miércoles, 9 de julio de 2014

LA MÁSCARA DE KRIMINAL (1966)

Durante los años sesenta, surgieron en Europa diversas adaptaciones cinematográficas provenientes del fumetto nero (o cómic italiano), donde expertos ladrones con uniformes o antifaces estrambóticos, siempre de ética negativa, amorales y que actuaban al margen de la ley, cometían sus fechorías (robos de joyas, por regla general) para desesperación del detective que les acechaba, y gozo de la dama, que siempre solícita, les aguardaba entre sábanas.
Sin duda, la obra cumbre de este tipo de subgénero denominado "fumetti" la rodaría el genial Mario Bava en 1968 con su estupenda Diabolik, que en gran parte mejoró el material de base del que disponía y firmó así uno de los films más personales sobre superhéroes jamás realizados, como ya repasamos en su día. Sin embargo, el verdadero pionero no fue la cinta de Bava, sino otra no tan popular pero igualmente curiosa.
Dos años antes, en 1966, el temerario Umberto Lenzi (La invasión de los zombies atómicos, 1980) adaptó las aventuras del tebeo de Mark Bunker, Kriminal, en su homónimo film co-producido entre Italia y España, titulado en nuestras tierras "La Máscara de Kriminal".
Un ejemplar del cómic original
El susodicho héroe (que da vida un actor holandés excesivamente bronceado de nombre Roel Bos, o también conocido como Glenn Saxson), iba a ser ejecutado por Scotland Yard tras haber robado la corona de Inglaterra, pero un inesperado giro en el último segundo le permitirá escapar con vida de la horca.
Perseguido por todos (policía, corruptos, incluso por su aún receptiva ex-mujer), Kriminal impartirá su peculiar sentido de la justicia ataviado con un disfraz de esqueleto ambulante, matando sin pestañear si es necesario y disfrazándose para ocultar su verdadera identidad.
Sus exóticas peripecias le llevarán a Madrid, Estambul o al propio Londres, donde como no podía ser de otra manera, conocerá y se beneficiará a mujeres fatales, jugará al bridge en casinos (donde por cierto también se practica el ajedrez), viajará en yates y tratará de hacerse con un buen puñado de diamantes.
Por supuesto estamos hablando de una película de categoría B, de montaje abiertamente tosco, rácana banda sonora, innumerables imperfecciones y actores de tercera, pero que tiene algo que muchas otras de mayor presupuesto no tienen : personalidad propia.

Kriminal, de visita nocturna sorpresa a su ex-mujer, maciza hasta de madrugada
Las gemelas, arma de doble filo para nuestro héroe
Para empezar, tiene un actor principal muy limitado (el citado Saxson, un Phillip Law de segunda), con una clara incapacidad interpretativa pero que paradójicamente, eso le confiere al personaje de Kriminal un acertado aire de cinismo indeterminado, como de trastornada indiferencia. Una inesperada carambola de cásting que por alguna extraña razón, funcionó.
La máscara de Kriminal presenta una ingenua puesta en escena, lejos de aquella excelencia conseguida por Bava años después, pero manteniendo cierto encanto pulp, con ambientaciones de viñeta (destacables sus títulos de crédito) y planos imposibles, todo dentro de una esencia deliciosamente barata. El lioso guión ayuda a que desconectemos de la trama por la mitad y nos dejemos llevar por su fácil narrativa, repleta de coreografías descacharrantes, momentos incomprensibles (la entrada de Kriminal en la fiesta buceando por la piscina, el desmayo de una de las gemelas, la forzosa sesión taurina, esa secuencia en la sauna para el recuerdo, etc, etc...) o escenas tan inverosímiles que resultan hasta divertidas.

Glenn Saxson, un seductor de mirada penetrante, entre otras cosas
El inspector Milton, siempre al acecho de Kriminal
Ni la insulsa actuación por partida doble de la alemana Helga Liné (que más adelante trabajaría para Almodóvar o Eugenio Martín), ni ese séquito de secundarios a cada cuál más anodino, logran empañar un plácido visionado cargado de ironía y sencillez, con un irresistible seductor pseudo-bondiano como cabeza de reparto y un detective canónico de bigote y corbata que lo persigue.
Añadir que el arranque del film (la huida de la ejecución) es un abierto guiño a la cinta francesa "Fantômas: Le faux magistrat", de 1914, la quinta entrega de una serie de películas basadas en folletines de la época sobre el ladrón Fantomas, el denominado emperador del crimen, y una de las primerísimas expresiones cinematográficas en Europa sobre delincuentes de moral confusa.

Nuestro héroe, reflexivo antes de ver qué esconde ese vestido caído
Una extraña partida de bridge, muy al estilo Bond
Pasando "inadvertido" en el banco.....
Kriminal sorpendentemente no levanta sospechas disfrazado de operario de telefonía
Resulta también curioso que en un momento del film, Kriminal se disfraza de operario del mantenimiento telefónico para adentrarse y espiar en la oficina del detective, como años más tarde haría casi de manera idéntica el legendario Bruce Lee en Furia Oriental, de 1972 (ver foto superior).
La máscara de Kriminal tendría buena acogida y atacaría con una jugosa secuela poco después, repitiendo actores pero no director titulada Il Marchio di Kriminal (Los cuatro budas de Kriminal), además de propiciar un florilegio de films del mismo corte, entre los que destacarían la citada Diabolik (1968)Mister X (1967), el delirante díptico sobre Superargo (1966), Arriva Dorellik (1967), Satanik (1968) o la prestigiosa y debatida Baba Yaga (1973), que a su vez ampliarían, en algunos casos mejorarían y entre todas formarían este fascinante subgénero denominado "fumetti".

http://www.filmaffinity.com/es/film965386.html

lunes, 7 de julio de 2014

FARGO (2014) - SERIE TV

Sin duda alguna, al enterarme del estreno de una adaptación en formato televisivo de Fargo, título mítico de los hermanos Coen de 1996, no pude resistir la tentación de ver el episodio piloto y enseguida quedé enganchado con la propuesta.
Esta adaptación viene de la mano de sus propios creadores, ejerciendo aquí los Coen como productores, pero a buen seguro que han estado bien encima del proyecto para cercionarse de que lo que estaban preparando por un lado fuera respetuoso con su obra original y por otro encontrara su propia esencia e identidad. Y lo mejor de todo es que lo han logrado. Pues sin ser la misma historia, podríamos decir, que vive en el universo de la Fargo original, con ciertos paralelismos que la hacen reconocible pero a la vez mantiene una frescura y personalidad propia, que convierten su visionado en una experiencia muy apetecible. Desde los títulos de crédito iniciales, donde con una música similar a la del film y una carretera desierta en medio de la nieve, la serie nos sitúa en Minnesota, en el tranquilo pueblecito de Bemidji, entre Fargo y Duluth, donde parece que el problema más grande de sus tranquilos ciudadanos y policía local es el de mantener las carreteras limpias, tal vez bajar un gato encaramado a un árbol y poco más... pero sabemos que la paz no va a durar.

Un encuentro que lo cambiará todo para siempre, Lester conoce a Malvo...
Una de las mejores noticias es el hecho de que se trata de una miniserie de 10 episodios, con todas las ventajas que esto supone: No hay episodios de relleno, hay más libertad creativa al no tener la exigencia de generar los típicos ganchos a final de temporada para atrapar al espectador, y por supuesto hay un final cerrado e inequívoco.
Un poco saturado, al menos yo, de series alargadas hasta lo imposible, que rara vez dejan contento a nadie al sufrir episodios de relleno, giros incoherentes de la trama original o finales cogidos con pinzas (véase las últimas 3 temporadas de Dexter, la deriva que sufre True Blood, el mal final de Lost o el caso de Fringe entre otras tantas), de verdad que se agradece mucho. Y más en la serie que tratamos, porque se ha cuidado con mimo la historia para que vaya tomando cuerpo, propiciando así que entremos gustosos en su juego y nos dejemos llevar hacia ese mundo lleno de claros y oscuros. Si bien es verdad que para el año que viene tendremos nueva temporada, esta parece que va a vertebrarse de forma paralela a como lo hará True Detective de la HBO, con temporadas cerradas cada año, renovando actores y nueva historia. Una fórmula interesante que creo que puede triunfar y enganchar al público.

Y la muerte llega al tranquilo pueblo de Bemidji...
Contar con un buen guión y al tratarse de un proyecto cerrado en cuanto a duración, permite asimismo hacerlo atractivo a actores de primera fila, sumando así un buen plantel interpretativo con dos actores que sobresalen bordando sus papeles: Martin Freeman y Billy Bob Thornton. Además de otros buenos secundarios que saben estar a gran altura como Allison Tolman, Bob Odenkirk (quien encarnara al peculiar abogado de Breaking Bad) o al veterano Keith Carradine.
La excelente ambientación de la serie, rodada en exteriores, donde esos fríos y desoladores paisajes pasan a ser un personaje más aquí, es uno de los aspectos más logrados, junto con un montaje aparentemente tranquilo, pero que como suele pasar con los Coen, puede saltar por los aires cuando menos lo esperas.
¿Así pues que da de sí esta adaptación de la Fargo original?
La policía local sin saber a que juegan...
Pues para todo aquel que haya visto la película, no le costará ir identificando y reconociendo los personajes que nos van presentando, que sin ser los mismos, guardan parte de su esencia.
Si en el film de los Coen William H. Macy daba vida a Jerry Lundegaard, un apocado vendedor de coches de segunda mano que intentaba montar el falso secuestro de su mujer con tal de sacarle al suegro una buena tajada con la que pagar sus deudas; aquí se nos presenta a Lester Nygaard (Martin Freeman) un acomplejado vendedor de seguros con una vida gris, que en casa se ve castrado (metafóricamente hablando) por una mujer que lo cose a críticas y reproches a todas horas, y que vive a la sombra de lo logrado por su hermano pequeño, casado con una bella mujer, con una buena casa y un éxito profesional que eclipsa lo logrado hasta el momento por el pobre Lester. La casualidad juega su papel aquí y Lester irá a tropezar con un antiguo abusón del colegio que le hizo la vida imposible, siendo a buen seguro gran culpable de haber forjado ese carácter inseguro; víctima nuevamente de sus malas artes, terminará en un hospital donde casualmente coincidirá con un peculiar sicario, Lorne Malvo (Billy Bob Thornton), un enigmático personaje que parece sacado del mismo infierno y cuya única misión parece ser la de llevar la confusión y muerte por allí donde pasa (un poco como aquel personaje de la novela "La Tienda" de Stephen King). Señores el cóctel está servido... y los asesinatos no tardarán en llegar al pacífico Bemidji.

Hasta cagando Malvo demuestra que está en otra esfera de la realidad...
Lester viendo como sus problemas crecen y crecen...
A cargo de la investigación tendremos a la angelical e insistente agente de policía Molly Solverson (una Allison Tolman que parece ser la única que intuya lo que pasa aquí, tomando el rol de la embarazada Frances McDormand en el film original).
Con un ritmo tenso, un excelente dibujo de los personajes, una trama que avanza sabiamente para ir moviendo sus fichas de la mejor manera posible, dejando un mensaje de fondo que parece planear sobre toda la serie: la posibilidad de elección de sus personajes ante una situación y sus posibles consecuencias, Fargo ha sido (y esperemos que siga siendo) una de las mejores series de este 2014.

La agente Molly decidida a encajar las piezas del puzle...
Lo mejor de todo: sus dos personajes principales, con un Malvo fantástico y magnético, del que celebramos y tememos a la vez cada momento que aparece en pantalla y que ya es uno de los mejores "malos" de los últimos tiempos; ese humor negro, algunas situaciones y diálogos tan propios de los Coen que nos llegarán a helar la sangre o harán esbozar una sonrisa de culpable complicidad.
Lo peor: algún diálogo puntual, que parece no ir a ningún sitio o estar alargado innecesariamente, haciendo que la escena pueda perder algo de fuerza o credibilidad. Sin embargo, es un pequeño detalle entre muchos aciertos.

http://www.filmaffinity.com/es/film781297.html

jueves, 3 de julio de 2014

LA CARNE Y EL DEMONIO (1960)

La famosa historia de estos peculiares suministradores de cadáveres en el Edimburgo del siglo XIX ha sido llevada al celuloide en más de una docena de ocasiones. La más reciente, aquella endeble aportación del cada vez menos acertado John Landis, titulada sin mayor titubeo, Burke and Hare.
Quizás la más laureada de todas las adaptaciones fue "El Ladrón de Cadáveres" (The Body Snatcher, 1945), ya todo un clásico de terror de serie B donde el lujoso dúo Lugosi-Karloff, bajo las órdenes del siempre creativo Robert Wise (La Amenaza de Andrómeda), adaptaban el relato que Robert Louis Stevenson escribió sobre esta historia, basada a su vez en hechos reales.
Sin embargo, a finales de los años cincuenta, una discreta producción británica bajo la batuta de John Gilling (director "Hammeriano" autor de "El sudario de la momia", entre otras) volvía a situar en pantalla esta interesante historia, con un mayor rigor en los hechos que sus previas, pero que no tuvo buena respuesta en taquilla, por lo que se relegó al ostracismo.
Maltratada por las distribuidoras en general, sólo hay que ver lo indignas de sus ediciones en digital (incluso la aparentemente cuidada edición Pal deja muchísimo que desear), por no hablar de los tijeretazos sufridos en diferentes países como en los EEUU, que directamente se comen 6 minutos de metraje y se dieron el gusto de cambiar el título por el de "Manía" (¿¿....??). En sí, la trama no dista mucho del resto de adaptaciones existentes, pero ofrece un buen puñado de razones por las que La Carne y el Demonio debería estar mucho mejor valorada de lo que estuvo y actualmente parece estar.

El Dr.Jackson saldando las deudas con los anteriores proveedores ante el acecho de Mary Patterson
Situémonos pues en el Edimburgo de 1820, dónde el prestigioso cirujano Robert Knox (un insuperable Peter Cushing, en uno de los mejores papeles de su extensa filmografía) imparte clases de medicina en la facultad. Sus innovadores trabajos experimentales por el bien del campo de la salud requieren cadáveres frescos con asiduidad, que usa para diseccionar y prosperar en sus estudios y que le suministran de vez en cuando unos pobres borrachos de taberna.
Un par de desaprensivos indecentes, William Burke y William Hare (excelentes George Rose y Donald Pleasence, respectivamente), se percatan del fructífero y relativamente sencillo negocio y comenzarán a proveer al doctor Knox más "material" del que cabría esperar, levantando todo tipo de sospechas a su alrededor.
La película de Gilling no sólo se muestra respetuosa con los nombres originales, situaciones y desarrollo con rigurosa exactitud, sino que lo hace desde una perspectiva nada moralista y acertadamente neutral, exponiendo en clave de humor negro lo que en realidad, fue un negocio tremendamente mal gestionado por dos patanes.

El Dr. Knox no hace preguntas a Burke y Hare sobre la procedencia de sus cuerpos. Todo sea por la ciencia
Burke y Hare esquivando al bueno de Jimmy, ¿otra futura víctima?
La ambientación, pese a estar rodada plenamente en estudios de interior, resulta sencillamente magnífica, consiguiendo un alto grado de sordidez y miseria dentro de una época donde el mismo pueblo, con el permiso de las autoridades pertinentes, ajusticiaba mejor que el propio gobierno a los malhechores, asesinos o violadores (como claramente se hace referencia en una de las escenas más impresionantes del film).
También sabe mostrar con apreciable valentía el desenfreno erótico que por las noches inundaba las tabernas de los barrios, donde la prostitución estaba presente sin restricción alguna. De hecho, el personaje de la hermosa prostituta Mary Patterson, que enamora al joven y prometedor Dr. Jackson, es ejemplarizante en ese aspecto; dos caras de una misma mujer, a la que por un lado le gustaría salir de su situación y enamorarse, pero que sigue siendo adicta al "ajetreo nocturno" del cual proviene. Una historia de amor cruel y fascinante como pocas que además desemboca en un final perfecto.
Maravillosa también la caracterización del Dr. Knox a cargo de Cushing, brillante como nunca en su creación del cirujano que ambiciona tanto en su búsqueda científica que no se percata de lo atroz de su comportamiento hasta que es ya tarde. En mi opinión, supera en cierto modo sus míticas interpretaciones del doctor Frankenstein, que ya son leyenda.

Un espléndido fotograma de Hare, pensativo tras asfixiar a una nueva víctima.
Dentro de lo escabroso del asunto, se percibe un lúcido discurso sobre el Juramento Hipocrático, exponiendo los riesgos y límites que la medicina debería permitirse para avanzar en su desarrollo pero sin llegar a condicionar a la frágil ética humana. ¿Vale la pena entonces la vida de un sólo paciente por la salvación de futuras generaciones?...siempre y cuando no sea la tuya, supongo que la respuesta es sí.
Un retrato de los originales Williams
Un exquisito trabajo de actores en general (con excepción del citado Dr.Jackson, que empaña la cinta), secuencias valientes y de estupenda ambientación (la lujuriosa taberna, esas callejuelas sucias de Edimburgo o el oscuro sótano del Dr. Knox, por no hablar de la escena con los cerdos, la más terrorífica de todas) más un sólido guión, encumbran esta adaptación de los asesinatos de West Port y la convierten en la mejor de todas cuantas se hayan filmado.
No deja de ser una pena que haya aspectos menos pulidos en el resultado final, como la insípida sobrina del doctor y el pelma de su novio Mitchell, la ingenua falta de continuidad en las ebriedades de Mary o el poco tenaz uso del cineasta con la cámara (se intentan un par de planos secuencia que no funcionan del todo bien, hay encuadres fallidos, poca luz, etc).
Concluyendo admitiré que se trata de una joyita de terror británica sin el sello de la Hammer pero que bien podría ser una de las mejores de la famosa productora, pues nada tiene que envidiarles al resto de films de similar calado.

http://www.filmaffinity.com/es/film425949.html

miércoles, 2 de julio de 2014

SÓLO LOS AMANTES SOBREVIVEN (2013)

 El nuevo trabajo a cargo del imprevisible Jim "Cool" Jarmusch, titulado "Only Lovers Left Alive", supone la primera incursión hacia el género vampírico del cineasta en toda su carrera y una de las películas más debatidas en su paso por Cannes, donde obtuvo muchísima división de opiniones.
La historia presenta a Adán (Tom Hiddlestom), un músico underground de Detroit absolutamente sibarita y ampliamente cultivado por el paso de los siglos que, sin embargo, cae constantemente en depresión por culpa del devenir sin rumbo de una sociedad "zombie" (su curioso eufemismo para los "humanos").
Para evitar males mayores, su longeva amante Eva (sí, sí, habéis leído bien, Adán y Eva...) encarnada por Tilda Swinton y que (sobre)vive en Tánger, decide viajar a los Estados Unidos a su encuentro.
Lo que no se esperan será la visita de la incontrolable Ava, la hermana pequeña de Eva, también vampira, que alterará sus vidas y pondrá en peligro su existencia en las sombras.
A priori, y ateniendo a este vago argumento, el film puede que no nos seduzca en exceso, incluso puede parecernos un producto caprichoso destinado a ese público previamente convencido con la estela del autor de Ohio, pero por suerte para un servidor, la realidad ha sido bien distinta.

Eva, rodeada de cultura milenaria, descansa en su hogar de Tánger tras un buen chute de....sangre
Adán y Eva, amantes por los siglos de los siglos
Pese a su dilatado metraje, que supera las 2 horas, y la ardua progresión rítmica propia del cineasta, el film de Jarmusch desborda por su sabiduría cinematográfica y presenta un estilismo idóneo, ambos conceptos que aquí casan perfectamente con el discurso del film.
La presentación de Adán es un buen ejemplo de ese talento en su puesta en escena: una cámara en plano cenital y girando en cadencia circular sobre nuestro protagonista nos muestra como éste se siente desmotivado, perdido, cansado. Una música diegética jazzística se cuela en escena, convirtiendo la imagen poco a poco en el girar de un vinilo, entremezclando ambas ideas de manera brillante. 
La idea de Jarmusch con su "Only lovers left alive" no parece ser tanto contar la misma historia vampira de siempre (aunque en parte lo es, con la sed de sangre y demás) sino apoyarse en una mitología ancestral como vehículo para su discurso cultural.
Tal es así, que desde una perspectiva milenaria, de unos individuos que han vivido desde los albores de la Humanidad, el actual punto de nuestra sociedad mundial resulta deprimente, desalentador, sin norte. Adán y Eva, también en crisis, crean un punto muerto en nuestros problemas y nos dan algo de oxígeno, un punto de inflexión desde el cual podemos comprender que desde hace décadas, nuestras generaciones, con todo a nuestro favor (avances, tecnología, cultura..) no hemos sido capaces de cimentar una sociedad sólida y equilibrada, sino una completamente fragmentada y podrida.



El film abre un discurso cultural genial; desde el esnobismo de la pareja protagonista, tremendamente exquisitos en música, arte, etc..en contraposición al tosco gusto general (acertadísima escena de la cantante marroquí, que según Adán -es demasiado buena para ser famosa-).
Su excelso paladar esclavo de sangre "zombie" no es sino una clara ironía hacia el desprecio que la pareja exhibe hacia la raza humana, de la cual se alimenta como si fueran reses, pero que muy poco esperan ya de ellos (bueno, de nosotros).
Un film muy pesimista pero delicioso, oscuro en ocasiones aunque esclarecedor en general, y que además, se atreve a abrir nuevas vías en tan manido género (la pareja Bíblica por excelencia siempre han sido los primeros chupasangres)
Personalmente confieso que salgo encantado de la experiencia (por momentos fascinado) y la considero ya como una de las mejores películas de este año. ¡¡Dos pulgares hacia arriba para Jim de nuevo!!

http://www.filmaffinity.com/es/film851633.html

domingo, 29 de junio de 2014

BYZANTIUM (2012)

Neil Jordan en las décadas de los 80 y de los 90, ya tuvo dos interesantes incursiones en el mundo de lo fantástico. La primera con la sugerente En compañía de lobos (1984), donde supo crear una atmósfera diferenciadora alrededor del mundo de la licantropía, abordándolo desde una perspectiva distinta que la que habitualmente el cine clásico nos había mostrado. Sería 10 años más tarde cuando se encargaría de lleva a la gran pantalla la adaptación del best seller de Anne Rice de temática vampírica, Entrevista con el vampiro (1994), en el que supo captar la esencia de la novela y el drama que puede llegar a suponer la inmortalidad para los vampiros. Casi han pasado 20 años desde entonces y el cine ha cambiado mucho, hemos sufrido y no poco, las siguientes aproximaciones de best sellers del género al cine con la inefable saga de Crepúsculo, donde el tanto el mito del vampiro como el del hombre lobo se llegaron a convertir en un mero desfile de adolescentes posando y soltando frases carentes de cualquier tipo de interés más allá que para los fans convencidos (que los hay, y todo el respeto hacia ellos). Afortunadamente no todo ha sido negativo y tenemos que destacar por ejemplo la magnífica obra sueca Déjame entrar (2008), que lograba reescribir muy acertadamente parte del mito clásico chupasangres, creando así una obra intimista, sensible a la vez que dura. O también la no poco perturbadora surcoreana Thrist (2009), rompiendo también con lo cánones históricos.

Clara cara a cara con el pasado...
Sin llegar a la altura de ambas, podemos decir que Byzantium es una interesante incursión en el género, en el que se puede sentir cierto paralelismo tanto en la ambientación (magnífica fotografía a cargo de Sean Bobbitt con un predominio de tonos apagados), como en el enfoque de sus personajes respecto a Entrevista con el vampiro. Otra vez aparece el vampiro torturado por el pasado, el peso de los años y oscuros secretos que le atosigan. De esta manera, la historia nos presenta a dos mujeres: Clara y Eleanor que esconden un terrible misterio a la vez que parecen huir de un pasado que las persigue allí donde van. Obligadas a dejar la ciudad donde vivían tras cometer el asesinato de uno de sus perseguidores, quedarán expuestas sin recursos en las calles de una pequeña ciudad de la costa inglesa. Será allí donde la sensual y voluptuosa Clara (Gemma Artenton), no tenga ningún escrúpulo en empezar a conseguir dinero con una de las profesiones más antiguas que existen y que ya ha ejercido en multitud de ocasiones a lo largo de sus más de 200 años de vida. Será allí donde conozca a Noel, un triste y solitario hombre que había salido a buscar un poco de "compañía". Propietario del destartalado motel  Byzantium, se convertirá en el perfecto anfitrión para ambas, esperando que su pasado no las alcance de nuevo.

Clara y Eleanor juntas a lo largo de los siglos...
El dilema moral de ser un vampiro corroe a Eleanor desde siempre...
Uno de los puntos interesantes del film, es la búsqueda de su propia identidad, rechazando así por ejemplo algo tan habitual y conocido como los colmillos de los vampiros y las sabidas escenas con mordiscos en la yugular; o la capacidad de moverse a plena luz del día, desconcertante en unos primeros momentos, pero que en nada dañan el contenido general. Para ello, se "huye" de nombrarles como vampiros puramente, sino como unas criaturas similares, dando también una explicación al origen del que podría ser el primero de su especie; así como adentrándonos en algo poco habitual como es la posible organización y objetivos que pueden mover a estos seres.
Ambos personajes principales están correctamente desarrollados, conoceremos algunos de sus secretos mediante la narración en dos lineas temporales distintas, la peculiar relación que guardan (el descubrirla con el paso de los minutos es una de sus gracias), y el mostrarnos su antagonismo en lo que supone para ambas el quitar una vida (recordando inevitablemente a Lestat y Louis), dando un peso específico a esa moralidad a lo largo del film. Buenas interpretaciones tanto en el caso de Artenton como de Saoirse Ronan dando vida a Eleanor.

Vivir o morir...
Se recupera ese tono oscuro, pausado, que ya reflejaron las anteriores películas referenciadas de Jordan, dejando de lado el uso de enormes efectos especiales, jugando con una buena ambientación ciertamente decadente y centrándose en contarnos un sencillo pero a la vez interesante relato en el que las mujeres intentan tomar un protagonismo en un mundo dominado por el hombre, que incluso dentro de la sociedad vampírica les está vetado y se castiga con la muerte.
En su contra juega un ritmo con ciertos altibajos, sobre todo al principio, en los que no queda claro a que jugamos ni hacia donde avanza la película, a pesar de ello resulta un correcto drama con tintes románticos que sabe mantener un tono oscuro y evita la tentación de caer en la ñoñería del moderno mundillo teen vampírico como la inefable saga de Crepúsculo.

martes, 24 de junio de 2014

LOS JUEGOS DEL HAMBRE (2012)

A la hora de hacer la crítica de una película basada en una saga literaria, habrá quien encuentre injusta la valoración y comentarios que uno pueda hacer, aludiendo que si no se han leído las novelas no se puede valorar en su justa medida lo visto en pantalla. Es cierto, no me las he leído, por lo que simplemente entraré a comentar lo que da de sí esta primera entrega cinematográfica de la trilogía de The Hunger Games.
Tengo que decir que las historias situadas en futuros distópicos me pirran y que rara vez dejo escapar alguna a pesar de que en ciertos casos las perspectivas no sean muy buenas. No era este el caso, pues a priori parecía una película solvente y funcional a pesar de aportar pocas novedades y ser una pastiche de muchos "ya visto" anteriormente.
Así, nuestro film arranca con una mala intro para intentar situarnos en ese futuro casi con desgana, como si sobrase, dando escasa y rácana información, que posteriormente tampoco se molestan en desarrollar a lo largo sus 2h30' de metraje abultado. Uno de los puntos más negados en el desarrollo de la película es su incapacidad de contextualizar, dibujar y hacer creíble la nación de Panem. Pues casi nada se nos explica de los 12 distritos (más allá de algunos breves flashbacks mal montados y sin fuerza), ni el funcionamiento de estos, del gobierno y cualquier dato interesante que nos ayudara a meternos en situación.

Un presentador deslenguado que sabe darle a la audiencia lo que quiere...

Como sea, los Estados Unidos ya forman parte del pasado y ahora existe una nación llamada Panem formada por 12 distritos y la central del país, El Capitolio. 100 años atrás hubo una rebelión en uno de estos distritos que ocasionó una gran pérdida de vidas, una vez aplastada por parte del gobierno central y con vistas a evitar futuros levantamientos, organizaron los llamados Los Juegos del Hambre, una competición en la que cada año los doce distritos están obligados a enviar un chico y una chica de entre 12 y 18 años (tributos los llaman) para que luchen a muerte hasta que solo quede uno vivo, siendo retransmitido a toda la nación por televisión. Y poco más que añadir. Bueno sí, los protagonistas, es verdad, el distrito 12 manda a Katniss Everdeen (una Jennifer Lawrence que a nivel actoral es lo único salvable), una joven valiente y muy hábil con el arco, que será el eje central del film.

Siguiendo por televisión la presentación y puntuación de los tributos...

Ah, sí, siempre necesitamos a unos malos, ni que sea para rellenar unos minutos más...
Podríamos dividir la película en dos partes claramente diferenciadas, la primera incluiría lo contado hasta ahora, junto la llegada al Capitolio, formación en armas y técnicas de supervivencia, junto a la presentación en televisión de los tributos de los 12 distritos. Quizás es la más sugerente y en la que la crítica hacia los reality shows y la manipulación de un público adocenado gracias a presentadores charlatanes, sean su mejor baza. El resto de crítica social, la banalidad de la sociedad del bienestar, la insensibilización hacia los necesitados, etc... se me quedó corta, poco o nada profundizada, suavizada en extremo quizás con la clara intención de satisfacer más a los adolecentes amantes de historias de amor teen que a los grandes amantes de la ciencia ficción distópica. Con todo, y a pesar del terrible peluquín que luce Woody Harrelson, da de sí algunos momentos más o menos interesantes en los que los distintos candidatos intentarán llamar la atención para conseguir "patrocinadores" que les ayuden a lo largo de la competición.

¿Muerte por comer bayas tóxicas? ¡¡¡Queremos sangre!!!
La segunda arranca en la competición en sí, situando a los participantes en un bosque que es completamente controlado desde la central de la nación y que a placer cambiará reglas y escenarios sobre la marcha para satisfacer a la audiencia. Tras una primera hora relativamente llevable, es curioso ver como se desaprovecha un escenario que debía dar para mucho más, con una falta total de ritmo, menos tensión que en un anuncio de dentrífico y en lo que se supone que son escenas de acción con una nula capacidad de sorpresa y poca habilidad en su rodaje. Es así, aburridas muertes de personajes que no se han molestado ni en esbozar y que por tanto nos da igual que vivan o mueran, diálogos repetitivos y aburridos y demasiados paseos cursis entre árboles y pajarillos sin que pase nada destacable.
La primera entrega de Los Juegos del Hambre, recuerda demasiado en su planteamiento a Battle Royale (2000) de Takeshi Kitano, pero ni de lejos tiene la mala uva, tensión ni la violencia de ésta. También me ha recordado en parte a Perseguido (1987), más que nada al tratarse de un reality donde se transmitía en directo los enfrentamientos de unos participantes obligados a luchar contra diferentes rivales y sobrevivir para lograr el ansiado premio. Demostrando que su autora no ha inventado nada nuevo ni ofrece suficiente frescura al asunto.

Sí... el amor todo lo puede... gran mensaje, coged las manos de vuestras parejas y mirada de complicidad...
Demasiado políticamente correcta para ganarse a un público adulto mínimamente exigente, que verá con desespero como los rollizos chavales (de unos distritos donde en teoría lo pasan muy mal), participan en una especie de parque temático donde tienen sus más y sus menos, pero en el que prevalece el amor... Resumiendo, la sensación y credibilidad que me deja el futuro distópico de Los Juegos del Hambre es de un aprobadillo justillo, a la espera de que en las siguientes adaptaciones se logre mejorar lo que puede dar de sí la historia.

http://www.filmaffinity.com/es/film520063.html
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