y solemne que el público dificilmente logra conectar para poder disfrutarlo. Insisto, quizás sea yo el tipo de espectador incapaz de apreciar su genialidad, aunque también creo que pertenece a un tipo de cineasta siempre necesario, por esa inquietud de quebrantar opiniones, sacudir al gremio crítico y representar un grado de insolencia que a veces hace crecer este arte, pero que personalmente no había sabido disfrutar... Hasta hoy.
El cineasta escandinavo nos lleva de la mano de Jack (excelente y omnipresente Matt Dillon), un asesino en serie con estudios en ingeniería y afectado de TOC (trastorno obsesivo compulsivo), en un viaje de 12 años donde repasa sus diferentes homicidios, siempre desde su perspectiva altisonante, pues para él son un conjunto de obras de arte creativas que, a diferencia de los demás, sí es capaz de apreciar como tales. Lógicamente, la inevitable aunque lenta intervención de las autoridades obligará a Jack a ir cada vez arriesgando más, tratando de lograr su obra maestra absoluta.

Jack en su siniestra cámara frigorífica
Inundada de referencias de toda índole (desde los poemas infernales de Dante a Bob Dylan), la mefistofélica película de Von Trier, dividida en una suerte de capítulos, pues en origen se trataba de una serie televisiva, se disfruta por una compleja, quirúrgica y hasta brillante combinación de factores. Por un lado, consigue que las víctimas merezcan tamaño desenlace final, pues desde el punto de vista hábilmente distorsionado que se nos muestra, el que percibe Jack, aunque violento y siniestro, parece razonablemente justo.
El estudio psicológico tan detallado, inteligente y efectivo del psicópata (sus pulsiones, pensamientos íntimos, visiones..) obliga a empatizar con él, por lo que enfocaremos por fuerza el escabroso asunto y sus hemoglobínicas consecuencias con un negrísimo sentido del humor, para mí lo mejor del proyecto, y que compensa algunos de los violentísimos y horripilantes asesinatos, equilibrando la balanza de nuestra percepción.
También merece mención especial la media docena de analogías estupendamente hilvanadas (la historia animada de las farolas y las sombras o la medular de la casa, por ejemplo), que sin duda enriquecen y construyen una de las mejores películas sobre mentes desquiciadas que yo recuerdo, sin que el eje central, por lo general desde el punto de vista del policía o investigador, lo dibuje como un simple monstruo descerebrado.
No podemos hablar de obra maestra, pero sí de una de las películas más acertadas del cineasta nórdico, que aquí demuestra experiencia, sabiduría y una alta capacidad de adaptación al medio, pues parece haber encontrado esa fina línea donde lo autoral  y lo comercial convergen y se enriquecen mutuamente, como en su día Hitchcock nos mostró.

J.A.

Atraído más por la comodidad horaria que por un interés específico, me acomodo en la butaca del Retiro para tratar de deleitarme con "Legend of the Demon Cat (Kuukai, 2017)", una co-producción chino-japonesa de corte histórica y generoso metraje, la cual incorpora elementos fantásticos y que, salvando las obvias distancias estético-culturales, se decía era deudora del estilo Sherlock Holmes.
Pues bien, lo cierto es que una vez dejas de asombrarte por la sugerente aunque inocua y muy estudiada belleza de sus encuadres, todos impecables hasta el delirio, sus milimétricas vestimentas de época o su clásico dinamismo teatral (los actores se mueven rígidos, casi como si estuviesen en un tablero), y pensamos en despojar la película de sus aparentemente fabulosos aspectos formales, descubrimos que nos queda un relato algo raquítico, seguro basado en alguna leyenda milenaria intocable por esos lares, pero carente de mayor entidad más allá de jugar a enseñar valores de parvulario.
Impacta comprobar como, en una impecable paleta de colorido visual tan de quirófano, incomprensiblemente añaden un gato negro digital, el demoníaco del título, que más bien nos recuerda al de la serie Sabrina, aquél minino deslenguado de nombre Salem. Ese hecho, por tonto que parezca, nos saca de la película a cada momento, pues la trama gira entorno al pequeño felino, que a causa de unos sucesos muy, pero que muy extraños, acaba siendo poseído por el único testigo de un misterioso asesinato.



A lo largo de sus más de dos horas de relato, por momentos muy cuesta arriba, descabalgué de la película varias veces, pues aunque sí contenga minutos de interés debido a que abre una investigación por un homicidio, los Holmes y Watson asiáticos de postín (aquí un monje japonés y una suerte de poeta pelmazo), nunca llegan a conectar con el espectador, que jamás es cómplice de la trama.
Es más, vivimos la pseudo-aventura desde la lejanía, sin apenas aclararnos con lo que allí acontece, solo boquiabiertos por su espectacular belleza formal, pues el tejido conceptual es tal, que ocasiona un verdadero caos narrativo, desembocando en un popurrí de datos cruzados solo al alcance de las mentes más despiertas. No parece ser mi caso. Y menos en la sobremesa.
Así pues, estamos ante un proyecto con un envoltorio precioso que, a pesar de la densidad intelectual de la que alardea, se siente más como un quiero y no puedo, un producto que peca de ambicioso y se trastabilla en el intento. Más aburrida que conseguida y mucho más vacía de lo que parece, pese a tener un concept art realmente soberbio.

J.A.

jueves, 6 de marzo de 2014

TOP 10 PELÍCULAS FAVORITAS : JESÚS

Compleja tarea la que propuso Adrián el otro día sobre el Top 10 de cada miembro del blog. Personalmente se me antojaba imposible tener que escoger únicamente unos pocos títulos de entre las miles de películas que tengo en mente para que reflejaran, en cierta medida, las que creo son mis películas favoritas. Difícil ejercicio porque cada día que pasa se me ocurren al menos 5 más que deberían estar en esa lista, ya que aunque siempre han sido y serán interesantes de consultar (a mí me gusta ojear las de los demás, para qué engañaros), las listas nunca reflejan exactamente la cinefília de uno, sino tan sólo un pellizquito, pequeñísimo, sobre hacía dónde se inclinan tus gustos.
Superado eso, y plenamente consciente de que tantas otras se quedaran fuera (además de un buen puñado de obras maestras que no he visto aún), he decidido quedarme con 10 filmes que, en mi caso, tengan un significado especial dentro de mi cultura cinéfila (o cinéfaga), además de tratar de ser lo más ecléctico posible.

PD: Aclaro que el orden que propongo es totalmente aleatorio, no necesariamente existe un rango de importancia entre las mismas.

El Top 10 de : Jesús Álvarez

10 - UNA NOCHE EN LA ÓPERA (1935)


El primer film de los geniales Hermanos Marx para la Metro supone la cima indiscutible del humor irreverente, una de las mejores comedias de todos los tiempos y una película que, pese a capturar la esencia de unos Marx más "aplacados" por la batuta Thalberg que nunca (con la típica y canónica subtrama pringosa de por medio), consiguió aunar una enorme calidad, un desbordante talento y una innegable genialidad como nunca antes se había logrado en un film sonoro.
95 minutos del mejor Harpo, Chico y cómo no, de Groucho (para un humilde servidor, la figura cinematográfica más fascinante que ha existido) que consigue cada vez que la veo, ofrecerme cosas nuevas. Imperecedera e inmortal, sin duda una de mis favoritas y la que me pongo siempre que necesito una de mis "dosis".

La(s) escena(s) : El mítico y alborotado camarote, la delirante parte del contrato, todos y cada uno de los gestos de Groucho...en fin, un sinfín.

http://www.filmaffinity.com/es/film514584.html



9 - PSICOSIS (1960)




Mi preferida de Alfred Hitchcock, y eso lo dice todo. El maestro del suspense logró con "Psicosis" un film que roza la perfección, inteligente y sobrecogedor, con un material de base que, a priori, podría sonar a producto televisivo o incluso de serie B.
Conjuga sabiamente elementos de intriga, terror, drama, suspense y por supuesto, también es el mejor ejemplo del maltratado subgénero slasher, por no hablar del magistral uso de una banda sonora. Deja para la posteridad un complejísimo asesino en serie ya de leyenda (incluso el personaje se comió a Perkins para el resto de sus días) y el mejor asesinato de la historia del cine, el sufrido por Janet Leigh en la ducha del motel (con un mínimo de elementos, se consiguió la escena más impactante del film).
Quien sea asiduo de Sospechosos Cinéfagos ya conocerá mi enorme pasión por este film, al que le sucedieron infinidad de réplicas, secuelas y demás inventos y que no hacen sino que engrandecer todavía más el alcance del original.
Larga vida a Psicosis, la mejor cinta de suspense de todos los tiempos.

La escena : Todo, excepto el innecesario discurso del psiquiatra al final, justo lo único que no quería meter Hitch. Y es que nunca aprenderán....

Crítica del film aquí

http://www.filmaffinity.com/es/film363992.html



8 - CON FALDAS Y A LO LOCO (1959)



Un ejemplo de que un genio puede convertir un "remake" en una verdadera obra de arte. La mejor comedia del maestro Billy Wilder tiene el extraño poder de hipnotizarme y de sobrevivir al tiempo como ningún otro film ha conseguido.
Travestismo, alcohol, sexo, ukeleles y viajes en tren son algunos de los fascinantes elementos que cimentan esta joya del séptimo arte, con una irrepetible química entre los protagonistas (los 3 están soberbios), la excelente canalización de los diálogos (como era costumbre en Wilder) y una estupenda puesta en escena, que nos traslada a los años 20 con toda la magia posible.
Un viaje cinematográfico único e irrepetible, del que salí enamorado y jamás podré olvidar.

La(s) escena(s) : Lemmon y sus maracas, la performance de Marilyn Monroe, la secuencia del tren.....

Crítica del film aquí

http://www.filmaffinity.com/es/film353180.html


7 - EL HOMBRE Y EL MONSTRUO (1931)




Un auténtico prodigio fílmico, la mejor adaptación de la historia de Jekyll y Hyde a manos del genial Mamoulian que entró en mis retinas hace relativamente poco tiempo (mientras asistía a clases de crítica cinematográfica) y se convirtió, al instante, en una de mis películas favoritas.
La ambientación, los diálogos, las interpretaciones, los efectos para la época resultan excelentes. Me quito el sombrero ante tamaña obra artística y rompo un millón de lanzas en favor de ella. Un clásico valiente y osado en mayúsculas.

La escena : El arranque, con ese plano secuencia insuperable.

Crítica del film aquí

http://www.filmaffinity.com/es/film388608.html



6 - MISTERIOSO ASESINATO EN MANHATTAN (1993)




Porque con ella descubrí a uno de mis directores predilectos, Woody Allen (fue la primera película que vi suya, en un VHS de alquiler, de madrugada, sólo y aún en casa de mis padres). Porque entré en sintonía con su humor y sus neuras de inmediato, y porque el film es la esencia pura y genuina de su arte. Habrá quien piense que tiene mejores películas, pero para mi ésta es la más representativa, significativa y divertida de cuantas ha filmado el reconocido neoyorquino.
Una de esas cintas que por alguna extraña razón, siempre me apetece revisionar. Y eso me ocurre en contadísimas ocasiones. Una inyección de humor inteligente y una muestra más de su talento, fuera y dentro de la pantalla (porque también adoro su torpe presencia en pantalla).

La escena : La incomodidad que siente Woody en casa del vecino plasta y todas las conversaciones con su mujer...hilarantes, irrepetibles.

http://www.filmaffinity.com/es/film839855.html



5 - ALIEN, EL OCTAVO PASAJERO (1979)




Un auténtico referente y un film inigualable. Para mí, el mejor film de ciencia ficción de la historia, y todo un acontecimiento cinematográfico. Perfecta en su atmósfera, personajes, guión (aunque beba de diversas fuentes conocidas), efectos visuales....y con el monster más temido del siglo, obra del genio Giger y unos diseños espectaculares a cargo de Moebius.
Una película imperecedera e inalcanzable, un punto de inflexión en el cine y en su forma de ver y sentir el miedo. Además, con el personaje femenino más potente que ha dado el cine, la teniente Ripley.

La escena : La secuencia final en la nave, la primera aparición del monstruo, el nacimiento estomacal repentino....todo.

Crítica del film aquí

http://www.filmaffinity.com/es/film708792.html



4 - TIEMPOS MODERNOS (1936)



Porque todo se lo debemos a Chaplin. Porque a todos los que nos apasiona el cine, tarde o temprano, somos víctimas de una de sus películas, que nos atrapa y nos llega tan adentro que estamos obligados a venerarlo.
Tiempos Modernos es la que me escogió a mí. Un film que rezuma humor, vida, esperanza y cine, cine del más puro que ha existido. Una joya sin precio que siempre merodea en mi cabeza y nunca me olvida, ni yo a ella. Una obra inmensa, repleta de significado y extrañamente actual. Un film que crece y crece, y que no parará de crecer nunca. Un ejemplo de excelencia imposible de repetir. Más que un clásico, una experiencia vital.

La(s) escena(s) : Cada fotograma de Chaplin en la fábrica, en la cárcel, en el centro comercial...en fin, absolutamente todos sus 89 minutos de gloria cinematográfica.

Crítica del film aquí

http://www.filmaffinity.com/es/film726746.html



3 - REGRESO AL FUTURO (1985)




Mi debilidad de los 80. La mejor película sobre viajes en el tiempo que se ha rodado (algo que a partir de ese momento, me apasiona) y quizás, el film que más veces he visto. Un guión sobresaliente cercano a la perfección, un diseño de producción único, unos personajes/actores en estado de gracia, el director perfecto y una banda sonora irrepetible culminaron en un film impecable, grabado con fuego en la retina de millones y millones de espectadores.
Un buen ejemplo sobre el cine que aúna entretenimiento y calidad, una película para toda la familia que jamás decepciona, quizás el único film en la historia del que se pueda decir algo semejante.
¿Un Delorian para viajar en el tiempo?...la mejor idea de los 80.

La escena : la secuencia donde Doc prueba por fin el Delorian, ese Johnny B Goode en la fiesta del encantamiento bajo el mar, Crispin Glover....

http://www.filmaffinity.com/es/film309023.html



2 - SUPERMAN : THE MOVIE (1978)




El primer film que fui a ver al cine, con apenas 4 años y que despertó en mí esta pasión por las artes cinematográficas. Siento una inexplicable mixtura de sentimientos hacía el film de Donner. Por un lado, la magia que me hizo sentir, ya que fue capaz de trasladarme a un mundo de fantasía del que guardo un inmenso y placentero recuerdo.
Yo aún me creo que el llorado Christopher Reeve era Superman (no puedo verlo en otras películas, que siempre veo a Clark Kent), aún me siento niño cuando me pongo a verla, y se ha convertido en mi ticket personal e intransferible para viajar a una época y a un recuerdo.
Que además esté Marlon Brando de por medio (uno de mis actores favoritos, divo o no), y tenga una sintonía que me paraliza los sentidos la encumbran al Olimpo de mis preferidas, con todo el cariño del mundo.

La escena : La entrevista en la azotea, la secuencia del helicóptero, el atronador grito seguido del gesto de furia de Superman al ver morir a Lane....y tantos y tantos otros.

http://www.filmaffinity.com/es/film170179.html



1 - I SAW THE DEVIL (2010)




Probablemente el mejor film sobre psycho killers que haya visto (hay tantos que me gustan, Zodiac, Seven...) pero esta producción surcoreana me atrapó por completo y me hizo disfrutar lo que no está escrito.
Es sin duda alguna, una clase magistral de cine la mires por donde la mires, de principio a fin, con todos los cabos atados. Impresionante historia, crudeza antológica (el gore que luce puede apartar a los más aprensivos), actores de grandísimo nivel y un montaje de los mejores que recuerdo. Obligatoria para conocer en qué liga están jugando estos coreanos en cuestión de cine. Una obra maestra de la actualidad, no tan conocida como merece y desde luego, una de mis películas favoritas.

La escena : La que abre el film, dentro del coche y en la oscuridad de la noche; cualquier encuentro entre ambos, con la enfermera......etc etc

Crítica del film aquí

http://www.filmaffinity.com/es/film440099.html


martes, 24 de diciembre de 2013

PSYCHO (1998)

Antes de abordar el controvertido remake finisecular de Psicosis, creo pertinente adentrarnos brevemente en el singular recorrido de su director, para procurar un tono más ecuánime en mi análisis.
Allá por febrero de 2010, la prestigiosa revista francesa Cahiers du Cinema realizaba un listado (mediante votaciones internas) de los 15 cineastas más influyentes de la primera década del nuevo milenio.
Directores de peso tales como Clint Eastwood, Quentin Tarantino o David Lynch se sumaban a otros mucho menos afamados como Apichatpong, Kiarostami o Wang Bing, para completar esa jugosa lista. Sin embargo, ninguno tuvo el honor de ser el más votado, y por ende, ser considerado el autor de mayor influjo cinematográfico de los últimos años.
Ese estimulante reconocimiento, de manera sorprendente, recaía en el norteamericano de raíces neerlandesas Gus Van Sant, dueño de una filmografia tan personal como revolucionaria, que no siempre contentaba a todos los paladares.
Muchos especialistas han diseccionado su trabajo fílmico en 3 etapas bien distintas: la primera, de 1985 a 1993, comprende films como "Drugstore Cowboy" o "Mi Idaho Privado", donde centraba su discurso en las relaciones homosexuales, las drogas (como paraíso artificial para evadirse de la realidad), los diálogos verborreicos y unos tonos ocres, de esencia otoñal en su puesta en escena, donde las nubes y el horizonte cobraban protagonismo.
Gus Van Sant
La segunda etapa (de 1995 al 2000), comprendía films de mayor alcance comercial, con auténtica estética pop y apadrinadas por (y para) la gran industria Hollywoodiense. Tras un trabajo con Nicole Kidman, y a raíz del éxito cosechado por su oscarizada "El Indomable Will Hunting", Van Sant se situó en primera línea de las Majors, lo que a su vez propició éste debatido remake del "Psicosis" de Hitchcock.
El estrepitoso aunque previsible fracaso del film, "obligó" al cineasta a volver a su "zona de seguridad", rodando de nuevo una cinta muy parecida a "Will Hunting" con actor solvente de por medio (Connery) y sin correr demasiados riesgos (que se acabó convirtiendo en una más que correcta "Descubriendo a Forrester").
La sensación de esclavitud creativa que sufría Van Sant desembocó entonces en un brusco giro en su carrera, comenzando así su tercer y tan peculiar discurso fílmico (del 2002 hasta nuestros días).
Muy influenciado por el cine austero, reflexivo y eventualmente contemplativo del húngaro Béla Tarr, el cineasta de Kentucky se auto purgó con un film-ensayo muy difícil pero libre, y sobre todo, único en su especie, la cinta experimental "Gerry".
Con Matt Damon y Casey Affleck como único reparto (Ben no pudo participar para redondear la ironía), el film se podría definir como algo más de 100 minutos de paseo por el desierto, con prolongados silencios y ausencia de guión, pero con una sensación de libertad y de belleza visual contemplativa muy significativa.
Con sus siguientes obras (con la muerte, el tiempo y el espacio como aspectos recurrentes), Van Sant se adentra en personajes complejos de psicologías introvertidas o retorcidas, como es el caso de "Elephant", "Paranoid Park" o el extrañísimo biopic de Kurt Cobain, "Last Days".

Anne Heche y Viggo Mortensen, emulando a los actores del original
Estas 3 películas, junto con "Gerry", comprenden la denominada "Tetralogía de la muerte" en la filmografía del autor, y son ya piezas clave en la evolucionada creación cinematográfica del ahora reconocido cineasta. Tras ese periodo de cambio, actualmente se dedica a combinar películas comerciales ("Tierra prometida") con obras más independientes ("My Own Private River"), para compensar su trayectoria y garantizarse un futuro en el sector de forma inteligente y fuera de todo peligro (no sin otorgarle su sello propio a cada proyecto sea de la naturaleza que sea).
Ahora sí, centrándome en el film que nos ocupa y dentro de la comentada segunda etapa, Gus Van Sant escogió realizar el remake de Psicosis de entre los proyectos que le ofertaron para poder así rodarlo "plano a plano", tal y como Hitchcock lo concibió en 1959, pero esta vez a pleno color y contemporizando el conjunto (actores de moda, actualización de diálogos...). El resultado acabó siendo del todo desconcertante para algunos, insultante para otros y absolutamente innecesario para el resto.

Vince Vaughn, inoperante como Norman
Mismos decorados, misma situación.
El nuevo Motel bates "renovado", como reza el cartel (...)
De todas maneras, y entendiendo la enorme distancia entre ambas obras, ciertos detalles no son del todo despreciables. El calco resulta innegable (para Van Sant, rehacer un film es copiarlo exacto, sin más...), la desfachatez conceptual del proyecto sonrojante y su existencia casi absurda, pero no deja de ser una rareza difícil de catalogar y algo incomprendida en su época.
En esta versión de 1998 la atmósfera no se palpa, la música no funciona ni cuaja y el actor más relevante de la función, Vince Vaughn no sabe qué hacer con su personaje de Norman. Todo es igual pero nada se parece, o lo que es lo mismo, resulta fallida como fotocopia del original.

Un arriesgadísimo y maltratado copia y pega
William H. Macy como el detective Arbogast, quizás el único por encima del original
Únicamente los aspectos más autorales de la versión son reconfortantes. La masturbación de Norman mientras espía a Marion, los gritos sexuales extradiegéticos en la primera escena, los casi imperceptibles fotogramas con nubes o mujeres semi desnudas en secuencias clave, el hecho de no arreglar ciertos fallos del original (puertas que se abren sin llave, algún que otro raccord..), planos sostenidos sin razón (el último fotograma, contemplativo ya hasta el asqueo) o el guiño homosexual de la protagonista (esta vez lo es Anne Heche, en vez de Perkins), son posibles razones para justificar, si es posible, una nueva versión del film de Alfred Hitchcock.
Personalmente, creo que no es tan grave para el cine e incluso se deja ver, aunque se hunda en cuanto empiezan las comparaciones, por costumbre demasiado viscerales. Curiosa e irónicamente, el sello autoral de Van Sant no se pierde del todo, ya que se acaricia la homosexualidad (ver mover el culo a Vaughn es delirante), las psicologías complejas, la presencia de nubes y horizontes, las drogas (la compañera de trabajo) y como no, la obsesión por la muerte. Incluso vemos a Gus Van Sant como Hitchcock, en su misma secuencia. Y es que al final, hay motivos para adorarlo, o al menos, eso creo.

http://www.filmaffinity.com/es/film943845.html

domingo, 22 de diciembre de 2013

ESPECIAL "SAGA PSICOSIS"

Este apartado especial nace con la sana intención de aglutinar en un único post todas aquellas películas o series televisivas relacionadas de algún modo con la saga Psicosis. Un legado aún latente e inagotable que está de nuevo en boca de todos por la interesante nueva serie "Motel Bates", que se centra en la llegada de Norman y su madre Norma al conocido hospicio de carretera.

Fotocromo del original de Alfred Hitchcock, la obra maestra del terror y el suspense.
La novela original

La primera versión de la historia (basada en la novela de Robert Bloch) fue llevada al celuloide por el mago del suspense, el británico Alfred Hitchcock, en 1959, como todos conocemos.
Es sabido que el relato literario (aún en mis tareas pendientes) era mucho más escabroso y sangriento de lo que la época permitía, aunque por suerte cayó en buenas manos y fue inteligentemente traducida (trasladada) al cine por el orondo y prestigioso autor.
A continuación, repasaremos cronológicamente las distintas adaptaciones de los últimos 53 años y que podéis fácilmente acceder al análisis de cada una de ellas haciendo click en las imágenes.
Poco a poco, iremos completando las pendientes y añadiendo cualquier novedad que surja en el mercado, que no dudamos seguirá explotando el filón originado por Mr.Hitch.





PSICOSIS (PSYCHO) - 1960



ESCUELA NOCTURNA (PSICOSIS 2) (NIGHT SCHOOL) - 1981


PSICOSIS 2: EL REGRESO DE NORMAN (PSYCHO 2) - 1983



PSICOSIS 3 (PSYCHO 3) - 1986



EL MOTEL DE NORMAN (BATES MOTEL) - 1987

Pendiente de crítica

PSICOSIS 4 : EL COMIENZO (PSYCHO 4: THE BEGINNING) - 1990



THE MAKING OF "PSYCHO" (1997)


Pendiente de crítica

PSYCHO (REMAKE)- 1998


THE PSYCHO LEGACY (2010)
Pendiente de crítica

THE BATES HAUNTING (2012)

Pendiente de crítica

MOTEL BATES (SERIE TV) (2013-??)

Pendiente de crítica
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