lunes, 12 de octubre de 2015

SITGES DÍA 3 - DOMINGO 11 DE OCTUBRE

El domingo arrancamos en el Auditori con la cinta "Vulcania", producción española rodada en Lleida que supone la ópera prima del argentino José Skaf tras su pasado como cortometrajista. Respaldada por varios actores de renombre en su cast (de Miquel Fernández o Sílvia Abril a José Sacristán), y prometiendo algún que otro componente fantástico en su trama, Vulcania se ha presentado tímidamente en el Festival esta mañana con apenas revuelo en la sala. Y es que no era para menos.
Nos presentan a Jonás, uno más dentro de una comunidad aislada del mundo que se ha derrumbado tras la muerte de su mujer e hijo. Gracias al supuesto control del Sr.Valoquia (Sacristán), la comunidad mantiene la paz y el orden, pues todos tienen un puesto laboral, comida y cobijo. Lo que no se imaginaba Jonás es que había vida más allá de sus fronteras, y que junto a la también viuda Marta (que...¡adivinad!, es una monada), harán descubrimientos que desestabilizarán el orden de esa inflexible comunidad.
Vulcania, pese a sus obvias buenas intenciones (recuperar la verdadera libertad, redimir el pasado, hacer justicia, etc) empieza con poca fuerza y se convierte demasiado deprisa en un "thriller sobrenatural" de poca monta, puro entretenimiento del montón, mediocre en su discurso y muy endeble en su propuesta dramática.
El elemento fantástico que propone además le hace al film un flaco favor, pues dotar al protagonista de cierto súper poder no es que ya sea de risa, sino que da más pena que otra cosa.

Jonás se enfrentará a un futuro incierto
Como cada jornada, los trabajadores de la comunidad se dirigen como ganado hacia la fundición.
Contiene aciertos en su desarrollo, por supuesto, pero lamentablemente ya llegan cuando nuestra desconexión es total, provocando que el visionado esté "a la deriva", sin alma ni fuerza en su segunda mitad.
Con la adecuada perspectiva, diría que el mayor problema de Vulcania no es que sea una cinta menor de tintes fantásticos equivocados, sino que el envoltorio comercial le ha venido grande y ha prometido algo que no era capaz de ofrecer. (Redactado por Jesús Álvarez).

La propuesta de primera hora de la mañana en el Prado tenía un punto intrigante al cual no me he podido resistir: una película de stop motion y con Charlie Kaufman como responsable del guión y de la dirección, mixtura que se antojaba increíblemente tentadora. El protagonista de esta peculiar historia es Michael Stone, un exitoso hombre de mediana edad, motivador profesional, que ha publicado un libro dirigido a mejorar las ventas de las empresas con servicio de teleoperadores y que ha causado sensación en el sector en cuestión. La trama comprende un día de su vida, un día que abarca un viaje de trabajo desde su residencia en Los Angeles, donde vive con su mujer y su hijo, hasta Cincinnati, donde tras pasar la noche en un hotel deberá dar una charla la mañana siguiente y motivar a un público expectante. Pero la realidad que encierra Michael Stone es una bien distinta a la que todo el mundo imagina, perdido en un mar de dudas existenciales, con su matrimonio pendiente de un hilo y la nula motivación para seguir adelante un solo día más con la farsa en la que se ha convertido su vida, está luchando con el dilema de romper con todo o hundirse definitivamente. Tan repetitiva se ha vuelto su gris existencia que la voz de todos los personajes del film que se le cruzan (sean su mujer, su hijo, el taxista o el chico de la recepción) para él tienen la misma voz. Pero todo cambia en el momento que accidentalmente en el hotel se cruza con una chica llamada Lisa, teleoperadora que ha viajado hasta allí para escucharle, y que tiene una dulce voz distinta a la de todos los demás. El sueño de poder empezar de nuevo rompiendo con su vida actual y huir con ella será la decisión terminal que deba tomar.

Kaufman en uno de los escenarios de la película
En Anomalisa, Kaufman hace brillar un mundo actual y completamente verosímil, tan real nos parecen los diálogos, situaciones, preocupaciones y reacciones de sus personajes, que nos olvidamos que se trata de muñecos animados por la entrañable técnica del stop motion, pues hasta escenas de sexo explícito tienen cabida aquí. El guionista de ¡Olvídate de mí! (2004) y de Adaptation, el ladrón de orquideas (2002), vuelve a profundizar en los temas que indagó en esos trabajos anteriores: explorar la desesperación, dudas, miedos, soledad, fragilidad y las tenues conexiones con los que nos rodean. En propias palabras de Kaufman, es una película que con actores podía haberse rodado en dos semanas, pero que ha requerido de dos largos años de trabajo; sin embargo el inclinarse por la animación le ha permitido explorar con detalle cada frame para que junto a los animadores poder ser capaces de transmitir las emociones humanas de sus personajes. Una pequeña obra maestra que encierra una tierna y profunda reflexión del alma humana, con un toque de humor negro.
(Redactado por Marc Ventura)


Dentro del, por costumbre, tan denostado subgénero cinematográfico del "torture porn", hallamos de vez en cuando piezas que sobresalen del montón por ofrecernos una nueva perspectiva a lo que muchos denominan como "cine de casquería". Obviamente este estilo extremo de películas se realizan para saltarse todos aquellos códigos y límites que el cine convencional nos lleva marcando décadas, y así llevar al espectador más osado a lugares donde jamás antes se había podido viajar en una sala de cine.
Ya no es terror, ya no es crear angustia ni miedo, es directamente llevarnos a todos al mismísimo infierno, para, durante un rato, "disfrutar" de la bizarra experiencia como ningún otro género cinematográfico es capaz de hacer.
La pasada década fue Francia la que marcó la diferencia con propuestas tan brutales como la desgarradora "Frontière[s]" (2007) o la notable "Martyrs" (2008), pero ya nos llegaban trabajos de toda Europa que conseguían estremecer a todo un encallecido público de Festival (e incluso llevar a juicio al director del evento por programar algo tan duro), caso de "A serbian Film" (2010).
Entre 2010 y 2015, han proliferado diversos films de procedencias cada vez más dispares, aunque ya de menor interés y repetitivas, desde Alemania (cuna del ultra-gore en los 80), Noruega, Australia e incluso Japón (que adoran las torturas más que nadie).
La cinta presentada hoy en el Festival de Sitges por el turco Can Evrenol, "Baskin", es sin duda un rara avis dentro del subgénero, y ya no por su procedencia, totalmente innovadora de hecho, sino por ofrecer una nueva perspectiva sobre el cine de torturas y horrores extremos sin caer en el vacío argumental.
Evrenol traía bajo el brazo en 2013 un brutal cortometraje al Festival (de mismo título) y la aceptación fue, según parece, excelente. Lamentablemente no tuve el placer.
Como suele suceder en ese tipo de casos, 2 años después su embrión ha crecido y se ha convertido, al fin, en largometraje. Y los seguidores de lo extremo lo celebramos y aplaudimos, tanto por la calidad del mismo como por la liberación cultural que ello supone.



Lo que iba a ser una noche de patrulla normal para un grupo de policías turcos, se convertirá en Baskin en un descenso a los infiernos tras caer en una inesperada misa negra de unos salvajes sin miramientos. Una situación que, para algún miembro del equipo, no era del todo desconocida...
No nos cabe duda de que estamos ante un verdadero festival del horror, con una primera mitad más misteriosa que horripilante y una segunda parte con seres desequilibrados, enanos torturadores, rituales excesivos, música martilleante y sensaciones de angustia que nos harán "gozar" de una experiencia abrumadora para los sentidos. Una pequeña gema de género que pronto rozará el culto para los aficionados, gracias a un acertado montaje de extraños flash-backs en su nada desdeñable y compleja trama de componentes fantásticos, interesantísimas interpretaciones por parte del curioso reparto (sobre todo el enano que lidera la misa), una fotografía estupenda y una característica puesta en escena, entre lo enfermizo y lo insano pero con un toque autoral.


Para un servidor, Baskin abre una nueva vía de expresión en el T-Porn, pone a Turquía en el mapa de este tipo de producciones y pese a que seguirá siendo un cine de minorías, maltratado e incomprendido, otorga un poco de luz al mismo, pues parecía al borde de su extinción. (Redactado por Jesús Álvarez)

SPL2: A time for consequences, es un thriller policíaco con altas dosis de acción que tiene a las donaciones de órganos y al tráfico de los mismos como ejes centrales de su trama. La historia se nos presenta dividida en dos líneas argumentales que bien pronto terminan por cruzarse para confluir hasta el final en una misma dirección. Por un lado, en Tailandia vive Chai, un guardia de una cárcel cuya hija está gravemente enferma de una rara variedad de leucemia y está a la espera de localizar un donante compatible para salvarle la vida. Lejos de allí, en Hong Kong, un policía llamado Kit está infiltrado en la organización de un peligroso mafioso relacionado con el tráfico de órganos, quien también está buscando un corazón compatible que pueda servirle para alargar la vida de su maltrecho cuerpo. Durante una operación para extraer a un testigo de dicha banda y así poder cazar al jefe, su verdadera identidad como policía queda expuesta a la vez que pierde al objetivo. Como venganza, Kit será enviado precisamente a la cárcel tailandesa donde trabaja Chai para que se pudra entre sus muros; una cárcel, donde algunas de sus celdas sirven para retener a mujeres y niños cuyos órganos son vendidos al mejor postor por la banda criminal. Sin embargo, todo cambiará al saberse que el donante compatible para la hija de Chai, es Kit, punto a partir del cual ambos hombres unirán sus fuerzas para hacer frente a un enemigo común.


Siguiendo ligeramente la idea de fondo de un thriller tan notable como fue The Man from Nowhere (2010), con el tema del trafico de órganos, el salvar a una niña y altas dosis de artes marciales; SPL2 se cimenta en las excelentes escenas de acción dirigidas por Soi Cheang y coreografiadas estupendamente por la pareja protagonista, Tony Jaa y Jing Wu. A destacar especialmente, de las 4 o 5 principales, el brutal, intenso y largo plano secuencia de la pelea en la cárcel o la lucha final con el secuaz de los cuchillos. Sin llegar al nivel de The raid 2 (2014) en este aspecto, pero de un nivel claramente superior a la mayoría de esta clase de producciones, son lo mejor de la película.


Con un buen ritmo en líneas generales, personajes simples pero con carisma y una estupenda puesta en escena; podríamos poner solo algunos peros en el aspecto de querer abarcar muchos puntos y disiparse en ciertos momentos en los que pasamos de un intenso combate o persecución, a diálogos o situaciones algo ñoñas y cursis con la niña protagonista; así como el abuso del uso de móviles en varios momentos para el desarrollo de la historia, llegando al punto risible de usar una aplicación para que nuestros héroes puedan entenderse traduciendo en tiempo real del chino al tailandés y viceversa. Obviando estas carencias, normales en una producción que persigue la pura distracción y que la acción sea su voz cantante, solo podemos decir que se trata de un estupendo film de género, seguramente uno de los mejores que podremos disfrutar durante este 2015.
(Redactado por Marc Ventura)


Como va siendo habitual en la ultima década, contamos de nuevo con la presencia más o menos aplaudida del norteamericano Eli Roth en el Festival de Sitges. En el ya lejano 2002, nos visitó con su primer trabajo de terror bajo el brazo titulado Cabin Fever, obteniendo un considerable calor por parte del públicoen 2005 pasó el examen del aficionado del gore con nota gracias a su violentísima Hostel, a la que le siguió su secuela en 2007, algo inferior pero con la misma dosis de "explicit carnage" que se esperaba de élSu nombre empezaba a sonar fuerte y a asociarse con las propuestas de índole violenta.
Tras colaborar con el mismísimo Tarantino en su "Malditos Bastardos" (rodando incluso un segmento del film), Roth nos presentó en 2013 su cinta más personal hasta la fecha "The Green Inferno", que de algún modo (más directo que indirecto, diga lo que diga) homenajeaba y de paso actualizaba el clásico de culto ochentero "Holacausto caníbal". El film consiguió su propósito,  hacernos pasar un verdadero mal rato en los parajes amazónicos, pero flaqueó en lo realmente importante. Ser relevante o innovadora.
Este 2015, convertido ya en un todoterreno del panorama cinematográfico (produce, escribe, rueda, actúa, monta....), se ha lanzado con algo más suave, algo para todos los públicos. Y este examen, pese a tener sus buenos momentos y cierto clima, lo ha aprobado raspado. "Knock Knock" ("Toc Toc" en España), nos descubre por fin al verdadero Roth, a ese cineasta que, una vez despojado casi por completo de su violentísima zona de confort, se nos aparece sin apenas personalidad en su manera de plasmar una historia, y parece casi forzado a incluir un par de secuencias "duras" para hacernos ver que la obra tiene su sello personal. Una soberana idiotez, si se me permite.

Evan (Reeves) pasa de vivir un sueño a una pesadilla
De nuevo sirviéndose de un film de cierto prestigio, esta vez de "Las sádicas" (1977), donde un hombre se traía a 2 jovencitas de buen ver a su casa aprovechando la ausencia de su esposa para luego vivir una humillante pesadilla, Roth reescribe otra vez un guion de otro, le cambia el envoltorio, lo actualiza y le pone un lazo para su venta (incluso consigue que las productoras de su película sean esas mismas dos mujeres del film original, Sondra Locke y Collen Camp).
Genesis y Bel se presentan de madrugada en casa del "fiel" marido ya mojadas (de la lluvia, se entiende) y éste, que nos dejan bien claro que está a dos velas, se resiste lo justo antes de caer en su erótica trampa.
Tras una noche de pasión a 3 bandas, las dos encantadoras muchachas se transforman en dos auténticas cabronas cínicas y manipuladoras, que poco a poco convertirán la vida de nuestro protagonista en un infierno.

Una vez entiende la situación, Evan se dispone a librarse de las dos chicas, como sea.
Tras esa premisa tan picante con ecos de Funny Games y un inicio moderadamente interesante, la película se desinfla a los 25 minutos y se torna previsible, sin gracia; un mero pasatiempo pseudo-erótico con moraleja final idiotizante (claro, como él cayó en la tentación, ellas se permiten ajusticiarlo con tortura física y psicológica...en fin).
En Knock Knock, el protagonista tiene esta vez el rostro de Keanu Reeves, que aunque más esforzado que de costumbre, vuelve a demostrarnos su escaso talento interpretativo, y tan sólo el arrebatador carisma unido al erotismo de Ana de Armas (no tanto de su compañera de correrías, Lorenza Izzo) consiguen equilibrar el entuerto.
Un film engañoso y sin personalidad, únicamente disfrutable por pequeños momentos conseguidos de clima, erotismo y tensión (sobre todo con la llegada del dúo femenino), su excelente selección musical y algún que otro guiño cinéfilo-melómano. Sin mayor recorrido ni relevancia.
(Redactado por Jesús Álvarez).

domingo, 11 de octubre de 2015

SITGES DÍA 2 - SÁBADO 10 DE OCTUBRE

¿Qué pasaría si Dios existiese y viviese en Bruselas?....Bajo esta sugerente frase promocional nos ha presentado el belga Jaco Van Dormael su quinto y jocoso largometraje, "El nuevo nuevo testamento".
El director de "Las vidas posibles de Mr.Nobody" muestra en tono satírico su particular visión de la decadencia humana y las incongruencias religiosas, abrazando ese pasaje bíblico tan manido que rezaba aquello de "Dios creó al hombre a su imagen y semejanza", para así presentarnos a un nuevo Creador de andar por casa, venido a menos, éticamente detestable, malcarado, machista y que "sobrevive", como se ha dicho, en la bella capital de Bélgica.
Van Dormael apunta alto ya de buen inicio. El llamativo planteamiento, las variantes que del mismo se podían extraer y una realización más comercial que autoral auguraban una comedia de tintes agridulces con un fuerte (aunque demasiado obvio) mensaje moral; algo que, si bien lo consigue en cierto modo, no al nivel que seguro, él pretendía. Y por supuesto, no al nivel que nosotros esperábamos.
La monotonía se adueña de la cinta pasado el primer tercio, una vez presentados los protagonistas y lanzadas sus primeras reflexiones sobre lo divino y lo terrenal, el Bien y el Mal, la familia y la amistad...
Que en la hija de Dios, una niña de nombre Ea, recaiga casi todo el peso del film, es de largo un error de concepto.
Uno de los supuestos nuevos apóstoles, un individuo atormentado y algo lujurioso.
Ea entrando donde no debería, el despacho de su divino Padre.
Su búsqueda de los nuevos apóstoles para reescribir las sagradas escrituras encorseta la cinta por completo, y tan sólo algunas briznas de humor surrealista (el episodio del gorila, sobre todo), o pequeños discursos sobre la vida y la muerte devuelven puntualmente el pulso al film de Van Dormael, que sin ser en absoluto fallido, resulta claramente inferior a sus pretensiones iniciales.
Si a eso le sumamos una desafortunada elección del actor escogido y un metraje innecesariamente alargado, nos daremos cuenta de que estamos ante una esforzada pero inofensiva película de un cineasta que no ha sido capaz de llevarla todo lo lejos que permitía la idea en un principio.
(Redactado por Jesús Álvarez)

"El regalo", la ópera prima del director Joel Edgerton (aquí interpretando él mismo al personaje de "Gordo"), se nos presentaba como el segundo plato del día, y afortunadamente, ha resultado ser mucho más interesante de lo que esperábamos.
La historia de un matrimonio que ve como la aparición de un antiguo compañero de clase termina por desestabilizar por completo sus vidas, parecía, a priori, un argumento típico de telefilm de domingo.
Sin embargo, el buen pulso de Edgerton acaba por convertir esta tan manida trama de base en un imponente psycho-thriller con varios giros brillantes y un excelente clímax finalsuperando de buen grado las expectativas preconcebidas y destacando con voz propia en el grueso de género.
Si bien la puesta en escena resulta, en cualquier caso, académica y se cuidan mucho de no traspasar los límites del cine comercial, el espectador entra sin esfuerzo de lleno en la historia y no desfallecerá en los más de cien minutos que dura el film.
El Regalo es un ejemplo fantástico de thriller psicológico muy al estilo "La mano que mece la cuna", que recupera la esencia misma de este tipo de cine y que, sustentándose además en un apropiado trío protagonista (por fin Jason Bateman "actúa" de verdad), se suma a esa lista de films sorpresa que cada año nos depara el Festival. Y eso, de por sí, son grandes noticias. (Redactado por Jesús Álvarez)

"Gordo" se entrometerá en el matrimonio entre Simon y Robyn hasta su crisis.

Estando más de moda que nunca la década de los 80, no han sido pocas las producciones que en los últimos tiempos han optado por realizar un remake de los grandes éxitos que marcaron a una generación en aquellos años, como ha ocurrido con: Robocop (1987), Conan el bárbaro (1982), Poltergeist (1982), La cosa (1982), Los Cazafantasmas (1984), Noche de miedo (1985) y la lista sigue; o bien se han subido al carro de homenajear/explotar el estilo visual y películas de culto de esos años dorados. En esta segunda categoría podemos encontrar productos de gran presupuesto como Super 8 (2011), dirigida por J.J. Abrams; sin olvidarnos de la saga perpetrada por Sylvester Stallone, Los mercenarios (2010), recuperando viejas glorias de las películas de acción de los 80-90; o Kung Fury (2015), producción que ha tirado del crowdfunding para poder costear su rodaje. Turbo kid (2015), se encontraría más cerca de esta última y podríamos englobar a ambas como una mera exaltación simpática/nostálgica de esa época pasada. De esta manera, situados en un futuro post-apocalíptico en pleno año 1997 que intenta emular, desde la modestia de su presupuesto propio de la serie B de antaño y el no menos limitado nivel de sus directores, el mundo de Mad Max; donde el VHS, las BMX, el walkman y su inseparable cassette, el cubo de Rubick y otros tantos cachivaches, quedan como muestra de los restos de la civilización de los 80.


En este inhóspito mundo vive un joven huérfano, apodado "The Kid", que intenta sobrevivir mientras recoge viejos objetos (como el bueno de Wall·E) para cambiarlos luego por agua, el bien más escaso y preciado del planeta. Donde la omnipresente amenaza de Zeus, el malvado líder de un salvaje grupo que masacra sin piedad a todo aquel que se cruce en su camino, aterroriza a todos los habitantes de la zona. La película juega desde los créditos iniciales la baza de conectar con el espectador, y concretamente el espectador del Festival fácilmente entra al trapo y gustosamente se dejaba querer en un ambiente semi-festivo desde antes de que empezara la proyección. Así, no es de extrañar que se alzara con el Premio del público en el South by South-west Film Festival, y tampoco es descabellado que repita éxito aquí viendo la gran aceptación que tuvo entre el público, ansioso de ir identificando a lo largo de su metraje todo tipo de referencias a hits como Blade Runner, Mad Max, Terminator, Los bicivoladores y otros muchos; disfrutar con la presencia de Michael Ironside como malo de la función, o el toque gore predominante en los distintos combates.


Pero dejando de lado el factor más sentimental que pueda despertar, y si nos detenemos a analizar la película en sí, no podemos engañarnos y decir que es una maravilla, ya que a pesar de que su premisa y planteamiento inicial presentan un potencial interesante, este no llega a explotarse debidamente y parece conformarse desde su concepción a ser un mero guiño a la nostalgia del espectador que vivió esos años. Además su factura técnica, montaje y desarrollo de la historia, dejan bastante que desear siendo poco más que apañados y con no pocas lagunas. Incluso la música de sintetizador que a modo de banda sonora suena a lo largo del film llega a hacerse algo pesada. Con todo, es una película que vista de modo desenfadado, en buena compañía y con ganas de pasarlo bien, se disfruta (moderadamente). ¡Larga vida al píxel!
(Redactado por Marc Ventura)

sábado, 10 de octubre de 2015

SITGES DÍA 1 - VIERNES 9 DE OCTUBRE

Tras cuatro años abriendo con producciones españolas - Eva (2011), El cuerpo (2012), Grand piano (2013) y Rec 4 (2014)-, el Festival de Sitges, sabiamente ha elegido la película americana The witch, para golpear fuerte y dar el pistoletazo de salida a su 48ª edición. Englobada en el terreno del terror psicológico y alejándose del terror tradicional de "sustos", sin ciertos efectismos vistos mil veces y repetidos hasta la saciedad, el film nos sitúa en Nueva Inglaterra en el año 1630, donde una familia de firmes y profundas creencias religiosas ha sido expulsada de su congregación por sus fuertes discrepancias en estas y otras materias, para ir a establecer su nueva granja al borde de un profundo y misterioso bosque que se alza amenazante ante los recién llegados. Los miedos arraigados por la cultura popular (o la incultura, según se quiera leer), la obsesión religiosa rayando lo enfermizo, el miedo ante las consecuencias de una cosecha echada a perder y la inesperada desaparición del más pequeño de los cinco hijos de la familia, desencadenan en el convencimiento de que algo maligno ha salido del bosque y pone en peligro a la familia. La premisa de partida es bien sencilla y no pocas veces ha sido llevada al cine, pero en muchas ocasiones con poco acierto, y es aquí donde sobresale The witch. Ese trato de la religiosidad y miedos, puede entroncarse con el cine de Dreyer, podríamos citar su Dies Irae y la caza de brujas que sostienen el film; de igual manera que Robert Eggers ha cimentado aquí en el que es su primer largometraje, añadiéndole la esencia de un cuento tradicional. Sorprendente desde su inicio hasta llegar a un desenlace inesperado que redondea una película que brilla con identidad propia.



Con una ejecución casi perfecta para lograr una atmósfera sobrecogedora, merced de una fotografía de tonos apagados, una música desgarradora y unos paisajes fantasmagóricos por los que desfilan unos personajes cargados de unos miedos y recelos que van creciendo en ellos para empozoñar las relaciones entre los distintos miembros hasta límites insospechados.
(Redactado por Marc Ventura)

El segundo plato de la jornada cambiaba el tono por completo, mucho más relajado y desenfadado, para adentrarnos en una película de ciencia ficción/comedia que como gran reclamo publicitario anunciaba la participación de los míticos miembros de los Monty Python (tanto en la dirección por parte de Terry Jones como del resto de miembros del grupo dando voz a unos alienígenas) y con Simon Pegg como gran protagonista de la función; actor que saltó a la fama en compañía de Nick Frost en la divertida Zombies party (2004) y que desde entonces no ha dejado de ser el eje central multitud de comedias o de ser usado como personaje "cómico" en sagas tan dispares como Misión Imposible o Star Trek. La historia arranca cuando unos alienígenas interceptan una sonda enviada al profundo espacio exterior por la humanidad como mensaje de paz; sin embargo la mala suerte se ha puesto del lado de la Tierra, pues estos malcarados extraterrestres forman parte de un Consejo Intergaláctico de Razas Superiores que se ha autoploclamado con la autoridad necesaria para decidir que razas son dignas y cuales no de seguir existiendo. La decisión de volar por los aires nuestro planeta se tomará tras concederle poder absoluto durante diez días a un ser humano elegido al azar; el cual deberá demostrar si es capaz de distinguir entre el bien y el mal y darle buen uso a su nuevo y podría decirse que divino poder. Y el elegido no es otro que un anónimo profesor de instituto, fracasado novelista, soltero y al que sus alumnos ignoran por completo, encarnado por Simon Pegg.



La película se apoya completamente en la capacidad de Pegg para mantener a flote la función desde el primer minuto, y si bien es verdad que en su arranque y en ciertos momentos los gags funcionan bien (y hasta unos pocos muy bien), en conjunto la película flaquea por la incapacidad de mantener una regularidad en su desarrollo, un guión que realmente es un flojo hilo conductor que enlaza dichos gags y de unos secundarios (a excepción del profesor hindú) que realmente no llegan a ser un complemento de altura para Pegg. Combinando escenas brillantes (el perro al que da voz el finado Robin Williams y sus obsesiones por las galletitas o por refrotarse en la pierna de su amo; junto con los primeros momentos en los que descubre sus nuevos poderes y las nefastas consecuencias de su uso) con otras menos inspiradas (ese exnovio americano cargante y su tramo final), la experiencia es llevadera, divertida a ratos, pero sin llegar a ser de esas que podrías revisionar cada cierto tiempo con gusto y placer.
(Redactado por Marc Ventura)
 


DÍA 1 : LA BRUJA / ABSOLUTAMENTE TODO

DÍA 2 : EL NUEVO NUEVO TESTAMENTO / EL REGALO / TURBO KID

DÍA 3 : VULCANIA / ANOMALISA / BASKIN / SPL2: A TIME FOR CONSEQUENCES / TOC TOC

DÍA 4 : THE DEMOLISHER / MAGGIE / LA INVITACIÓN / MISS HOKUSAI / EL ESLABÓN PODRIDO / LA PRÓXIMA VEZ APUNTARÉ AL CORAZÓN

DÍA 5 : GANGNAM BLUES / FRANKENSTEIN / THE HALLOW / COIN LOCKER GIRL / THE ASSASSIN

DÍA 6 : GREEN ROOM / MACBETH / LA JUVENTUD

DÍA 7 : LAS ÚLTIMAS SUPERVIVIENTES / LA LEYENDA DE BARNEY THOMSON

DÍA 8 : YAKUZA APOCALYPSE / WRITERS RETREAT


lunes, 15 de junio de 2015

NOCTURNA FILM FESTIVAL 2015 (DÍA 3) - 29 DE MAYO

Sin lugar a dudas, el tercer día de festival ofrecía uno de los carteles más sugerentes de toda la semana. A primerísima hora de la tarde asistimos al irresistible pase del clásico celtíbero "La noche de Walpurgis", que aunque parezca mentira, aún no habíamos visionado.
Mucho se ha hablado o escrito ya de tan popular film, y es de ley situarnos en las fechas de su estreno (¡¡1971!!) para valorar adecuadamente su verdadero impacto en las pantallas españolas, donde el fantasterror era casi ignoto.
"La Marca del hombre Lobo", de 3 años antes, dio a conocer la figura licántropa española por antonomasia, Waldemar Daninsky (o sea, Paul Naschy), consolidando definitivamente el mito entre los aficionados.
El éxito de ésta fue más que aceptable, y obviamente provocó una revitalización del personaje a manos del trotamundos León Klimovsky más adelante, con un mayor presupuesto y añadiendo a la fórmula más dosis de erotismo, un ambiente gótico y por qué no, algo de vampirismo con atisbos lésbicos.
De ahí nació Walpurgis, un film algo inferior al previo pero con no pocos aciertos formales, y que contemplados con la perspectiva adecuada, propuso cosas nuevas dentro del género, tan embrionario aún en nuestro país. La mezcla de vampirismo y licantropía funcionó más que bien, el personaje de Patty Shepard se volvió de algún modo icónico (en palabras de Ángel Sala, "...revelándose como una especie de Barbara Steele más erótica y salvaje"), y aunque no haya aguantado del todo bien el paso del tiempo, sí mantiene dignamente ese ambiente tan mágico, entre lo naif y lo ibérico, que la convierte en un mini clásico de nuestro cine.

Waldemar / Naschy, un hombre lobo con camisa.
Sin olvidarnos, y también hay que decirlo, de lo tremendamente cómica que resulta en algunos momentos, ya que nos dejó escenas inolvidables como la conversación con el alcalde, esos diálogos de alcoba o el demencial y profundo enamoramiento con calzador que ocurre de sopetón en el film, lo nunca visto.

Tras su agradable visionado, y como ya ocurriera el pasado año con "Una Vela para el Diablo", nos pasaron un nuevo e interminable documental sobre los tejemanejes del spanish horror, esta vez titulado "Queridos Monstruos". Si bien es cierto que las declaraciones de Jesús Franco, Ramón Larraz o Carlos Aguilar son siempre de agradecer y de enorme interés, el film lamentablemente acaba por cansar debido a un exceso de metraje y se pierde en sí mismo en temas de cada vez menor importancia. No llegó a ser un suplicio, pero nos costó lo suyo acabarlo.
De todas formas, todo volvió a su cauce con la siguiente proyección de la tarde, la cult movie "Demons", ya comentada en el blog y que sigue siendo todo un clasiquete de videoclub de los 80 (además por fin en alta definición y en la siempre honorable pantalla grande). La guinda del pastel ya fue tener la inestimable presencia en la sala de su realizador, el sonriente Lamberto Bava. ¿Qué más se puede pedir?.

La escena del helicóptero estrellado en la sala de cine, un recurso tan delirante como divertido
Como cabía esperar, disfrutamos una vez más de su visionado y comprobamos como dicho film aguanta sorprendentemente -diría que contra todo pronóstico- el paso del tiempo, con auténtica solvencia e incluso ganando puntos por esa fantástica aunque involuntaria atmósfera ochentera. Todo un referente para los amantes del género, pese a la lluvia de críticas que estoicamente lleva años aguantando.
Ya en nuestro tercer y último asalto de la jornada, nos acomodamos para ver "Lessons Learned", un cortometraje de marionetas estilo "Cristal Oscuro" en obvio homenaje a los magos Froud y Henson (no en vano dirige el hijo del primero y produce la hija del último).
Si bien la propuesta resulta cuanto menos simpática y hasta diría que entrañable, sobre todo por el desuso de este tipo de técnicas en la actualidad, no dejan de ser 16 minutos de acontecimientos sin magia, bellísimamente animados, de acuerdo, pero carentes de la gracia de sus progenitores. Un trabajo anecdótico, artesanal y elogiable, aunque inofensivo.
Terminamos con el nuevo trabajo del cada vez más agotador Víctor Matellano, cada vez más divo y que nos tortura sin compasión con la excusa de que ama el género como el que más.
En "Vampyres", no sólo rehace innecesaria y torpemente "Las hijas de Drácula" de Larraz, sino que se acompaña de actores de renombre como Caroline Munro, Lone Fleming o Antonio Mayans (que cuentan ya con el gran cariño del aficionado) para vomitarnos una obra más, de nuevo sin encanto, vacía y mal rodada, (salvo por un par de ideas acertadas, que no buenas).

Vampyres, un -quiero y no puedo- alarmantemente malo.
Un bodrio peor que su previa "Wax", ya de por sí insufrible, y que reafirma que en Víctor y su equipo habrá ganas, pasión, entusiasmo, dedicación y mucho más, no lo niego, pero también torpeza, amiguismo, engaño (el prometido y obligado erotismo ni funciona ni existe) y mala praxis audiovisual. Diálogos en un inglés macarrónico y actuaciones de auténtica pena, sin ritmo ni coherencia y lo que es peor, sin respeto hacia el espectador. Con unas secuencias interminables en una tienda de campaña que son de lo peor que hemos visto en el Festival. Un film fallido y muy malo, así que huid de él, estáis advertidos.

viernes, 5 de junio de 2015

NOCTURNA FILM FESTIVAL 2015 (DÍA 2) - 28 DE MAYO

Arrancamos ya nuestra segunda jornada en Nocturna 2015. Ante el balance más que irregular experimentado en las primeras sesiones, donde echamos en falta más nivel en general, afrontamos este nuevo día con un poquito más de ilusión, pues el panorama parece mejorar.
Tras una fantástica visita al mítico local 8 y 1/2 madrileño por la mañana (donde además de charlar con los entrañables Pepe y Ricardo nos obsequiaron con un par de "valiosos" pósteres, un imán y unas alhambras...), estrenamos la sala principal del Palafox para degustar un film harto prometedor, que lleva cosechando premios allá por donde pasa y que proviene de un lugar cuanto menos exótico, se trata de la cinta húngara "Liza The Fox-Fairy" , del impronunciable Károly Ujj Mészáros.
Previo al film, y como ya va siendo costumbre, nos lanzan un nuevo trabajo en formato cortometraje, esta vez de nacionalidad española y titulado "A través del espejo".
Un proyecto laborioso y de laboratorio con algunos efectos y muchas luces dentro de un supuesto cuento de hadas adulto, con una protagonista embelesada con su propia existencia y una historia de trasfondo mucho menos compleja y profunda de lo que parece. Un intento visual que además de dejar  indiferente, roza la pedantería, y en vez de enamorarnos por su (eso sí) sensible puesta en escena, aburre por su infinita ñoñez. Así que pasamos de nuevo página.


Llegamos al plato fuerte del menú de hoy, la dichosa hada húngara. Liza es una joven enfermera, retraída y tímida que cuida desde hace años de la anciana Marta, viuda del embajador de Japón en Hungría. Liza tiene un amigo imaginario, el ídolo del pop nipón Tomy Tani (...), que evidentemente sólo ella es capaz de ver.
El día de su 30 cumpleaños, la bella Liza decide salir en busca de su verdadero amor, pero no contaba con la desaprobación continua de su amigo de ojos rasgados, que se muere de celos y asesinará sin vacilar a todo aquél que se le ocurra, tan siquiera, mirarla.
Tan peculiar película ciertamente merece una mirada de atención, pues combina diversos aciertos (tanto narrativos, técnicos como de puesta en escena) y sobresale merecidamente en el grueso de films de similar talante. Estamos ante una joyita de la comedia surrealista europea, dotada de un sutil uso del drama, nunca molesto, y con una pizca de elementos fantásticos muy de agradecer, grandes dosis de imaginación y muertes de todo tipo, desde graciosas a fulminantes.
Con las pilas de nuevo cargadas tras la llamativa sorpresa húngara, es el turno del nuestro segundo asalto, con a priori, la muy prometedora cinta canadiense "Hellmouth".

"Dernière formalité", quizás el mejor cortometraje que entró en nuestra agenda
Como es de ley, antes nos pasan el simpático corto belga "Dernière formalité". Gracias a "Dios" se trata de una proyección muy agradable, de cierta mala uva con el mundillo eclesiástico y un gran sentido del humor en general, pero sobre todo negro. Un buen trabajo, sin duda encomiable que divierte, interesa y agrada.
Lamentablemente lo que vino después no estuvo a la altura de las circunstancias. Hellmouth sigue el otrora increíble esquema visual de "Sin City" o "300" (hoy ya una fórmula del todo agotada) para provocarnos bostezos del tamaño de Canadá, aburriendo al personal sin compasión y forzándome, por segunda vez en mi vida, a salir prematuramente de una sala de cine, por absoluto desinterés por lo que acontecía en pantalla.

Hellmouth, una estafa canadiense
Puedo pecar de drástico, pero es que además la película nos engaña con una premisa genial, siendo una especie de homenaje al cine B de los 50 estadounidense con un moribundo bajando a los infiernos en busca de su mujer. Una completa estafa, sólo para iniciados y fácilmente impresionables nuevos fans del terror menos exigente.
Después de un merecido descanso físico y mental, llegaba lo serio. La película más bruta de todo el festival, la esperadísima "Headless", spin-off de aquella estimable cinta de serial killer extremo titulada "Found". Simulando ser un film de finales de los años 70, en calidad VHS y con la estimulante etiqueta de "film prohibido", Headless resultó ser sencilla y directa como un puñetazo en las pelotas, para lo bueno y para lo malo.
Headless, una prueba para estómagos muy muy entrenados
Por un lado proporciona al espectador las dosis esperadas de sangre, casquería y necrofilia extrema (aunque se avisó previamente, más de "una" no aguantó tal barbarie y abandonó la sala), y no dudaría en catalogarlo como uno de los films más enfermos que se hayan proyectado en una sala de cine. Doy perfecta fe.
También el desarrollo es mejor de los esperado, pues aúna la típica historia de niño con pasado tormentoso (aquí enjaulado y torturado constantemente por su madre y hermana), para llegar a un clímax de salón para estómagos muy entrenados, sin por ello acudir mucho a los clichés, dada su naturaleza tan brutal.
Un film casi inaccesible para el 95% del público, de una obvia escasez de recursos que la derivan a la serie C (buscado, por supuesto), unas monstruosidades dignas de la cinta más gore alemana y que demanda una total complicidad con el amante de lo sanguinolento, pues es contundente, bizarra y brutal como ninguna. Una experiencia imposible de prescribir que sólo se hará un hueco en los hogares de los más enfermos y atrevidos, pues de lo contrario no tiene cabida alguna.

miércoles, 3 de junio de 2015

NOCTURNA FILM FESTIVAL 2015 (DÍA 1) - 27 DE MAYO

Por tercer año consecutivo y añadiendo una jornada más de estancia de lo habitual, David y yo llegamos a Madrid para asistir al III Nocturna Fantastic Film Festival, el certamen que organiza la publicación especializada Scifiworld y que ya se ha consolidado completamente en este 2015.
Mencionar de pasada que se ha vuelto a incrementar la tasa por acreditación de prensa, "simbólica" de nuevo, pero ahora ya está en los 15€ por persona, y sube un 50% a cada año que pasa.
Pero vamos a lo importante, cinco días con lo último del cine fantástico y de terror (sin olvidar el género canalla, siempre presente) del panorama mundial nos esperan en las cómodas butacas del Palafox, unos cines que ya han visto pasar a grandes nombres del género en sus 2 primeras ediciones; entre ellos Joe Dante, Tobe Hopper, Dario Argento, Mick Garris o nuestro tan admirado Eugenio Martín.
Este 2015  y como ya adelantamos hace unas semanas, nos ha visitado el mítico Lamberto Bava (hijo del genial Mario), el legendario Robert Englund (actor que encarnó tantas veces a Freddy Krueger), Álex de la Iglesia o Alexandre Aja entre otros, y que son siempre parte fundamental en el engranaje del certamen para que éste sea lo que viene siendo, un pequeño gran festival.
Nuestro primer pase del miércoles estuvo formado por 2 trabajos mexicanos (el país invitado), con el pase del corto "El modelo de Pickman" y el largometraje "El Santos Vs. La Tetona Mendoza".
Pickman es un cortometraje de animación stop motion lovecraftiano, notable gráficamente pero incapaz de contarnos algo en tan poco tiempo. Un ejercicio de técnica y capacidades que se borra en el recuerdo por no poseer demasiada personalidad propia.

Santos y su "cariñoso" amigo de faenas
Santos es otro cantar. La cinta de animación adulta que se estrenó allá por 2012 en tierras mexicanas no tuvo mucha repercusión fuera de su país, en buena parte porque posee un fortísimo sabor mexicano, demasiado picante para algunos paladares extranjeros y que además contiene un lenguaje muy virulento (nunca mejor dicho, vista la secuencia del laboratorio) que tampoco ayudó a su distribución.
El film, gamberro, grosero y deslenguado como pocos, sigue las andaduras del famoso y ahora ya decadente wrestler "Santos", en un delirio narrativo repleto de zombis, drogas, sexo, tetas, surrealismo y locura.
Ferdinand Knapp, un ejercicio gafapastil con cierto enmcanto
Un cóctel divertido y frenético que, si somos capaces de seguir su vocabulario (la jerigonza se las trae), nos hará pasar una hora y media de lo más entretenida, además de estar saturada de guiños, desde cinéfilos (Evasión o Victoria) hasta de animación japonesa más famosa (se recrean imitando a Captain Tsubasa, nada menos).
Arrancamos la siguiente sesión con el cortometraje francés "Ferdinand Knapp", un trabajo de arte y ensayo en blanco y negro que despista, confunde y fascina a partes iguales, y donde el actor Dominique Pinon (conocido por Amelie o Delicatessen) saca todo lo que lleva dentro para transformarse en un loco con mil caras, siendo el auténtico corazón del corto. Una pequeña producción experimental que se sustenta sobre un actor soberbio, digno de los mayores halagos. Lamentablemente, su naturaleza críptica la reserva a unos pocos gafapastas, y por supuesto no es mi caso.

Midnight Swim, el suplicio de este año.
El film (o algo) a continuación era "Midnight Swim" de la martirizante Sarah Adina Smith. Puedo decir que ha sido, de lejos, el peor de cuantos vimos en el festival (y quizás, con permiso de "La mujer que hablaba con los muertos", de los 3 años), pues su carente sentido del ritmo, su marcado pestazo feminista (aquí del todo innecesario), su abotargada puesta en escena y su ridículo y supuesto "terror", la convierten en un film completamente insoportable, interminable, terrible y además aderezado con ese odioso y cada vez más absurdo uso del found footage.  Un verdadero suplicio tan sólo recomendable para provocar la mejor de las siestas.
Hide and Seek, un corto de magnífica atmósfera
Tratando de remontar el vuelo (tarea sencilla por otro lado), asistimos a nuestra tercera y última sesión del día. El corto "Hide and Seek" de Carles Torrens (que nos maravilló el año anterior con su excelente "Sequence"), presenta a una joven obligada a cuidar de su hermanastro durante su fiesta de cumpleaños. No tardará en brotar de ahí la brujería, el miedo, las sombras y los payasos macabros dentro la casa. El trabajo de Torrens, si bien inferior a Sequence, conserva una buena atmósfera y un tratamiento notable del horror, pero se muestra precipitado y algo brusco debido al escaso metraje. Un trabajo destacable de todas maneras, que confirma y subraya las enormes capacidades de Carles para el género. Apuntad ese nombre, ya que ha mejorado notablemente desde su desliz con su endeble largo "Emergo".

Englund como Dr. Andover en Fear Clinic
El broche final lo puso con su presencia el simpático Robert Englund, presentándonos su último film de terror, "Fear Clinic" en la acogedora sala 2. El encanto de Englund resultó evidente, y arrancó los sonoros aplausos del respetable por su carácter cercano, locuaz y agradecido, además de ser una leyenda del género, un verdadero icono en vida.
Englund, absorvido por su personaje





















Lo inevitable era descubrir más tarde que el film, pese a apoyarse en una idea muy estimulante (un doctor consigue hacer terapia con los sueños mediante una innovadora máquina), no consigue ser sólido por culpa de un montaje sin gancho, un exceso de cháchara sin interés y pocos momentos destacables (entre ellos, eso sí, ese final a lo Cronenberg con un ser alquitranado y onírico de lo más acertado).
La idea de que Englund encarne al doctor que ha dedicado su vida a los sueños resulta irónica pero elogiable, sin duda un punto fuerte en la creación del proyecto, pese a su secundario protagonismo. Un film desaprovechado que por lo menos, trata de conjugar buenos elementos, con una historia base interesante, actuaciones decentes y un buen final. Se le podría pedir más, pero al menos no resulta ofensiva y tuvo un efecto balsámico tras la horrible cinta previa.

lunes, 1 de junio de 2015

FESTIVAL DE CANNES 2015 (PARTE IV)

Como fin de fiesta, recapitulo los galardones de esta 68º edición de Cannes más unas cuantas fotografías de mi estancia en la magnífica Provenza Francesa. Espero poder disfrutarlo también el año próximo.

EN COMPETICIÓN : LARGOMETRAJES

Palme d'or : DHEEPAN Dirigida por Jacques AUDIARD

Grand Prix : SAUL FIA (SON OF SAUL) Dirigida por László NEMES

Premio a la mejor dirección : HOU Hsiao-Hsien Para NIE YINNIANG (THE ASSASSIN)

Premio al mejor guión : Michel FRANCO Para CHRONIC

Premio a la interpretación femenina Ex-aequo : Emmanuelle BERCOT en MON ROI
Dirigida por MAÏWENN y Rooney MARA en CAROL Dirigida por Todd HAYNES

Premio a la interpretación masculina : Vincent LINDON en LA LOI DU MARCHÉ (THE MEASURE OF A MAN) Dirigida por Stéphane BRIZÉ

Premio del Jurado : THE LOBSTER Dirigida por Yorgos LANTHIMOS

CORTOMETRAJES

Palme d’or al Cortometraje : WAVES '98 Dirigida por Ely DAGHER

UN CERTAIN REGARD :

Premio Un Certain Regard : HRÚTAR (RAMS) Dirigida por Grímur HAKONARSON

Premio del Jurado - Un Certain Regard : ZVIZDAN (THE HIGH SUN) Dirigida por Dalibor MATANIC

Premio a la mejor dirección Un Certain Regard : KISHIBE NO TABI (JOURNEY TO THE SHORE) Dirigida por KUROSAWA Kiyoshi

Premio Un Certain Talent : COMOARA (THE TREASURE) Dirigida por Corneliu PORUMBOIU

Premio Avenir Ex-aequo : NAHID Dirigida por Ida PANAHANDEH y MASAAN Dirigida por Neeraj GHAYWAN

CINEFONDATION :

Primer Premio de la Cinéfondation : SHARE Dirigida por Pippa BIANCO

Segundo Premio de la Cinéfondation : LOCAS PERDIDAS (LOST QUEENS) Dirigida por Ignacio JURICIC MERILLÁN

Tercer Premio de la Cinéfondation Ex-aequo : VICTOR XX Dirigida por Ian GARRIDO LÓPEZ y
THE RETURN OF ERKIN Dirigida por Maria GUSKOVA

GOLDEN CAMERA :

Caméra d'or : LA TIERRA Y LA SOMBRA Dirigida por César Augusto ACEVEDO

















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