lunes, 14 de octubre de 2013

SITGES 2013 DÍA 3: UN GRAN FIN DEL MUNDO

10:30 Uno de los mejores remedios para los bostezos propios de tener que madrugar siempre serán las risas; y si además se consiguen en buena compañía, como en esta ocasión, pues mejor que mejor. La película que arrancaba este tercer día de Festival, "Bienvenidos al fin del mundo" (The World's end), prometía diversión y complicidad, pero ha conseguido sorprendernos, ofreciendo mucho más.
El británico Edgar Wright cierra con esta delirante comedia brit su fantástica trilogía, que se compone de la mítica "Zombies Party" (Shaun of the Dead, 2004), ya todo un referente por iniciar la "zombedy" de calidad y la muy estimable "Arma Fatal" (Hot Fuzz, 2007).
Wright, como siempre acompañado de su inseparable amigo Nick Frost, consigue de nuevo hacernos disfrutar con una comedia atrevida, fresca y descarada, engalanada de ciencia ficción y sobre todo, rematadamente divertida.
El inmaduro cuarentón Gary King (Wright), se propone volver a reunir a su pandilla de juventud para terminar un proyecto inacabado : completar con éxito una maratón alcohólica de pubs que no consiguieron realizar del todo hace 20 años.
Para ello, y pese a las obvias reticencias iniciales, los convencerá gracias a sus artimañas para regresar a su ciudad natal, Newton Haven, un pueblucho bastante alejado de Londres. Lo que el variopinto grupo no se imagina, es que el lugar pueda haber cambiado hasta tal punto, que sus habitantes ya no parecen ser de este planeta...
Este cóctel de alcohol, juergas y robots-que-no-son-robots funciona de principio a fin, manteniendo una cadencia adecuada todo el metraje y regalándonos momentos realmente acertados. Entre ellos, la propia presentación de los personajes (genial ese travelling entre espacios y la dosificación perfecta de información sobre ellos), el descubrimiento y posterior batalla en los baños del pub (magnífica), montones de diálogos sin desperdicio o la propia culminación del asunto, con una secuencia final estupenda (y con muy mala leche).

Gary King, entusiasmado con volver a recorrer la ruta de pubs de su juventud
La pandilla de nuevo de celebración.....¿o no?
También el hecho que el personaje clave, King, desprenda tanto carisma (ese coche con cinta cassette, sus inmaduras costumbres, sus ganas de embriaguez..) y que el grupo en cuestión nos sean más o menos coetáneos, hace que empaticemos con todo el reparto y disfrutemos de lo lindo. Sin embargo, puede que a otras generaciones les pueda parecer frívola, a veces demasiado alocada o incluso boba.
De todas formas, vista desde la perspectiva adecuada, y entendiendo que sigue acudiendo a los mismos códigos de siempre en el cine de Wright (véase, pubs, alcohol, barrios brits, reconquista desesperada de la mujer deseada, amiguetes, etc...), el film sobresale entre las comedias internacionales de los últimos años, y sin duda está a la altura de su mejor obra, "Zombies Party" y por encima de "Hot Fuzz", que pasaría a ser la menos conseguida de la trilogía.

12:45 
Tras un baño de risas con The world´s end, hemos vuelto a entrar a la sala del Auditori para enfrentarnos a una historia mucho menos amable y distendida, un thriller que de primeras ya hace sospechar que la tensión va a dominar la escena y nos va a tocar sufrir. Afortunadamente así ha sido, se ha sufrido, pero disfrutando de una buena película de género, que sin tener entre sus virtudes una enorme originalidad, pues películas de psicópata secuestra-chicas o con llamadas de teléfonos ya hemos visto unas cuantas (Última llamada, Cellular, Buried...), lo suple con un ritmo taquicárdico desde principio a fin, sin apenas pausas para poder tomar aire. No hay que olvidar que tras la cámara está todo un Brad Anderson, a quien debemos la dirección de unos cuantos episodios de las series The wire, Boardwalk empire, Treme, The killing o películas como El maquinista (2004). Resultando un thriller que a pesar de lo convencional que puede parecer la propuesta, rezuma una notable calidad y un gran acabado, siendo una perfecta distracción para acabar de despertarnos para el resto del día.¿Y qué nos cuentan en esta ocasión? Pues la historia nos presenta a Jordan Turner (Halle Berry), una operadora del servicio de emergencias 911 de la policía, quien durante uno de sus turnos de trabajo tiene que atender una llamada de una joven adolescente denunciando que un hombre intenta entrar en su casa. Un error por parte de Jordan mientras intenta ayudar a la chica, hace que el intruso la localice, apareciendo muerta poco después. Seis meses han pasado desde la tragedia, la operadora ha cambiado de funciones dentro del servicio de emergencias, incapaz de hacer frente a la tensión emocional que le supuso el drama que tuvo que vivir en primera persona. Sin embargo, una nueva llamada de otra joven en problemas similares la obligará a revivir ese pasado y ponerse de nuevo al teléfono para detener a un serial killer que siente debilidad por las rubias...

911... ¿en qué puedo ayudarle?
The call, juega sabiamente sus cartas, que no son otras que implicarnos emocionalmente (aunque sea un poco al espectador) con el sufrido tándem adolescente-operadora del 911 y luego mediante un ritmo demoledor llevarnos de la mano a lo largo de un film, que no da nada más ni nada menos lo que se le puede pedir. Destaca asimismo la actuación por parte de Halle Berry, quien debe cargar con gran parte del peso interpretativo y muchos minutos de protagonismo y sabe hacerse creíble. Abigail Breslin (sí, la niña de Pequeña Miss Sunshine) da vida a chica secuestrada, Casey Welson, haciendo un buen equipo con la operadora al otro lado del teléfono. En cambio, el secuestrador que interpreta Michael Eklund, a pesar de saber ponernos de los nervios en más de una ocasión, se me quedó algo corto y aquí sí que creo que el guión debería haberle dado una mayor profundidad a su personaje, pues daba para algo más.

Apurando las opciones para seguir con vida...
También hay cabida hacia el final de algún que otro momento un poco más forzado por un guión que necesitaba rematar la faena de alguna manera, pero que nos deparó una buena sorpresa alejándose de los clichés tantas veces vistos antes, y que fue ampliamente aplaudida y vitoreada por parte del público que pudo por fin descargar la tensión acumulada durante unos muy bien aprovechados 85 minutos.


18:45 Cuando lo más destacable de una película es el photocall previo que tuvo lugar con la llegada de Charles Dance como miembro más destacado del reparto de Patrick y la posterior entrega del premio Màquina del temps por su trayectoria como actor, mal vamos. Y es que sin duda alguna esta ha sido la película más floja con la que hemos tenido que lidiar en esta edición del Festival (y esperemos que al final siga siendo así). Pero vamos primero con lo positivo, que no fue otra cosa que la deferencia que tuvo el actor Charles Dance, (rostro inconfundible ya para el gran público desde que arrancara la serie Juego de Tronos y tomara el rol de uno de los personajes más carismáticos, Tywin Lannister), quien se entretuvo unos buenos minutos para firmar autógrafos y atender a la prensa. Destacando también las palabras que nos dedicó el director Mark Hartley, animando a la gente a pasarlo bien; o las palabras y el estribillo de una canción que nos brindó Pino Donaggio mientras recordaba sus andaduras como cantante en los años 70 en España. Todo ello hizo que el público les dedicara un fuerte aplauso en el Auditori.
Poco me lo esperaba tras un día que hasta el momento todo había salido redondo, con buenas películas para todos los gustos, que nos tendríamos que enfrentar con un film que nos iba a decepcionar hasta tal punto.
Patrick es un remake de la película del mismo título estrenada en 1978 y dirigida por Richard Franklin. El origen de esta revisión surge, en parte, gracias al documental rodado por el director de la nueva versión, Mark Hartley "Not Quite Hollywood: The Wild, Untold Story of Ozploitation!", donde se repasaba el subgénero Ozploitation australiano. De entre todas las que se comentaban, decidieron escoger la que creían mejor y así nació la idea de hacerle un lavado de cara y presentarla a los nuevos públicos.
Entrega del premio a Charles Dance
En cuanto a la historia, al menos la base sigue siendo la misma que la del original y nos presentan a Kathy (Sharni Vinson), una joven enfermera que entra a trabajar en la lúgubre clínica del Dr. Roget (Charles Dance), especialista en el tratamiento de pacientes en estado comatoso. Además de ellos y los pacientes, en la clínica estarán acompañados por la fría enfermera en jefe Cassidy y la bella enfermera Williams. Entre todos los pacientes hay uno que está recibiendo un tratamiento experimental especial por parte del doctor, un joven llamado Patrick, que empezará a manifestar sus poderosos y ocultos poderes psíquicos para comunicarse con la apetecicle recién llegada, de quien parece que se ha enamorado.
Si bien debemos mencionar una acertada ambientación general en el film, donde la oscura y gótica clínica se erige casi como un protagonista más, echamos de menos después de una primera hora decentemente planteada e interesante, donde descubrir las capacidades de Patrick y su intento de comunicarse con Kathy, nos han tenido entretenidos. La práctica ausencia de un atisbo de intensidad y buenos sustos, hace que la película vaya a menos claramente. Carente de ellos en la gran mayoría de sus escenas, a pesar de intentar resaltarlos forzadamente mediante la música creada por parte del veterano Pino Donaggio, pero todo huele a recalentado y no funciona prácticamente nunca. Una repetición continua de recursos visuales, sonidos e incluso situaciones, no le hacen mucho favor a un film que va evidenciando a pasos agigantados su falta de buenas ideas y carencias.

El Dr. Roget junto a su cobaya humana... Patrick.
Kathy, recién llegada a la clínica... de lo mejorcito de la película.
El intento de poner al día una obra de los años 70, hace que pasemos del uso de una máquina de escribir en el original, a que los aparatos tecnológicos se conviertan en los grandes aliados de un inerte Patrick (móviles, ordenador, Internet...), quien no dudará en usarlos para comunicarse con Kathy, atacar a quienes se le interpongan o averiguar cualquier tipo de información. Nada nuevo que no hayamos visto en otras ocasiones y mejor ejecutado. Igualmente pobres son los efectos especiales creados por ordenador, que no logran ser lo mínimamente creíbles para tomárnoslos en serio, dando como resultado que el tufillo a telefilm de segunda división se nos vaya impregnando en nuestro cerebro y acabemos muy decepcionados.
Solo para amantes muy convencidos de las cintas de terror con sustos de feria.

22:00 Para terminar este domingo festivalero, escogimos el visionado de una intrigante ópera prima suiza titulada "Chimères" (literalmente "Quimeras"). Previo al film, y tras la simpática presentación por parte de los responsables (con sorpresa matrimonial de por medio), nos proyectaron 2 cortometrajes "muy cortitos", como bien dijo el propio speaker.
Swallow, de la altísima y rubísima australiana Mia Russell, y Breathe, del británico con pinta de buen nene que no lo es tanto Toby Meakins.
El primero presenta a una pareja homosexual (nada más y nada menos que un cura y un licántropo amanerado) que viven bajo la amenaza de unos despreciables vecinos de lo más homófobos. Tras un momento de tensión entre todos ellos, la luna llena hará el resto. Swallow se reveló como una divertida mezcla entre el cine de hombres lobo más convencional (con transformación a lo thriller y algún que otro tópico subrayado) y la comedia descarada (más que negra, carbonizada).
Por su lado, Breathe sitúa a dos tipos sentados en sus respectivas sillas en lo que parece una nave industrial abandonada. Al aguantar la respiración, consiguen ver una misteriosa figura fantasmagórica de una bella mujer, con la que incluso se podría intimar, visto lo visto. Un ejercicio más sensorial y estilizado que el anterior, pero mucho menos interesante, pese a su peculiar propuesta.
Pero vayamos a la pieza de la noche. El primer largometraje de Olivier Beguin, de bajo presupuesto pero grandes ideas, nos presenta a Alexander y Livia (Yannick Rosset Jasna Kohoutova), una pareja que andan de viaje romántico por Rumanía, de donde ella procede.
Tras sufrir un grave accidente, Alexander se somete a una transfusión de sangre en un hospital del país y después de unos días convaleciente, vuelven a casa. A medida que pasan las semanas, Alexander irá experimentando extraños cambios en su cuerpo y en su mente: afección a la luz solar, intolerancia a la comida, insomnio, crecimiento inusual de sus colmillos, sed de sangre....bueno, ya os hacéis una idea.
Lo sorprendente del asunto es que Livia, absolutamente enamorada de su chico, le seguirá correspondiendo aunque para ello deba salir de caza nocturna para suministrarle alimento, lo que sin duda, no augura un final feliz....
Debo recalcar que resulta estimable que en un año con un aluvión de cine vampírico (Jarmusch, Jordan...) esta cinta centro-europea se desmarque por usar un tono más oscuro y agrio que de costumbre, cargada de un pesimismo y una rasgada realidad que le otorgan una rara entidad, como si de un caso "real" se tratara.
Ese es su punto fuerte, la reacción humana ante unas circunstancias tan sobrenaturales, dándonos con la información justa de los personajes y unas situaciones repletas de desaliento e incomodidad.
La pareja protagonista combina bien sus estados de ánimo, destacando el difícil trabajo de Yannick, tan creíble en su rol de tipo enfermo, taciturno y ojeroso (sus luchas visuales ante sí mismo en el espejo son buena prueba de ello).
Esto es lo que Alexander empieza a ver cuando se mira al espejo....espeluznante

Lo que no es disimulable es una puesta en escena de lo menos inspirada, casi de oficio, y sin ningún rastro de personalidad (callejones sin alma, naves industriales low-cost..), apoyándose de pleno en la historia, que lamentablemente, hace aguas una vez se desvela la verdadera naturaleza de la enfermedad.
No es un film insignificante ni mucho menos, incluso ofrece aspectos estimulantes, pero se regodea en su indiscutible buena idea de inicio (transfusión en Rumanía, transformación, etc..) para ir apagándose en intensidad y emoción.
Como conclusión, mencionar que nadie se molestó en saludar o conocer al trío responsable allí presentes, algo que dice algo (o no) sobre la reacción del público. En fin, un film que se saborea pero que no enamora.

De izquierda a derecha. los miembros del staff. Olivier, Jasna, Yannick y Lluís, su productor sitgense

domingo, 13 de octubre de 2013

SITGES 2013 DÍA 2 : FESTIVAL CANÍBAL, DECEPCIÓN EN 3 DIMENSIONES Y ZOMBIE WALK

10:30 Después de un primer día tranquilo a nivel de terror y sangre, necesitábamos un buen chute de adrenalina y de casquería. The green inferno prometía sangre y tripas en grandes cantidades, y es que ya era hora de que se volviera a tratar el tema de los caníbales en el cine. El culpable no podía ser otro que el salvaje de Eli Roth, el cual rinde homenaje a esos clásicos italianos del género de los setenta como Holocausto caníbal (de hecho Green Inferno es el nombre del documental que preparaban los protagonistas de dicho film), Caníbal feroz o La montaña del dios caníbal. La historia sigue a un grupo de activistas universitarios que viajan hasta Perú, en plena selva del Amazonas, para salvar a una tribu indígena de unas explotaciones que están acabando con la selva.
Una vez allí, y tras un accidente de avión, los protagonistas se verán atrapados por los mismos indígenas que intentaban salvar. Sorpresa, son caníbales. El film no se corta ni un pelo, es un festín de gore espectacular y desagradable con unos efectos de maquillaje muy realistas y con momentos que te dejan sin habla. La ambientación en plena selva así como la caracterización del pueblo indígena son soberbios, dan pavor de verdad (de hecho Eli Roth, les puso Holocausto caníbal a los indígenas para que supieran cómo comportarse ya que no habían visto ninguna película con anterioridad).

La cena está servida
El film no se queda en la casquería pura y dura, sino que va más allá y plantea una reflexión sobre el comportamiento humano y el choque de culturas con varios momentos de humor negro, algunos más afortunados que otros. En el lado negativo, nos podemos encontrar algún que otro momento fuera de lugar y que después de toda la carnicería que hemos visto, no veamos nada de la muerte de cierto personaje odioso, pero en definitiva se trata de un film muy notable y a años luz de los anteriores trabajos de Roth (los dos Hostel y Cabin fever) aunque no apto para estómagos sensibles.

13:00 Dentro del espacio Brigadoon tuvimos la oportunidad de visionar el documental From Romero to Rome: The rise and fall of the italian zombie movie. Un documental que tal y como indica explícitamente su título, explora el cine de zombies italiano, desde la influencia e impacto de La noche de los muertos vivientes en Italia y haciendo hincapié en la figura de Lucio Fulci, con el éxito de Nueva York bajo el terror de los zombies hasta la decadencia del género a finales de los 80. El resultado ha sido interesante pero algo descafeinado. El documental, a pesar de tratar un tema poco tratado como es el cine gore italiano, no aporta demasiados datos a los ya conocidos por los puristas del género, y el transcurso del mismo se hace algo aburrido.
Eso sí, el documental no se priva en mostrar los momentos más sangrientos de esos films, además de reivindicar a un director tan amado como odiado como Lucio Fulci. Punto negativo: el documental se presentó sin subtítulos.

El espacio Brigadoon, con mayor afluencia que otros años.

17:00 El segundo día tenía marcado una sesión que al menos en teoría debía ser una de las emociones fuertes de nuestra jornada (dejando a parte las sufridas de buena mañana con The green inferno) al tener la oportunidad de saborear el reboot de la serie de culto del Capitán Harlock. La serie original, adaptación del manga de Leiji Matsumoto, cautivó a una legión de seguidores a finales de los años 70, en las aventuras de la nave espacial Arcadia y su tripulación, enfrentándose a la amenaza extraterrestres de las Amazonas que pretendían conquistar la Tierra. Desde entonces solo una serie de 13 OVAs que apareció en el año 2002  bajo el título de Capitán Harlock: The Endless Odyssey, que pretendía ser una secuela de la original.
Todo ello hizo que cuando Toei Animation anunciara el año pasado que estaban trabajando en una nueva aventura del pirata espacial utilizando las más innovadoras técnicas de animación actuales, la noticia tuviera un gran eco entre todos los aficionados y fieles seguidores de la serie original, entre los que me cuento.
El film nos cuenta como los avances tecnológicos de la raza humana, le permitieron lanzarse a la conquista del infinito espacio una vez la superpoblación y el agotamiento de los recursos de la Madre Tierra estaban llegando a límites insostenibles. Una aventura que con el tiempo se mostró infructuosa y estéril, por lo que la humanidad decidió regresar a su planeta de origen. Sin embargo, el gran problema llegó con la imposibilidad de la Tierra para acoger tamaña oleada de naves y humanos que pretendían volver a casa después de tanto tiempo, originando lo que se conoció como la "Gran Guerra del Regreso", en el que tuvo lugar una despiadada batalla por ganarse el derecho a la Tierra. Todo ello originó que la Coalición Gaia (una especie de gobierno autoritario) determinara que el planeta iba a quedar como un santuario intocable y en el que nadie podría vivir, planes contra los cuales se opondrá el Capitán Harlock y su nave Arcadia, dando pie a esta nueva aventura.

Harlock dirigiendo la Arcadia junto a su fiel compañera...
Una de las múltiples batallas en el espacio por llegar a la Tierra
La película a nivel visual resulta prácticamente impecable, con una calidad de animación fuera de toda duda para dotar por un lado a los caricaturescos personajes originales de un aspecto lo más humano posible, pero sin perder la esencia de sus orígenes, a pesar de cierta frialdad que siguen teniendo estas creaciones por ordenador, seres sin alma por muy detallados que estén. Por otro el excelente diseño de todos los elementos mecánicos y electrónicos que aparecen en el film (naves, armas, edificios y un largo etc...), que dotan de una credibilidad física a cuanto vemos. Por lo que al menos en este apartado, es de alabar la gran labor de un equipo que ha trabajado durante 5 largos años en este proyecto. Respecto a lo que da de sí la película, decir que tiene un alto ritmo y una acción que inundan sus largas 2 horas (demasiado largas, la verdad). Pero el problema viene con el guión, que no destaca por saber crear unos personajes que creen algún tipo de empatía hacia nosotros, mostrándose demasiado fríos, casi como si de una intro de un videojuego de última generación se tratara. La historia resulta un tanto incomprensible, sobre todo en su segundo tramo que es repetitivo y hasta aburrido, cansándonos de escuchar una y otra vez frases como "liberar la materia oscura", "prepararos para entrar en IN-Skip" o "activar el acelerador Jovian" y ver escenas casi calcadas una vez tras otra, y lo peor es la sensación de que poco nos importa ya como acabe todo, pero queremos que acabe. Un film que si no fuera por la grandiosidad de la sala de cine y el 3D, se le hará muy larga a más de uno, sea o no fan del original Harlock.

20:00  Un año más, la Zombie Walk (paseo zombie) fue el acontecimiento más esperado del día. Tras el frustrado evento del pasado año debido a las lluvias, este 2013 parece haber resurgido con más fuerza y la asistencia fue impresionante. Eli Roth fue el responsable de dar el pregón a una avalancha de zombies de todas las edades. Aquí os dejamos algunas fotografías que hicimos.







sábado, 12 de octubre de 2013

ESPECIAL FESTIVAL DE SITGES 2013

Parece que fue ayer mismo cuando asistimos a la rueda de prensa con el avance de la programación del 46º Festival de Cinema Fantàstic de Catalunya por parte de su director Ángel Sala. Siguiendo la estela de sus últimos años, el festival ha elegido una  película de producción nacional para dar el pistoletazo de salida en su sesión inaugural. Grand Piano, un thriller de suspense con Elijah Wood y John Cusack como protagonista.
El Festival como cada año tiene películas muy señaladas, en algunos casos ya han pasado por festivales tan renombrados como el de Cannes, o vienen avaladas por directores reconocidos, por lo que seráncitas casi obligadas para muchos. Mientras muchas otras serán auténticas apuestas, films de los que poco se sabe y que son primicia mundial.
Centrándonos en las diferentes y crecientes seciones del Festival, encontramos en la Secció Oficial Fantàstic a Competició, películas tan sugerentes como el último trabajo del siempre estimulante Jim Jarmusch, con Only Lovers Left alive una historia vampírica desde supeculiar óptica con Tilda Swinton y Tom Hiddleton; siguiendo con temática vampírica tendremos Byzantium de Neil Jordan, que todo parece indicar que intentará reverdecer un género que en los últimos años ha sufrido de obras tan poco convincentes como la saga Crepúsculo. 
Contará también con obras como Magic, Magic de Sebastián Silva, o Upstream Color que todo augura va a ser un nuevo puzle al estilo de Primer, la enterior obra de Shane Carrouth.
Focus Asia: A pesar de que en el resto de programación tendremos presencia de no pocos trabajos venidos del continente asiático, la creación de esta sección responde al intento de hacer llegar producciones de otros paises más allá del cine creado en Japón o China. El cine indidio, por ejemplo, Ugly de Anurag Kashyap, quien en la pasada edición ya presentó Gangs of Wasseypur y On the Job del filipino Erik Matti. Ángel Sala también habló de algunos de los invitados que pasarán por Sitges, Takashi Miike, a quien se le dedicará una retrospectiva y del cual podremos ver sus últimos dos trabajos: Lessons of Evil un baño de sangre en una escuela de secunadaria nipona y Shield of Straw thriller policiaco con debate moral; también el director chino Johnnie To quien presenta también dos obras: Drug war y Blind detective.
Brigadoon: La sección más gamberra y alternativa del festival rendirá homenaje al recientemente fallecido Jess Franco con la proyección de las películas Miss muerteLos depredarores de la noche y el documental La última película de Jess Franco. Citas ineludibles para los seguidores de un cineasta muy peculiar. Para ver con más detalle la rueda de prensa clickar aquí.


NUESTRO DIARIO PERSONAL:

Aquí recopilamos nuestro diario personal del Festival, que se confeccionó diariamente con mucho cariño y se actualizó con el mejor ritmo que nos fue posible (con tal de garantizar que el público pudiese recuperar films recomendados o esquivar propuestas menos afortunadas). De esta forma, haciendo un click sobre cada de las portadas del diario, podréis entrar a leer las vivencias y películas a las que asistimos a diario, etc... Que lo disfrutéis.


http://sospechososcinefagos.blogspot.com.es/2013/10/sitges-2013-dia-1.html
1r DÍA
http://sospechososcinefagos.blogspot.com.es/2013/10/sitges-2013-dia-3-un-gran-fin-del-mundo.html
3r DÍA
http://sospechososcinefagos.blogspot.com.es/2013/10/sitges-2013-dia-2.html
2º DÍA

http://sospechososcinefagos.blogspot.com.es/2013/10/sitges-2013-dia-4-jornada-eclectica-y.html
4º DÍA
http://sospechososcinefagos.blogspot.com.es/2013/10/sitges-2013-dia-6-de-shakespeare-al.html
6º DÍA
http://sospechososcinefagos.blogspot.com.es/2013/10/sitges-2013-dia-5-entre-lo-absurdo-y-lo.html
5º DÍA


http://sospechososcinefagos.blogspot.com.es/2013/11/sitges-2013-dia-7-esnobismo-vampirico-y.html
7º DÍA
http://sospechososcinefagos.blogspot.com.es/2013/11/sitges-2013-dia-8-israel-y-corea-ganan.html
8º DÍA















PALMARÉS SITGES 2013

 

Secció Oficial Fantàstic
  • Mejor película fantástica: Borgman - Alex van Warmerdam
  • Mejor dirección: Navot Papushado y Aharon Keshales - Big Bad Wolves
  • Mejor interpretación femenina: Juno Temple – Magic Magic
  • Mejor interpretación masculina: Andy Lau – Blind Detective
  • Mejor guión: James Ward Byrkit – Coherence
  • Mejores efectos especiales: Afflicted – Cliff Prowse y Derek Lee
  • Mejor fotografía: Larry Smith – Only God Forgives
  • Premio especial del jurado: Only Lovers Left Alive – Jim Jarmusch
  • Mención especial del jurado: Jorodowsky’s Dune – Frank Pavich
  • Mejor cortometraje de la Secció Oficial Fantàstic a Competició: The Landing – Josh Tarner
  • Gran Premi del Públic: Jorodowsky’s Dune – Frank Pavich
Premio de la crítica
  • Premio José Luis Guarner: The Congress - Ari Folman
  • Premio Citizen Kane al mejor director novel: Upstream Color - de Shane Carruth
Sección Noves Visions
  • Premio Noves Visions: Halley - Sebastián Hofmann
  • Premio No Ficció: Millius - Zat Knutson y Joey Figueroa
  • Premio Petit Format: Zoo -  Nikolas Pleskof
  • Premio Especial del Jurado: Gente en sitios - Juan Cavestany
Méliès d’Argent
  • Al largometraje de la Secció Oficial Europeu Fantàstic a Competició (Méliès d’Argent): Enemy - Denise Villeneuve
  • Al cortometraje de la Secció Oficial Europeu Fantàstic a Competició (Méliès d’Argent): The Body - Paul Davis
  • Al largometraje de la Secció Oficial Fantàstic Panorama a Competició: The Colony - Jeff Renfroe
  • Mención Especial al largometraje de la Secció Oficial Fantàstic Panorama a Competició: Frankenstein’s Army - Richard Raaphorst

SITGES 2013 DÍA 1 : CONCIERTOS A PIANO Y AMORES DESCONCERTANTES


12:15 Arrancamos nuestro periplo cinéfilo sitgense con la tan esperada "Grand Piano", anunciada a bombo y platillo desde el pasado año y que según algunas fuentes, auguraba tensión "Hitchcockiana" en un tono "made in Spain". Una vez vista, y si bien es cierto que no se le puede reprochar nada a nivel técnico ni estético, diría que incluso anda cercano a la excelencia, el film de Eugenio Mira no brilla todo lo que podría vista su premisa, pues la idea suena genial para un corto o incluso para un mediometraje, pero finalmente no resulta lo suficientemente sólida como para sostener adecuadamente sus 90 minutos.
Después de unos títulos de crédito muy consecuentes con el propósito de la obra, casi brillantes y sobre todo inspiradores (teclas de piano sonando y creando la atmósfera idónea), comienza el film con la presentación del piano en sí, previa incluso al protagonista principal, y dejándonos claro lo importante que será durante todo el metraje.
El esfuerzo de Elijah Wood (en el que recae todo el peso de la película) para transmitir el nerviosismo e inseguridad del joven pianista antes de su gran cita es satisfactoriamente loable (lo que comprende el 1er acto), e incluso plenamente inmerso en esa situación límite donde descubre la nota amenazante en su partitura, también crea un punto de partida tenso y crítico, casi de desasosiego.
Por desgracia, poco después del meridiano del film (tras haber disfrutado unos 20 minutos de un tramo sobresaliente al comienzo del concierto), el globo aquí se desinfla, ya que se resuelve la difícil trama de una manera menos convincente de lo esperado. Una innecesaria pareja secundaria en situaciones pseudo-cómicas (creo que más memas de lo que seguro se pretendía) junto con un repetitivo ir y venir de secuencias ya de tensión difuminada, convierten su tercio final en un ejercicio mucho menos inspirado de lo que su premisa sugería.

Desconcertado tras leer la amenaza, nuestro pianista será obligado a tocar la pieza más difícil de todas para salir con vida
La participación de un John Cusack ciertamente desganado (y extrañamente desmejorado), una pérdida de interés relevante sobre la historia una vez desvelado el entuerto, excesos de música "entre actos" y un final más convencional de lo que nos gustaría (¿¿quién se sale con la suya??...) convierten a "Grand Piano" en un film decente, en parte interesante y muy bien rodado, pero que pierde mucho gas y acusa un exceso de minutos sobre una historia que precisaba menos.
Su elegancia técnica y sostenido dramatismo son sus puntos más destacables, (sin olvidar su trabajo sonoro, impecable) pero se tambalea por recurrir a un guión no siempre a la altura de las circunstancias y verse superada por su propia premisa argumental, tan inspiradora que acaba sabiendo a poco.

El equipo del film en el photo call del Festival

14:30 
La segunda película que teníamos apuntada para hoy venía avalada por el propio Ángel Sala, quien no dudó en destacarla en rueda de prensa como una de las que no se debía perder el público, siendo una obra interesante, desconcertante, a la vez que diferente. Y sin duda cumple con esa descripción resultando ser incluso más confusa que la ópera prima del aquí multifacético Shane Carruth (dirección, guión, actor, música y fotografía), quien sorprendiera a todos en un ya lejano 2004 cuando presentó Primer, con temática de viajes en el tiempo y que exigía un esfuerzo por parte del espectador para poder seguir una trama narrada de forma poco habitual según los cánones más reconocibles. Y precisamente parece que con Upstream color ha pulido lo que había demostrado, queriendo ir más allá aún con una trama narrada de forma más fragmentada, confusa y sin todas las respuestas (al menos aparentemente).
El film tiene la virtud (o defecto según se mire) de ser muy rompedor, antagonista de las historias contadas mediante un guión lineal, con continuos subrallados, sencilla y clara para todos los públicos que tanto impera en el cine comercial. Nos enfrentamos aquí con un tremendo puzzle que tras unos primeros minutos en los que nos parece que podemos encajar las piezas y vamos siguiendo la trama, no sin exigir mucha atención, empezamos a dudar poco a poco del significado de las imágenes que van desfilando ante nuestros ojos; vacilamos, nos faltan piezas y tampoco sabemos que hacer con las que tenemos en nuestras manos. Aparentemente sus imágenes inconexas circulan ante nosotros, cambian y nos va a costar retenerlas todas para ir poniendo más adelante cada una en su sitio, el guión parece que no lleva a ninguna parte y que no vamos a ser capaces de encontrar un camino en medio de esta laberíntica propuesta.

Kris en medio de su cautiverio bajo total control de un sofisticado ladrón...
El gusano invade el cuerpo y todo empieza...
A grandes trazos la película nos presenta a un ladrón que selecciona cuidadosamente a sus víctimas para hacerse con su dinero, sin embargo, utiliza un modus operandi distintivo y único, pues usa unos gusanos que segregan una sustancia tóxica y que viven en unas orquídeas azules para controlar a sus presas. De esta forma, asistimos en el primer tercio del film al secuestro de Kris (Christine Fischer), quien es obligada a ingerir uno de estos insectos, quedando a partir de ese momento a la merced de su captor, quien a lo largo de los días y mediante un extraño proceso de control, logra que ella le entregue todo el dinero que posee, dejándola abandonada y desconcertada en su casa después de recuperar el control de sí misma.

Kris y Jeff, con sus vidas destruidas intentando encontrar una respuesta...
Tiempo después y con su vida hecha un desastre, Kris conoce en el tren a Jeff (Shane Carruth), un misterioso personaje que parece tener una conexión especial con ella y que intuimos ha sido víctima del mismo ladrón. Sus vidas tomarán un sendero común a partir de entonces intentando entender qué les pasó y les sigue pasando, pues su percepción de la realidad ha cambiado, su día a día parece no tener sentido ni para ellos ni para nosotros y seguiremos su viaje en busca de respuestas, al que se sumará un cuarto personaje misterioso que compone música y también cuida cerdos, y que debe ser el vehículo para entender la conexión entre el primer tercio y el resto del film... ahí queda eso.

Un misterioso compositor que cuida cerdos puede ser la clave del film...
El visionado de Upstream color puede llegar a ser agotador y desconcertante a pesar de solo ser 90 minutos, con la sensación de llegar al final y habernos quedado sin acabar de entender nada, necesitando comentarla con los compañeros y tal vez revisionar algún punto para poder atar cabos y asegurarnos que el círculo que se cierra al final del film, cobra algún sentido a pesar de su enrevesada estructura no apta para el gran público. Impecable a nivel visual, fotografía, sonido y música, con una historia que posee un magnetismo especial, dejando un poso en la cabeza que hay que dejar madurar para poder apreciarla mejor. Solo con el paso de las horas y habiéndola reposado y pensado, al menos para un servidor, el dibujo empieza a aparecer más claro y mi valoración personal del film ha ido mejorando a pesar de mis reticencias iniciales. Una aventura cinematográfica como pocas, muy arriesgada y que seguro va a descontentar a muchos. Una elección complicada y que aconsejaría visionar en buena compañía para el posterior debate e intercambio de ideas.

18:30 
Neil Jordan en las décadas de los 80 y de los 90, ya tuvo dos interesantes incursiones en el género del fantástico. La primera con la sugerente En compañía de lobos (1984), donde supo crear una atmósfera diferenciadora alrededor del mundo de la licantropía, abordándolo desde una perspectiva distinta que la que habitualmente el cine clásico nos había mostrado. Sería 10 años más tarde cuando se encargaría de llevar a la gran pantalla la adaptación del best-seller de Anne Rice de temática vampírica, Entrevista con el vampiro (1994), en el que supo captar la esencia de la novela y el drama que puede llegar a suponer la inmortalidad para los vampiros.
Casi han pasado 2 décadas desde entonces y el cine ha cambiado mucho, hemos sufrido y no poco, las siguientes aproximaciones de best-sellers del género al cine como la inefable saga de Crepúsculo, donde tanto el mito del vampiro como el del hombre lobo se llegaron a convertir en un mero desfile de adolescentes posando y soltando frases carentes de cualquier tipo de interés, únicamente para los fans más convencidos (que los hay, y todo el respeto hacia ellos).
Afortunadamente, no todo ha sido negativo, y tenemos que destacar por ejemplo la magnífica obra sueca Déjame entrar (2008), que lograba reescribir muy acertadamente parte del mito clásico "chupasangre", creando así una obra intimista, sensible, a la vez que dura; o también la no menos perturbadora película surcoreana Thirst (2009), que rompía también con lo cánones históricos.

Clara cara a cara con el pasado...
Sin llegar a la altura de ambas, podemos decir que Byzantium es una interesante incursión en el género, en el que se puede sentir cierto paralelismo tanto en la ambientación (magnífica fotografía a cargo de Sean Bobbitt con un predominio de tonos apagados), como en el enfoque de sus personajes respecto a Entrevista con el vampiro. Otra vez aparece el vampiro torturado por el pasado, el peso de los años y oscuros secretos que le atosigan. De esta manera, la historia nos presenta a dos mujeres: Clara y Eleanor que esconden un terrible misterio a la vez que parecen huir de un pasado que las persigue allí donde van. Obligadas a dejar la ciudad donde vivían tras cometer el asesinato de uno de sus perseguidores, quedarán expuestas sin recursos en las calles de una pequeña ciudad de la costa inglesa. Será allí donde la sensual y voluptuosa Clara (Gemma Artenton), no tenga ningún escrúpulo en empezar a conseguir dinero con una de las profesiones más antiguas que existen y que ya ha ejercido en multitud de ocasiones a lo largo de sus más de 200 años de vida. Será allí donde conozca a Noel, un triste y solitario hombre que había salido a buscar un poco de "compañía". Propietario del destartalado motel  Byzantium, se convertirá a su vez en el perfecto anfitrión para ambas, esperando que su pasado no las alcance de nuevo.

Clara y Eleanor, juntas a lo largo de los siglos...
El dilema moral de ser un vampiro corroe a Eleanor desde siempre...
Uno de los puntos interesantes del film es la búsqueda de su propia identidad, rechazando así por ejemplo algo tan habitual y conocido como los colmillos de los vampiros y las consabidas escenas con mordiscos en la yugular; o la capacidad de moverse a plena luz del día, desconcertante en unos primeros momentos, pero que en nada dañan el contenido general. Para ello, se "huye" de nombrarles como vampiros puramente, sino como unas criaturas similares, dando también una explicación al origen del que podría ser el primero de su especie; así como adentrándonos en algo poco habitual como es la posible organización y objetivos que pueden mover a estos seres.
Ambos personajes principales están correctamente desarrollados, conoceremos algunos de sus secretos mediante la narración en dos lineas temporales distintas, la peculiar relación que guardan (el descubrirla con el paso de los minutos es una de sus gracias), y el mostrarnos su antagonismo en lo que supone para ambas el quitar una vida (recordando inevitablemente a Lestat y Louis), dando un peso específico a esa moralidad a lo largo del film. Buenas interpretaciones tanto en el caso de Artenton como de Saoirse Ronan dando vida a Eleanor.

Vivir o morir...
Se recupera ese tono oscuro, pausado, que ya reflejaron las anteriores películas referenciadas de Jordan, dejando de lado el uso de enormes efectos especiales, jugando con una buena ambientación ciertamente decadente y centrándose en contarnos un sencillo pero a la vez interesante relato en el que las mujeres intentan tomar un protagonismo en un mundo dominado por el hombre, que incluso dentro de la sociedad vampírica les está vetado y se castiga con la muerte.
En su contra juega un ritmo con ciertos altibajos, sobre todo al principio, en los que no queda claro a que jugamos ni hacia donde avanza la película. A pesar de ello, resulta un correcto drama con tintes románticos que sabe mantener un tono oscuro y no cae en la tentación de venderse cayendo en la ñoñería.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...