sábado, 30 de mayo de 2015

FESTIVAL DE CANNES 2015 (PARTE III)

Mi tercer día en Cannes vino marcado por un fuerte aroma hindú, gracias a los 2 films que me entraron en la agenda, "Masaan" (Fly away solo) y "Chauthi Koot" (The Fourth Direction). Ambos estaban, aparentemente, fuera de la órbita esencialmente Bollywoodiense, es decir, apartadas de esas inaguantables coreografías de excesos cromáticos, sus constantes desvaríos machistas, desamores de bolsilibro y demás tópicos insufribles.
La primera en cuestión, "Masaan", si bien no es para nada una película para tirar cohetes, resultó ser un film de lo más competente, con un buen diseño de producción, sólidas interpretaciones y dueña de un ritmo agradecido, sabiendo combinar de forma inteligente sus historias cruzadas para terminar en una secuencia de lo más emotiva (en mi opinión, con un clímax notable) y sin caer en ningún momento en el dramatismo barato.
Cuatro generaciones con el río Ganges como telón de fondo viven en "Masaan" su particular drama, montado en un acertado doble paralelo y presentando personajes diametralmente opuestos; un chico de barrio pobre que descubre el amor, una chica acusada de un percance sexual trágico, el padre de ésta en jaque con su moralidad y un niño soñador que investiga sus límites. Todos unidos por las circunstancias de una sociedad inestable, todos unidos por las tragedias alrededor del omnipresente Ganges.

El río Ganges, quinto protagonista de Massan.
El segundo plato del día no fue tan de mi gusto, lamentablemente. "Chauthi Koot" nos procura una primera hora del todo insoportable, con largos silencios insustanciales y una falta total de mensaje, amén de unas actuaciones sin un mínimo de talento. Un suplicio sin piedad.
Sin embargo, su segunda mitad, pese a no conseguir tampoco conectar del todo las 2 historias narradas (el granjero que cuida a su familia y los polizontes del tren), sobresale por inyectar un pelín de ritmo a la "trama" y espolear al espectador lo justo para que la sensación final no sea de estafa absoluta. La dolorosa secuencia del perro, gota que colmó el vaso, convierte finalmente mi valoración en poco menos que un bodrio del todo insignificante, o por decirlo de otra manera, no merece atención alguna.

Una de tantas secuencias insufribles de Chauthi Koot, sin nada que explicar y tan aburrida como una sala de espera.
Ya en mi último día, acudo a la final de cortometrajes en la Sala Debussy, donde proyectan 8 producciones de distinta índole, de árabes a argentinas.
De entre todos los trabajos presentados, me gustaría destacar 4 en particular, denostaría 2 de ellos y obviaría los 2 restantes por dejarme frío e indiferente. Sin duda el mejor se lo adjudico al corto argentino "Presente Imperfecto", de Iair Said. Un trabajo sincero, directo y divertido que reúne además a un reparto fabuloso en una pequeña pero linda historia, acudiendo a sus mismos términos.
Presente imperfecto, el más destacado
"The guests", de Shane Danielsen, fue una producción australiana también interesante, donde una mujer es extrañamente suplantada en su misma casa ante la inesperada llegada de unos huéspedes desconocidos. Un buen trabajo de atmósfera, bien interpretada y con una buena dosis por el gusto onírico, entre lo real y lo irreal. Destacable.
Ave María, un corto Palestino muy particular
La británica "Love is Blind" es sin duda la más divertida de todas, con una pareja de adolescentes pillados in fraganti por el padre sordomudo de la chica y la consiguiente maniobra para no ser descubiertos. Un corto con sorpresa muy encomiable, dentro de sus posibilidades.
Mi último recomendable es "Ave Maria", una co-producción entre Palestina y Francia que se centra en un convento de lo más especial, regentado por unas religiosas que ante la accidental llegada de una familia israelí, ve alterado su pacífico día a día. Una simpática propuesta que suscitó más risotadas que ningún otro.
Mis dos condenados serían "Waves '98" (Líbano) y "Copain" (Bélgica).
El primero por ser un ejercicio simulado de Akira pero en total decadencia, aburrido, sin alma ni ideas claras, y el segundo por llevarnos a una historia de chico burgués temeroso de perder a su pandilla por tal condición que poquísimo arroja al espectador pese a ofrecer gran cantidad de planos e imágenes, vacías casi todas. Una pérdida de tiempo.

martes, 26 de mayo de 2015

FESTIVAL DE CANNES 2015 (PARTE II)

Mi segundo día en Cannes continúa con una doble sesión vespertina, a priori prometedora. En primer lugar, me sumerjo en un film de índole moralista proveniente de Corea del Sur: "Madonna", de Shin Su-Won.
Estrenando la pequeña pero ejemplar Sala Bazin, además compruebo como a diferencia del resto de screenings, este no parece haber levantado demasiadas pasiones, pues la sala está muy por debajo de sus capacidades.
Las dos horas que dura el film tengo la sensación de que es un producto correctamente finalizado, sin duda profesional, con  una notable iluminación y muy decentemente construido, algo muy propio de los coreanos en general; pero también percibo que se enfría rápido su condición de "film debate" (donde una desdichadísima chica en coma y además embarazada de una violación podría servir para donar un órgano a un postrado y viejo millonario aunque sea abortando al bebé), y arranca no pocos bostezos debido a su lenta progresión.
Sin apenas ritmo y en cierto modo mal actuado, el film sin embargo constituye un trabajo digno dentro del territorio estrictamente cinematográfico, con un diseño de producción rozando lo impecable y un envoltorio bastante sustancioso. Un ejemplo perfecto para comprobar cómo una película que funciona encima de la mesa del productor, puede verse incapaz de tener ningún tipo de personalidad propia una vez rodada, debido, en gran parte, a la falta absoluta de improvisación y alma en las maneras de la directora.

"Madonna" (por la forma de sus senos) es pasto de burlas desde la escuela, y la vida de adulta no mejora las cosas
El supuesto plato fuerte del día venía a continuación, de la mano del incomprensiblemente aclamado director italiano Roberto Minervini y su propuesta "Louisiana : The Other Side". Un verdadero punto de inflexión  para mí en el festival, pues resultó ser la película que menos me sedujo en todos los sentidos y sin embargo fue la que provocó el aplauso final más largo que recuerdo en una sala de cine, no ya sólo en Cannes. Largos minutos de standing ovation hacia la figura del allí presente Minervini, un tipo que rezumaba arrogancia, importante también de puntualizar.
La película, en formato documental (juraría que en buena parte de ficción), sigue las andaduras de lo que llamaríamos inadaptados sociales; veteranos de guerra alcohólicos, demacrados, drogadictos en constante desintoxicación...gente descarriada, en definitiva.
Para fortalecer su discurso, el señor Minervini se va a Louisiana, cuna de la llamada Side B de la sociedad norteamericana, donde de lo más alto puedes llegar a lo más ruin, sin que nadie parezca echarte una mano. Allí desmenuza poco a poco la vida de estos desdichados, para, en teoría, acercarnos a una dolorosa verdad, los residuos de nuestra sociedad de confort. Nada que no hayan hecho ya otros cineastas previamente, como Linklater con su "Slacker", por poner un ejemplo.

The Other Side, un ejercicio vanidoso y arrinconable
En mi opinión no es más que un arrogante gesto de vanidad, insultante cuanto menos, de un burgués que al terminar su rodaje en la calurosa Louisiana, se metió de nuevo en su jacuzzi, esperando ser aplaudido mientras devora la siguiente ronda de caviar. Puede que me equivoque, pero algo me huele que no es así, visto lo visto.

lunes, 25 de mayo de 2015

FESTIVAL DE CANNES 2015 (PARTE I)

Afronto mi primer Festival Internacional de Cannes con grandes dosis de entusiasmo e ilusión, dispuesto a devorar el máximo de certamen que me sea posible en mi breve pero intensa estancia de 4 días.
Tras aterrizar en Niza y llegar a la bonita ciudad de Cannes, me tropiezo con Ángel Sala -director del Festival de Sitges-, que me comenta lo mucho que le fascinó "Mad Max : Fury Road" y de paso me alerta de las enormes complejidades que ofrece dicho festival, amén de sus famosas e interminables colas y el hándicap que puede ser el subtitulado.
Me hospedo en el Hotel Provence, un bonito lugar lo suficientemente alejado como para ser tranquilo pero lo suficientemente cerca como para ser cómodo. Un gran acierto, ideal, y un trato impecable debo añadir.
Recojo mi material y acreditación de empresa y me dispongo a comprobar si lo que anunciaba Sala era verdad. Y lo era.
Podría decirse que Cannes, como el mayor festival del mundo que es, se compone a su vez de 4 festivales, repartidos entre más de 6 salas de proyección dentro del propio recinto y otras tantas salas repartidas por la ciudad, lo que convierte su oferta en algo inasumible, imposible de abarcar por uno solo.
Por ello, y por mis limitaciones de acreditación (existen 6 badges -pases- de diferentes colores), entro a la sala Debussy para degustar mi primer film del día dentro de la sección "Un Certain Regard" (Una cierta mirada), que se compone, como su propio nombre indica, de miradas cinematográficas diferentes, sobre todo de destinos más insólitos.
Así pues, de la mano del cineasta etíope Yared Zeleke (allí presente y de semblante tímido, tal vez sobrecogido), nos proyectan su ópera prima "Lamb" (Cordero). El film, pese a ser de visionado plácido y por momentos emotivo, no logra traspasar ciertas formas amateurs en su puesta en escena y descarrila en su cometido de crear un personaje Dickensiano, un niño atormentado que no se separa de su cordero hasta que comprende lo dura que es la realidad de su entorno familiar y social.

Lamb, un film de procedencia etíope con buenas intenciones pero carencias de estructura
A pesar de ser bienintencionada y amable, no deja de ser una película menor de un cineasta que está aprendiendo a serlo, y que obviamente aún le queda recorrido por delante.

Esa misma tarde, y de nuevo con el elenco presente en la elegante sala Debussy, soy testigo de una de las cintas más interesantes de la semana, "Je suis un soldat" (Soy un soldado), del francés Laurent Larivière.
La historia de Sandrine, fantásticamente encarnada por Louise Bourgoin, una mujer en la treintena que vuelve a casa de su madre sin trabajo ni dinero para empezar a trabajar con su tío en un criadero canino, es sin duda un acertado drama salpicado de comedia dentro de un difícil tono agridulce, que acaba funcionando tanto en su forma como en su fondo.

Sandrine (Louise Bourgoin), tratará de salir adelante, pero no a cualquier precio.
En buena parte gracias a las capacidades de Bourgoin, el film trasciende su condición de cine menor para aterrizar en un terreno de mayor alcance, pues esa mirada llena de verdad en la actriz junto a un guión sensato y sólido, convierte el film en una buena opción a tener en cuenta, y no merecería pasar inadvertido.
Sin llegar a enamorar, Je suis un soldat es una cinta inteligente, equilibrada y sobre todo, capaz de abrir brechas morales y sensitivas en el espectador.

Costi, junto a su vecino y el farsante del detector de metales
Llegado el segundo día, y tras un poco de turismo por la zona (que me recordaba, y bastante, a Sitges, donde yo vivo), afronto mi tercer asalto del festival aún dentro de la misma sección. Esta vez con "Comoara" (The Treasure), desde Rumania y de la mano del experimentado Corneliu Porumboiu, nos aproximamos a la peculiar historia de Costi, un hombre de familia honrado y de clase trabajadora, que decide ayudar a un vecino en apuros a desenterrar un supuesto tesoro familiar, bajo tierra hace siglos, para aliviar los mutuos problemas financieros y de paso contentar a su hijo pequeño, ansioso por comparar a su padre con el aventurero Robin Hood.
La propuesta cinematográfica nos ofrece una perspectiva cómica muy personal y cercana al absurdo que combinada con una atmósfera apropiada (gran trabajo de fotografía) y unos diálogos certeros, alcanza a ser una obra del todo estimable, quizás aquejada de cierta parsimonia escénica pero por supuesto repleta de encanto y humor negro. Una nueva sorpresa de lo más agradable.

martes, 31 de marzo de 2015

NOCTURNA FANTASTIC FILM FESTIVAL 2015

Confirmadas ya nuestras acreditaciones por tercer año consecutivo para el mejor festival fantástico de Madrid, os podemos ir desvelando ya algunas incógnitas sobre su programación, actos e invitados, y os adelantamos que prometen un Nocturna 2015 muy apetecible y sobradamente interesante, sobre todo para los incansables amantes del género.
Como sabéis, del 25 al 31 de mayo los Cines Palafox de la capital acogerán el tercer certamen Internacional Nocturna, que ya se ha posicionado en un tiempo récord como el segundo mejor festival sobre cine fantástico y de terror de España, sólo por detrás del mastodóntico acontecimiento de Sitges, aún incontestable por motivos obvios.
La primera sorpresa de este año será la visita del mítico y muy querido actor californiano Robert Englund (67), de sobras conocido por todos por encarnar al pesadillesco Freddy Krueger en la famosa saga de Elm Street y que por supuesto nos acompañará en el  visionado de su film original, dentro del apartado "Classics", además de presentar dos nuevas películas en los que participa, con más o menos suerte.
La saga del atormentado Krueger no sólo reinventó el género slasher adolescente a mediados de los ochenta (en parte gracias al audaz Craven, quien décadas más tarde los repetiría con su saga Scream) sino que lo llevó al siguiente nivel con múltiples secuelas e incluso dio lugar a una serie de televisión, un cross-over, infinidad de merchandising y una serie animada, entre otros inventos. Un auténtico fenómeno de masas para un género, por lo general, ninguneado y reservado a incondicionales de la sangre en pantalla.
También contaremos con la presencia del cineasta italiano Lamberto Bava (70), conocido hijo del genial Mario Bava y autor de varios films de cierta relevancia como el díptico Demons o Cuchillos en la Oscuridad, además de diversas colaboraciones con el siempre debatido Dario Argento o su mentado e incomparable padre Mario. Lamberto celebrará pues con nosotros los 30 años del estreno de su film más estimable, Demons, en un esperadísimo visionado nostálgico dentro de la entrañable sección Nocturna Classics.

En lo concerniente a la programación, por el momento destacamos por encima del resto el apartado Madness, con títulos a priori muy interesantes como "Lost After Dark" (un buen homenaje slasher con Robert Patrick de protagonista), "Charlie's Farm" (una prometedora Matanza de Texas australiana con Tara Reid en el cast), "Fear Clinic" (con el propio Englund y basada en la serie homónima), "Bunny, The Killer Thing" (una irreverente vuelta de tuerca al género de cuchilladas directa desde Cannes) o la esperadísima y ultra gore "Headless", un brutalísimo spin-off de aquella estimable película vista en Nocturna 2014, "Found" y que quizás sea el estreno más llamativo y apetecible del festival.


Dentro de la sección Panorama, encontraremos el segundo estreno de Robert Englund para este 2015, "The Last Showing", (un film aparentemente menor sobre un proyeccionista desequilibrado y su consiguiente venganza en el interior de un cine), "Monsters 2 : Dark Continent"y "Terminus" (ambas cintas de componente sci-fi sin mayor relevancia), el experimento videoblogero ibérico chusquero "Natalie_Net" (que me da muy mala espina) o la más sugerente "The House on Pine Street", que se suma al sempiterno asunto de las casas más o menos encantadas para desarrollar su historia, esperemos, un poco más novedosa de lo esperado.

En Dark Visions nos proponen "III" (un film de procedencia rusa sobre pandemias y monstruos que se nos antoja mediocre), "Another" (una endemoniada de tintes lisérgicos que nos recuerda a La Profecía), "Don't Speak" (una absoluta incógnita de terror patrio) o "Hellmouth", una cinta canadiense sobre un viaje a los infiernos de un sepulturero que según parece, y de momento, es la joya de la sección.

Dentro ya del Oficial Fantástico, se nos han desvelado hasta ahora 5 nombres de la lista. El primero es "Infini", el segundo trabajo del australiano Shave Abbess sobre un rescate coral en una mina espacial, seguro que repleto de peligros de otros mundos y con un amor imposible de por medio; "June" la historia de una huérfana poseída (o no, ya veremos) de la mano del siempre engominado Casper Van Dien (que lamentablemente ya nos lo dice todo); "Kill me three times", un thriller de aires surferos con Simon Pegg de por medio que despierta moderadamente mi interés por culpa del film previo de su director, Red Dog, a mi parecer rodado con sentido del gusto y con gran corazón, algo que personalmente disfruté; "Indigenous", una cinta found footage con grupo aventurero pasándolo mal en Sudamérica, parece cosechar buenas críticas aunque me da que se quedará en nada. El quinto título desvelado es la cinta húngara "Liza, the Fox Fairy", una comedia de extrañísima puesta en escena que acaba de ganar el máximo galardón en Fantasporto. Ojalá estemos ante un premio gordo y podamos estar ahí para disfrutarla.

Por último, destacar el pase especial dentro de Classics de nuestra célebre cinta "La Noche de Walpurgis", una oportunidad única para disfrutar (y re-descubrir) uno de los mejores films sobre licantropía que ha generado el cine español en su historia.
Un clásico de nuestro cine B que además contará con la presencia de miembros del staff original, que recibirán el consecuente galardón.

Como cada año, las sorpresas estarán a la orden del día y nos quedan muchos títulos todavía por descubrir (y que iremos anunciando poco a poco). Estaremos pues atentos a las novedades de interés y prometemos cubrir este año más evento que nunca, para hacer llegar el cine fantástico nacional e internacional a donde se merece. A lo más alto.






sábado, 25 de octubre de 2014

ESPECIAL FESTIVAL DE SITGES 2014

Un año más la programación del Festival de Sitges se nos presenta inabarcable, para regocijo y desesperación a partes iguales, todo sea dicho. Con casi 200 películas en cartelera obliga a hacer una sabía e intuitiva selección de los títulos elegidos por cada uno de nosotros con la intención de abarcar la mayor cobertura posible. Como cada año hay películas muy señaladas, en algunos casos ya han pasado por festivales tan renombrados como el de Cannes, o vienen avaladas por directores reconocidos, por lo que son citas casi obligadas para , como es el caso del gran David Cronenberg, que como en la edición del 2013, vuelve a presentar película en esta edición, Maps to the stars, contando con la polifacética Julianne Moore y repitiendo con el ex-vampiro Robert Pattinson. De una grandísima mayoría de obras prácticamente nada se sabe al ser primicia mundial, y aquí las filias, fobias, sexto sentido o como quiera llamársele son las únicas armas de que disponemos para desgranar entre tanta y tan variada oferta. De nuevo no podemos sino felicitar a la organización y asimismo a un director tan reputado como Jaume Balagueró, por haber sido su REC 4, una más que digna película, la encargada de abrir el festival y por otro lado cerrar una saga que se ha destacado dentro del fantástico patrio de los últimos tiempos.
La aventura del Festival nos llevará a lo largo (nunca mejor dicho) de diez días repletos de cine, entrevistas, charlas con conocidos y amigos de profesión en las no menos largas colas previas a las entradas al Auditori, El Retiro, El Prado, sin olvidarnos del Brigadoon, la sección más gamberra y alternativa del festival, y al finalizar pondremos una muesca más en nuestro afán por ver cine. Seguidnos a continuación...

NUESTRO DIARIO PERSONAL:

Aquí recopilamos nuestro diario personal del Festival, que se confeccionó diariamente con mucho cariño con las extensas críticas de las películas vistas y que se actualizó con el mejor ritmo que nos fue posible (con tal de garantizar que el público pudiese recuperar films recomendados o esquivar propuestas menos afortunadas). De esta forma, haciendo un click sobre cada de las portadas del diario, podréis entrar a leer las vivencias y películas a las que asistimos a diario, etc... Que lo disfrutéis.
 


DÍA 1
DÍA 2

DÍA 3

DÍA 4


DÍA 5

DÍA 6

DÍA 7
DÍA 8


DÍA 9


PALMARÉS SITGES 2013


Sección oficial

Premio a la mejor película: I Origins (Mike Cahill)
Premio especial del jurado: The Babadook (Jennifer Kent)
Premio a la mejor dirección: Cub (Jonas Govaerts)
Premio al mejor actor: Nathan Phillips (These Final Hours), y Koji Yakusho (The World of Kanako)
Premio a la mejor actriz: Essie Davis (The Babadook), Julianne Moore (Maps to the Stars)
Premio al mejor guión: Young Ones (Jake Paltrow)

Premio a la mejor fotografía: Carter Smith (Jamie Marks Is Dead)
Premio a los mejores efectos especiales: William Eubank (The Signal)

Premio al mejor cortometraje: Oscar desafinado (Mikel Alvariño)
Mención especial: Pos Eso (Sam), What We Do In the Shadows (Taika Waititi y Jemaine Clement), A Girl Walks Home Alone at Night (Ana Lily Amirpour), Spring (Justin Benson y Aaron Moorhead)
Gran Premio del Público: What We Do In the Shadows (Taika Waititi y Jemaine Clement)

Sección oficial Fantastic Orbita

Premio a la mejor película: Hyena (Gerald Johnson)
Premio al mejor director: Jim Mickle (Cold in July)
Mención especial: ‘71, (Yann Demange)

Premios Sección Oficial Fantàstic Panorama

Premio al mejor largometraje: The Treatment (Hans Herbots)
Mención especial: Creep (Patrick Brice)

Premios Méliès d’Argent

Premio al mejor largometraje: Goodnight Mommy (Veronika Franz, Severin Fiala)
Premio al mejor cortometraje: Autum Harvest (Frederik S. Hana)

Premios de la Crítica

Premio José Luis Guarner a la mejor película: Réalité (Quentin Dupieux)



jueves, 23 de octubre de 2014

FESTIVAL SITGES 2014, DÍA 8 : THAT GUY DICK MILLER, WHAT WE DO IN THE SHADOWS, IT FOLLOWS


El cine de terror japonés nos trajo a finales del siglo pasado una película aterradora llamada The Ring, dando una vuelta de tuerca a un género que en muchos casos se había estancado y no pasaba del slasher típico mil veces visto con unos cuantos adolescentes como chivos expiatorios o de la casa encantada de toda la vida; con algunas excepciones como la saga Pesadilla en Elm Street, con la que It follows también guarda ciertas semejanzas.
El éxito que suscitó la obra nipona no fue poco, con secuela, remake americano -por supuesto- e imitaciones por doquier de un tipo de terror muy angustiante, al ser únicamente la víctima quien tendrá la percepción de ese mal que le persigue y quiere acabar con su vida.
Este año en Sitges nos hemos encontrado con un film que explota más o menos la misma idea de base, pero con ciertos puntos personales que la convierten en una más que interesante oportunidad para dejarnos sorprender.
David Robert Mitchell -director aquí- logra al menos en la primera mitad de la película, tenerte atenazado en la butaca, gracias a la gran tensión que transmite a las imágenes y un arranque que podríamos decir es casi brillante: Con la huida desesperada de una joven de la casa de sus padres, aterrorizada y totalmente fuera de sí, intentando alejarse de algún peligro que no vemos pero que  presentimos como algo muy serio; para aparecer salvajemente destrozada en una playa no mucho después.
Al poco sabremos que se trata de una entidad que puede tomar la imagen de cualquier persona conocida o no por la víctima, que se dedica a perseguir -andando siempre pero sin detenerse nunca- hasta lograr atrapar su objetivo y eliminarle de una forma atroz si llega a ponerle las manos encima. El punto gracioso que plantea es la forma en que se transmite este mal y la forma de evitarlo -si en The Ring si recibías una llamada sabías que en una semana  estabas jodido o con Freddy que si te dormías podías ser acuchillado por su guantelete multiusos- aquí, el mal se transmite al practicar sexo.
¿Lo ves ahora? Viene a por ti...
De esta forma "el infectado" pasará a ser perseguido por este ente y el anterior portador quedará liberado, al menos mientras no muera su nuevo objetivo, pues entonces redirigirá nuevamente sus pasos hacia él -o ella-.
Este planteamiento da mucho juego y hay que concederle que en un inicio consigue ser aterrador gracias a escenas logradas como la de la silla de ruedas, las primeras apariciones físicas del ente acercándose a su objetivo y las obligadas huidas cada vez más a la desesperada. Sin embargo la falta de ideas frescas en su segundo tramo, donde salvo algún que otro momento acertado -el de la piscina es un puntazo muy sorprendente-, se limita a repetir el esquema acoso-percepción del peligro-huida con alguna que otra muerte como único aliciente, haciéndose un tanto repetitiva, así como un final que parece confirmar que no han sabido como cerrar una buena idea. Con todo es una de las obras de terror psicológico que mejor sabor me ha dejado en mucho tiempo, y el "modus operandi" que propone para ser la siguiente víctima parece querer reírse de uno de los grandes tópicos del género, en el muchas veces solo las/los vírgenes podían salvar el cuello. Aquí si practicas sexo pasas a ser el objetivo, pero si eres muy promiscuo tienes una pequeña oportunidad de salvar el pellejo. Un gran mensaje, follar o morir...
(Redactado por Marc Ventura)

lunes, 20 de octubre de 2014

FESTIVAL SITGES 2014, DÍA 9 : BURYING THE EX, SORCERER, THE TALE OF PRINCESS KAGUYA, THE TRIBE, TUSK

Si la  edición del 2013 nos trajo la última obra de Hayao Miyazaki -El viento se levanta-, en la de este año hemos podido disfrutar del que posiblemente sea el último trabajo de Isao Takahata, que con casi 80 años vuelve a demostrar que el Studio Ghibli es una garantía casi infalible de calidad animada.
Ambos maestros, sin embargo, tienen un estilo personal que diferencia generalmente el tono sus respectivas obras. Miyazaki suele utilizar un imaginario donde impera la magia y toda una suerte de seres fantásticos -vease El castillo ambulante, El viaje de Chihiro o la colorista Ponyo en el acantilado, por citar algunas-. Mientras que Takahata suele encaminar sus trabajos hacia un realismo más terrenal -como en Recuerdos del ayer y la dura La tumba de las luciérnagas-, aunque en esta última obra que nos presenta se haya decidido a adaptar un cuento popular anónimo del siglo IX, "El cuento del cortador de bambú" y tenga ciertos elementos imaginarios. Lo que sí tienen en común es que en muchas de sus películas los grandes protagonistas son niños, y The Tale of the Princess Kaguya no es una excepción a esa regla no escrita, siendo de nuevo una niña el eje central de la historia.



Aquí, nos presenta a una pareja de ancianos que vive en el Japón rural que encuentran a una minúscula niña dentro de una planta de bambú; que crecerá de manera acelerada y mágico a partir de ese momento, pasando enseguida de un bebé recién nacido a una niña. Adoptada por la pareja, que cuidarán de ella mientras va camino de convertirse en una bella mujer. Sin embargo el convencimiento que tiene su padre adoptivo de que se trata de una princesa, hará que decida sacrificar su vida de siempre para trasladarse a la gran ciudad, donde pueda encontrar un marido conveniente para su posición.
El trasfondo del largometraje toca ciertos temas como son el paso de la niñez a la vida adulta, donde se cambia la inocencia y más o menos idílica existencia infantil, por una serie de sacrificios en pos de unas obligaciones y lo convenientemente bien visto socialmente.



De esta forma la princesa se ve obligada a abandonar el bosque, sus amigos de infancia y toda la inocencia de sus primeros años para trasladarse a la gran ciudad para aprender las maneras de una dama de alta sociedad y el protocolo social que se le exige. Takahata logra transmitir con un dibujo artesanal, aparentemente sencillo y de trazo imperfecto coloreado con acuarelas, todas las emociones y sentimientos que asaltan a la joven durante estos años de transición. Sus dudas y rechazos iniciales, hasta la aceptación un tanto frustada -típica del mundo adulto- de hacer lo que se le exige en contra de lo que quiere.
Escenas como la huida de la joven mientras caen sus ropas por el camino, son todo un logro de la animación. Así como la parte en que cinco pretendientes intentan agasajarla con cumplidos estériles y terminan teniendo que irse a buscar a lo largo del ancho mundo unos tesoros muy precisos para lograr su mano, tienen ese toque de las leyendas y cuentos tradicionales de toda la vida
Una delicia de la animación que seguro terminará siendo un clásico de referencia, quizás el único pero que le pondría es un exceso de metraje -aunque siendo el noveno día de Festival, el cansancio mental puede que tenga algo que ver-. Todo lo demás es una delicia, la animación, el colorido, los detalles de vestimentas y decorados, así como la historia, un precioso cuento de toda la vida que en manos de Studio Ghibli se convierte en un tesoro que se permite incluso un final nada habitual para un film de animación, nada complaciente y más bien triste y desolador, que nos deja pensativos mientras empieza a sonar la múscia de los créditos - por cierto un elemetno más que a lo largo de todo el metraje se conjunta a la perfección con las imágenes-.
(Redactado por Marc Ventura)


Una de las películas que sobre el papel más me intrigaron al planificar la agenda del Festival fue The tribe, obra ucraniana que había causado sensación -y con eso incluyo la repulsa- en Cannes. Cuya premisa era al menos rompedora y diferenciadora, lo que no es poco en un panorama cinematográfico tan globalizado en el que vivimos, con la repetición de temas y clichés de forma exasperante.
La propuesta de The tribe debe aplaudirse por varios motivos, la primera de ellas sería la virtud de resultar estimulante: Miroslav Slaboshpitsky -director y guionista- nos introduce en un mundo exento de lenguaje verbal de ningún tipo, ni tan solo un mínimo apoyo en forma de indicaciones o subtítulos; únicamente tendremos los fríos sonidos reales -sin artificios ni música-, junto al uso del lenguaje de signos por parte de los sordomudos que conforman la historia. Solo por ello, nuestra habitual predisposición y comodidad con la que afrontamos el visionado de una película, se ve turbada, nos exige un doble esfuerzo para adaptarnos y hacernos con a la nueva situación.
Todo ello potenciado por el uso de largos plano-secuencia en todas y cada una de sus escenas -unos estáticos y otros en movimiento-, generando una desasosegante sensación de que estamos viendo la escena tal cual, desnuda, sin maquillaje, cobrando un tono más duro hacia el espectador que se siente testigo presencial de lo que ocurre en pantalla. La larga duración de muchos de ellos llega a incomodar, más aun cuando el cine actual tiende a una breve duración de planos con un lenguaje cinematográfico cómodo a nuestros ojos. Asimismo la ausencia del habitual plano-contraplano con el que se nos transmiten los diálogos, cambiado aquí casi siempre por planos generales que muestran más al grupo que al individuo, es otro punto con el que tendremos que lidiar.


El film arranca con la llegada de un joven sordomudo a un internado especial en el que desde el principio se ve obligado a ser partícipe de una banda que controla y explota al resto de los estudiantes del centro para beneficio propio -la tribu, para que nos entendamos-.
Todo en el centro estudiantil está pensado para crear en el espectador una sensación de vulnerabilidad, empezando por el propio edificio medio destartalado, frío, enorme y que en ciertos momentos puede hacernos pensar más en un centro penitenciario que en un lugar pensado para el estudio y desarrollo de unos jóvenes -al menos si pretendemos que crezcan sanos-. Escenario ideal por el que pululan libremente una serie de chicos que sin ningún tipo de escrúpulo, roban, apalizan y prostituyen a sus compañeras -muy lograda la escena de la camioneta en la que vemos por primera vez a las chicas pasar de estar vestidas recatadamente a estar listas para satisfacer a camioneros en un párking nocturno-. Más chocante resulta la aceptación sin ningún dilema ni frustación con el que las chicas se entregan al trabajo nocturno al que son guiadas por sus "amos".
Solo el recién llegado querrá romper con esa dinámica, pero no por el conflicto moral que puede generar una situación de este estilo, sino al enamorarse perdidamente de una de las jóvenes, siendo por puro interés, egoísmo y un fuerte instinto de posesión que le llevarán a enfrentarse con el resto de integrantes del grupo.



La película resulta interesante, atrapa al espectador a la vez que lo incomoda, con algunas escenas de sexo explícito -no tanto por su crudeza como por la frialdad con que nos llega-, pero nada comparable con lo que nos reserva el tercio final del film: la durísima y descarnada secuencia de un aborto practicado en unas condiciones insalubres y lamentables -de realista, es una de las más difíciles con las que me he enfrentado- y ya en el clímax final, donde el sonido cobra una particular importancia, totalmente chocante, que nos despierta un poco de la realidad en la que nos encontramos al recordarnos la importancia de la ausencia del sonido.
Una propuesta no exenta de un potente mensaje de fondo, donde la violencia, la falta de moralidad y el afán de ganar dinero, parecen ser el único camino que los jóvenes ven en su futuro. Totalmente recomendable.
(Redactado por Marc Ventura)

miércoles, 15 de octubre de 2014

FESTIVAL SITGES 2014, DÍA 6 : ANNABELLE, THE DOUBLE, A HARD DAY

El veterano director de fotografía de la infravalorada "Insidious" o la excelente "Expediente Warren", John R. Leonetti, carga ahora sobre sus hombros el peso del spin-off más esperado por los fans del terror, la polémica cinta "Annabelle". Y digo polémica porque ya en su recibimiento días antes dentro del marco del Festival, el film ha conseguido dividir a la audiencia de manera evidente, defraudando en general a la crítica especializada y contentando, más o menos, a los amantes del género.
Entiendo que prolongar una franquicia rentable es hasta cierto punto lógico, y delegar las funciones creativas a "segundos al mando" es tan coherente como lícito en el engranaje del cine actual. Así vemos como secuelas y más secuelas se están ahora mismo cociendo en el horno hollywoodiense, preparadas para calmar la gula del ávido y fiel espectador. Insidious 3, ¡¡Saw 8!! o Expediente Warren 2 son algunos ejemplos de que se exprime la naranja hasta límites insospechados, para luego vendernos mandarinas.
Annabelle ya es toda una mandarina, una versión cocinada a todo trapo para aún poder nutrirse del fenómeno Warren, estirando su recaudación lo que se pueda. Puro business.
De todas maneras, el film ofrece algunas características propias, ajenas a la franquicia, que me gustaría subrayar. Primero entremos un poco en la historia, que arranca con un prototípico matrimonio americano, feliz él, feliz ella, radiantes ambos, que esperan la llegada inminente de un bebé en sus perfectas vidas. Una noche, tras presenciar algo muy sospechoso en la casa vecina, serán víctimas de unos asaltantes sectarios adoradores de Satán, que mientras aterrorizan y derraman sangre en el hogar, de paso invocarán a un demonio que se hospedará en una muñeca de tamaño natural (...).
Como es de suponer, los acontecimientos venideros estarán plagados de tensión, angustia, duda, desequilibrio emocional y como no, terroríficos sucesos paranormales. Como queda patente, el argumento es un "cien veces visto", con sus nimias diferencias aquí y allá, pero lo de siempre en este tipo de propuestas.
Tampoco la interpretación femenina principal, primordial para que el conjunto se sostenga (pues acapara el 80% de los planos), está a la altura de las circunstancias, siendo poco más que aceptable. No entraré ya en la masculina, puramente anecdótica.

La dichosa muñeca, un dolor de cabeza sobrenatural
Annabelle ofrece un tratamiento de su fotografía y profundidad visual más que eficientes.
Sin embargo, hay algo interesante en el trasfondo de este potaje comercial, algo que nos recuerda en atmósfera a la prestigiosa obra maestra de Polanski, "La Semilla del Diablo" y que aumenta ostensiblemente el alcance del film. Un logrado ambiente setentero, ciertamente traicionero aún con iluminación diurna y con un buen tratamiento del campo visual, llegando incluso a ser notable en su manera de plasmar la profundidad de campo. Tampoco hay que pasar por alto su excelente trabajo sonoro, a la altura de cualquier obra de terror de calidad que se tercie y estudiada al milímetro para extraer todo el jugo posible a las secuencias de tensión y sobresalto, demostrando que hay grandes profesionales al cargo del montaje y finalización del producto.
Por último, el ritmo que ofrece en sus dos primeros actos, eficaz y entretenido como pocos, de auténtico disfrute sui generis, y que pretende equilibrar la balanza ante sus obvias carencias de guión y actuación. De no ser porque presenta un final de fiesta horroroso e inaceptable, a la par que bochornoso, estaríamos hablando de un buen ejemplo de película de miedo. Lamentablemente, sus aciertos no son suficientes como para ello. Otra vez será Annabelle.
(Redactado por Jesús A.)

Hay días en que todo nos sale del revés, diríamos que nos ha mirado un tuerto y hagamos lo que hagamos todo parece ir a peor, por lo que terminamos por pensar que lo mejor habría sido no salir de la cama. Seguro que pensamientos similares pasaron por la cabeza del corrupto agente de la policía coreana, Gun-Su, el día en que regresando hacía la preparación del entierro de su madre, le comunican que asuntos internos está inspeccionando sus pertenencias en la oficina y por si eso no fuera poco por culpa de un despiste atropella a alguien que cruzaba una oscura calle.
Asustado por lo que acaba de ocurrir y temiendo que alguien le haya visto, decide cargar el cuerpo en el maletero de su coche y así deshacerse del cadáver una vez finalizado el sepelio. Sin embargo mientras asiste al cierre del ataúd de su madre, se le ocurre un plan descabellado como es el de esconder el cuerpo del delito junto al de su madre, teniendo el escondite perfecto más a mano que nunca -dando lugar al mejor tramo de toda la película-. A pesar de sus esfuerzos y de la discreción con la que ha lidiado el escabroso asunto, al poco empieza a ser chantajeado por otro policía que tampoco es agua limpia, generando una serie de situaciones en las que ambos intentarán dejar al descubierto las cartas del otro mientras intentan salvarse de una quema segura.



La película ofrece una peligrosa combinación de thriller policíaco y comedia, y con lo de peligroso vengo a referirme al riesgo que se corre si no se encuentra el adecuado equilibrio entre ambos géneros, pudiendo caer en una serie de situaciones caricaturescas que resten credibilidad a la trama más seria. Afortunadamente aquí más o menos se consigue un buen balance y en general el espectáculo no se tambalea e incluso resulta agradable y entretenido.
Con momentos muy logrados -los minutos en los que Gun-Su empieza a ejecutar su descabellado plan para entrar discretamente el cadáver hasta la sala donde descansa el cuerpo de su madre tiene un tempo excelente y roza lo delirante-. La escena de la camioneta hacia el final del film o la batalla en el piso a través de una puerta medio destrozada son otros momentos cómicos conseguidos y que le dan un cierto toque desenfadado a la función.
Asimismo parte de la trama no deja de tener su seriosidad e incluso algo de crítica social, pues se incide en uno de los clásicos como es en Corea el de la corrupción o incompetencia policial, ya que Gun-Su, representante de la ley está siendo investigado por posibles irregularidades y actos de corrupción, atropella a una persona y huye del lugar de los hechos y ni tiene respeto por sus muertos; haciendo que al final no se le distinga tanto de su rival a lo largo del film.
Con todo y a pesar de que es una historia menor, entretiene y nunca se hace pesada, además de saber dosificar sabiamente la acción, giros y sorpresas, más de una de ellas bien original.
(Redactado por Marc Ventura)
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