lunes, 25 de abril de 2011

UNA HISTORIA CHINA DE FANTASMAS (1987)

Un joven inspector de hacienda se dirige a la ciudad para recaudar impuestos, pero durante el camino la lluvia le estropea sus ordenanzas y se queda sin dinero, obligándole a pernoctar en una vieja casa encantada, que según los vecinos está plagada de fantasmas. Conocerá en ese sórdido lugar a una bella doncella y a un espadachín barbudo, que llevarán a nuestro miedoso protagonista a aventuras extraordinarias. Tsai-Shen (el cobrador) se enamorará de Hsiao-Tsing, pero descubrirá que ella es un fantasma y que asesina jóvenes para el señor de las Tinieblas, que la tiene presa. Al intentar liberarla, nuestro protagonista con la ayuda del memorable barbudo, se enfrentarán al mismísimo Señor del Infierno, yendo a luchar al Averno.
Se pueden decir muchas cosas de esta película, pero no es más que una comedia agradable con tintes teatrales, paródicos y con un humor totalmente desquiciado.
Esta alocada y demencial aventura nos muestra el sentido de la comicidad cinematográfica de los chinos allá por los años ochenta, dejándonos escenas muy bizarras como la canción del espadachín borracho (momento WTF) y decenas de secuencias delirantes, como la de la bañera, dónde nuestro "héroe" debe estar sumergido para que no lo "sientan" los fantasmas.
El Pajares oriental
Repleta de efectos molestos y excesos de feria, tiene una difícil sucesión de montajes apresurados e incomprensibles, y un desenlace que choca de frente contra la lógica, aunque me pregunto si es el resultado que se buscaba.
La primera hora de metraje me recordó (como si fuera su versión china) a Pajares y su viaje como notario en El Liguero Mágico, o incluso esos momentos humoristicos con la Hurtado en el molino de Brujas Mágicas, no sé, tal vez mi bagaje cinéfilo me traicione, pero veo semejanzas importantes.
Incluso hay momentos con lanzamientos de energía propios de los mejores Manga, recordando a Dragon Ball en algunas ocasiones (sueltan bolas de energía idénticas a la serie o absorben el elemento de las personas como Cell hacía con sus víctimas, de idéntico resultado).
La escena más desternillante
Destacaré que el fantasma jefe es un travestido con dos voces (femenina y masculina) que ataca a sus presas con una lengua kilométrica, y os juro que no estoy enajenado. Digno de estudio mental. Una película de culto que pasó exitosa por el Festival de Sitges y que nos plasma como se las gastaban en China dejándonos completamente descolocados a día de hoy. Un despropósito divertido pero enrevesado e infantiloide. Algo extrañísimo de aconsejar. Ustedes verán.


BLUE VALENTINE (2010)

La relación entre Dean y Cindy nunca ha sido fácil. Dean (un Ryan Gosling prodigioso) es un trabajador humilde (cualquier trabajo me vale mientras paguen, según él) que se enamora perdidamente de una dulce y soñadora Cindy (Michelle Williams de otra galaxia, nominada y galardonada con razón) que hará todo lo posible por conquistarla. Su aventura se verá un poco forzada asumiendo el inesperado embarazo de ella y la adversidad familiar hacia él. Una vez casados y con una hija, su distanciamiento y deterioro son inevitables, enseñándonos lo mejor y lo peor de su unión, el apogeo de su amor y el previsible cansancio de ambas partes, llevándonos en ese viaje con ellos y sus pequeños dramas, dinamitadores meteóricos de su matrimonio. Una muestra apasionante de cine independiente americano, recuperando la dosis de entusiasmo que perdemos con las tópicas comedias románticas con Adam Sandler y compañía, siendo esperanzador el futuro en vista a tener realizadores como el novel Derek Cianfrance y esta exquisita Blue Valentine. Hay múltiples ángulos para opinar sobre esta película, y ese juego le otorga una gran intensidad y mucha profundidad a la trama, estando además, perfectamente interpretada. La parte del inicio de su relación está filmada en 16mm, añadiendo una gran dosis de realismo y buen pulso a las credenciales del global. A nivel técnico está bien rodada, tal vez el uso de las steady-cams no es de mi agrado, pero llego a entender el resultado que causa y lo acepto. La pareja protagonista está excepcional, una lujosa interpretación digna de ser premiada, y no sólo por Ryan y Michelle, sino por el resto del reparto, escogidos con indiscutible criterio. Se estrenó en el festival de cine de Gijón en 2010, llevándose el premio del jurado junto con un aluvión de excelentes críticas.
Espero que su paso por nuestras salas sea pronto, porque merece la pena echarle el ojo a este drama romántico, que de una manera u otra, a todos nos retrata. Puede que se convierta en una de esas joyitas que necesitan más tiempo para ser reconocidas en su total esplendor, siendo alabada por estudiosos futuros sin pegar fuerte en nuestra época, como pasa con muchas otras. Como nota negativa diré que su duración es un pelin estirada (pequeños recortes le sentarían fenomenal), que la edición que llegó filtrada de la Academia a mis manos es muy mejorable (sin estar editado aún el DVD lo entiendo) y que debido a su densidad, empuja al entretenimiento a otra base, obligando a tus sentidos a estar alertas para el disfrute de este notable drama.

THAT'S DANCING ! (1985)

Documental que repasa el mundo del baile y su incursión en el cine, mostrándonos los mejores o más emblemáticos planos donde el protagonista era dicho arte. En el transcurso de la cinta podremos ver (ya ranquantes) a estrellas del celuloide culpables de esos deliciosos planos, tales como Gene Kelly, Fred Astaire, Sammy Davis Jr., Liza Minelli, Ray Bolger o el ruso Baryshnikov. Desde el cine mudo (con una asombrosa escena sin música pero donde los actores parecen transmitirla, del todo excepcional) hasta los genios de nuestra época (entendiendo los límites de la cinta), ha habido una evolución increíble, resaltando a una impresionante Eleanor Powell y sus asombrosas coreografías a los Nicholas Brothers y sus acrobacias aún sin parangón.
Destacar el buen uso del ritmo del film, sin llegar a ser plomizo, consigue nuestra atención muy sutilmente, excepto en la parte del ballet, que casi me tumba. Incluye además una escena recuperada del fondo de un almacén (cámara acorazada le llaman aquí...¿¿??) de la Warner que contiene una secuencia eliminada de "el Mago de Oz", de 1939. Dicha secuencia resulta fabulosa, mostrando una coreografía demencial del espantapájaros (Ray Bolger) y preguntándonos el por qué de su eliminación. Una entretenida propuesta que se distancia de las habituales producciones hollywoodienses y nos traslada con enorme cariño al fantástico mundo de la danza y su evolución hasta nuestra era.
Como curiosidad diré que al final del filme, nombran al que probablemente será el heredero de todos los grandes, un "joven" Michael Jackson, eso dicen... jeje... como pasa el tiempo!!!
La edición en DVD es sencilla pero válida, ya que incluye algunos extras de obligado visionado (una reunión de estrellas de hollywood, ancianos ya, digna de ver) o un trailer de lo más curioso.
Eleanor Powell estupenda en Honolulu (1939)

El punto negativo viene cuando a alguien no le interesa tanto el baile o la danza y menos en las películas, ya que casi con seguridad, su visionado se convertirá en una tortura sensitiva y auditiva. El cambio constante del ancho de pantalla es molesto, ya que los 4:3 desmejoran, y de qué manera, el disfrute del espectáculo.

domingo, 24 de abril de 2011

FURIA ORIENTAL (1972)

Shanghai, 1908. Un estudiante de artes marciales llamado Chen (Bruce Lee) vuelve a su escuela para descubrir que su maestro ha fallecido en circunstancias sospechosas. Después de recibir amenazas de la escuela rival, la japonesa, averiguará que quizás hayan tenido algo que ver con la prematura muerte de su sensei. La sed de venganza y la oportunidad de devolver el buen nombre de la escuela serán primordiales en los actos de Chen, reconocido artista marcial que planta cara él solo a la escuela rival.
El maestro japonés de la escuela contraria,  el señor Suzuki deberá contrarrestar la fuerza del alumno Chen con un esbirro de gran tallaje, el ruso Petrov (Robert Baker).





De un vistazo se descubre una factura algo inferior a futuros trabajos de Bruce, donde en tierras americanas daría lo mejor de sí. En esta ocasión, la influencia del cine sobre kung-fu que se creaba en Hong-Kong merma las grandiosas posibilidades que el guión nos ofrecía, convirtiéndola en una mera atracción sobre la figura de Bruce Lee, un poderoso artista que destaca por encima de todo y de todos, con un abrumador carisma en pantalla. Su personaje está constantemente furioso, pero muestra otras facetas como ciertas dosis de humor (sus míticos disfraces de vendedor de periódicos envejecido o su antológico disfraz de operador para una compañía telefónica), de sentimentalismo (la relación imposible con su prometida) o de principios éticos (entregarse a la policía dando incluso su vida), que denotan un talante interpretativo raro de ver en tierras chinas.
Muñecos de trapo Vs. Bruce Lee
Los combates son lo más destacado de la cinta, ofreciéndonos luchas memorables con coreografías estupendas, y no siempre con Bruce de por medio. La otra cara de la moneda es que a veces, los recursos dejaban bastante que desear, viéndose luchar contra muñecos de trapo (ver foto) o algún doble que otro que se parecía más a mi que a Lee. (Por cierto, Jackie Chan hizo de doble del maestro Suzuki).
El enfrentamiento contra el ruso Petrov (un Robert Baker demasiado soso) es muy correcto pero no mítico. (Baker volvería a trabajar con su maestro Bruce en El Furor del Dragón, haciendo de esbirro). En conclusión, una película de interés intermitente en la cual Bruce Lee no es el protagonista absoluto de los planos, pero sí de nuestra atención, dejándonos los mejores momentos del largometraje.
La última secuencia y sobre todo su fotograma final ha pasado a formar parte de la historia del cine, sobre todo, del de artes marciales.
La edición en DVD que tengo está remasterizada pero no es demasiado recomendable, mejor habrá que conseguir el Blu-Ray para poder disfrutar al máximo de la experiencia.

MANOLITO GAFOTAS (1999)

Manolito Gafotas es la historia de un niño que reside en Madrid con su madre, su abuelo, su hermano (el imbécil) y su padre, aunque éste casi siempre esté de viaje, ya que se gana la vida como transportista.
Manolito es un niño gordito, inteligente y un poco inocentón que acaba de suspender las matemáticas, dato que puede frenar sus esperadas vacaciones playeras con su ocupado padre. Ya que el verano asoma, seremos testigos del comportamiento mordaz y sutilmente brillante de un niño y su dulce e inocente perspectiva de las cosas, con un espíritu libre y esperanzador que nos
regalará momentos muy lúcidos de la sociedad española. Acompañado de una banda sonora muy adecuada, este filme basado en la novela de Elvira Lindo, se convierte en una agradable comedia muy hábil y entretenida.
Cada uno de nosotros tiene una parte de Manolito dentro, ya sea por sus vivencias con los amigos, en el cole o con sus padres, que al final, resulta que tenemos más en común de lo que pensamos.
homenaje involuntario a la gran obra de Toriyama
Dentro del reparto haré mención especial al padre (un Roberto Álvarez absolutamente creíble) y el intermitente acierto del niño protagonista, David Sánchez Del Rey, a veces demasiado estático y poco expresivo en su rol. Vale la pena porque desprende una comicidad muy particular y tienes una sensación de proyección cinematográfica tan humilde que mejora y de qué manera tu percepción del filme.
Una joyita poco valorada y mal puntuada en todas las webs de cine que pienso deberían revalorar. Manolito además, luce un par de camisetas de Dragon Ball en la película que me tocan muy dentro la fibra, aunque sean de mercadillo y de una calidad paupérrima, es un estimable guiño a una época.


La edición en DVD es pobre, con un cuidado de la imagen brusco y unos extras muy limitados. Conocería una secuela, mucho menos interesante.

BURLESQUE (2010)

Para empezar debo decir que me considero un temerario, ya que el género musical es de los que menos interés despiertan en mí, así que el mero hecho de sentarme a ver lo último de Christina Aguilera debería ser una prueba casi irrefutable de mi endeble estado mental.
La sorpresa viene cuando descubro que, tras escuchar y leer millones de críticas adversas al filme que hoy traigo, personalmente no me ha parecido tan terrible, es más, diría que incluso me ha gustado.
Se trata de la historia de Ali Rose (Aguilera), una chica de Iowa que cansada de su estancada vida de pueblo se traslada a Los Ángeles para probar suerte en aquello que más le gusta, que por supuesto es bailar y cantar. Allí empezará a trabajar en un club de variedades llamado Burlesque, regentado por una veterana del sector (Cher) y su variopinto equipo.
Al principio nadie presta la más mínima atención a la chica nueva, pero la ¿joven? Rose irá demostrando que puede llegar muy alto y así ser la artista que siempre soñó ser. ¿Empalagoso argumento, no? pues bien, es lo de menos, ya que el ritmo y el espectáculo es lo que motoriza la cinta, enmascarando el resto de tramas secundarias.
Stanley Tucci, el mejor del conjunto
Debo confesar que la escena inicial está realmente bien montada, ya que nos enseña los sueños de Ali (aún en Iowa) mezclada con imágenes de un espectáculo en la citada sala de espectáculos de L.A, despertando en mí más que simple curiosidad, pues el juego de luces y el número musical resultan ciertamente atractivos.
La evolución del personaje es de lo más previsible, pero el aspecto técnico (musicalidad, escenografía, maquillaje, vestuario) son espléndidos, ajenos al desarrollo argumental, que acaba resultando un tanto llano y anodino, como era de prever.
Como ya os podéis imaginar, hay una historia de amor de por medio, nada llamativa, pero sí repleta de momentos dulces y conversaciones acertadas, impropias (inesperadas diría) en este tipo de producciones.

El grupo coral de actores no es ninguna catástrofe, destacando un Stanley Tucci exquisito en su papel de gay comedido, ofreciéndonos los mejores momentos interpretativos de la cinta. El dúo de divas protagonista tampoco anda mal del todo; en primer lugar porque a Christina se le pide lo que sabe hacer, ni más ni menos, y sale airosa del entuerto. Y nos queda Cher, que con su edad y colección de patas de gallo, está perfecta para el rol, seguramente moldeado a su figura y forma de ser. Aceptamos barco.
Si saco el demonio crítico que habita en mí, diré que no hay funciones míticas o canciones con punch, ni tan siquiera un número musical por encima de otros, pues todos pertenecen a un válido aunque nada notable conjunto que funciona sí, pero no enamora.
Recomendable pues a espectadores amantes del género o bien a seguidor@s de la señorita Aguilera, que lleva el peso del film casi en su totalidad, y que le han ajustado el traje a su medida, no me cabe la menor duda.
La edición en DVD es sencilla pero con encanto, pues incluye las siempre amenas "tomas falsas" y un atractivo "inicio diferente" en vez del típico "final alternativo", cosa curiosa que se ve pocas veces.


sábado, 23 de abril de 2011

DESAYUNO CON DIAMANTES (1961)

Recuperé este conocido clásico de los sesenta cuyo visionado siempre se me había escurrido y jamás conseguía sentarme a verlo en condiciones. Pues puedo decir que tras aguantar el tipo en sus casi 2 horas de fotogramas me ha dejado con cara de indiferencia, y desde aquí proclamo mi oportunidad para desmitificarlo y así quedarme a gusto de una vez por todas.
Empecemos por la historia porque tiene tarea : Una señorita extravagante y de vida alegre (Audrey Hepburn tan sobrevalorada como hermosa) llamada Holly vive en la Gran Manzana haciendo una vida muy extraña, pues parece vivir como una "escort" de alto standing, similar a una chica de compañía sin licencias íntimas para el cliente, ya me entendéis. A su vez, un escritor se instala en su mismo edificio, y resulta llevar una vida similar e igual de confusa (George Peppard, conocidísimo por ser Hannibal Smith en El Equipo A) y el cruce de sus respectivas vivencias es el desencadenante para su inestable historia de amor.
El título hace mención a los continuos desvaríos de la Hepburn, que desayuna habitualmente frente a la conocida joyería porque le da seguridad y calma (signo de insultante demostración de status social) cuyo resultado no hace más que inyectar más sangre por las venas oculares de este advenedizo crítico que soy.
La historia está basada en una novela de Truman Capote, y de lo poco que sé de dicho personaje y después de ver esta película, intuyo que sutilmente critica aspectos sociales norteamericanos como el qué dirán o el éxito y el fracaso, apartando a este aparentemente lúcido espectador hacia el aburrimiento y la fácil distracción.
Hay cosas buenas a destacar, por supuesto, pero lamentablemente hay muchas negativas que no esperaba y menos en una filmación de tanto eco y renombre.
He aprendido que las comedias románticas elegantes y distinguidas se me hacen tediosas, pues el comportamiento de ambos en esta ocasión es demasiado irracional, rozando lo absurdo sin llegar a ser cómico, siendo para mí una incógnita intelectual, (o no la entiendo en su contexto, o es que es así de simple y boba). La intervención de Mickey Rooney como vecino japonés es penosa, desacertada y nada graciosa, el gato acróbata de Holly con sus continuas monerías se hace del todo inaguantable, y los desprecios de la pareja protagonista son impertinentes e intolerables.
Hay frases del estilo, - ¡Te quiero y me perteneces!- que proclama Paul (el escritor) sin despeinarse u otras tantas maleducadas de la fémina protagonista que te hacen sentir como si faltara sentido común en general.
Habiendo descargado parte del enfado inicial, me toca repasar los aciertos. En este apartado diría que la forma de explicar la trama es deliciosa, creando un ambiente romántico con tan solo pequeñas miradas o movimientos corporales, sin llegar a nada sexual, se respira en la atmósfera buena química en el dúo principal, sin duda. Técnicamente el maestro Blake Edwards (fallecido recientemente en diciembre 2010) otorga su toque distintivo y juega sabiamente con la ciudad de Nueva York, que da cobijo y significado al desnivelado ritmo de vivencias que llevan ambos, alimentando la cinta de su caos y stress. Destacar también al galán protagonista, aguantando el tipo excelentemente por el mítico Peppard y entendiendo que en sí, este filme, aunque no esté hecho para mi paladar, está diseñado para muchos otros, que seguro, encontraran en ella una cinta dulce, divertida y entrañable.

Antes de terminar mi análisis, me gustaría nombrar un par de detalles que anoté al verla, y que resultaron curiosos. En una llamada telefónica que hacen a un prestigioso abogado al terminar la película, éste nos enseña sutilmente sus adelantos tecnológicos de aquella época, como la cama automática reclinable o el sorprendente "teléfono autónomo", o como lo llamaríamos hoy día, el manos libres.
Otra era mientras los dos enamoradizos viajan en un taxi, minutos antes de acabar,  y se puede ver la ciudad pasar a través del interior del taxi (recurso que siempre se usaba en aquella época, porque en realidad el coche estaba parado). Pues bien, en los minutos que dura esa escena, que no son pocos, el taxi jamás se detiene, está en constante movimiento. (cosa improbable en una ciudad repleta de semáforos como Nueva York) viéndose a la legua que el montaje sufría de carencias, ajenas al director y su buen pulso.
Recomendable entonces a personas con gusto sofisticado o de edad madura con ganas de comicidad suave y mitomanía  Seguro que es una joya para personas como Boris Izaguirre o Garci, pero que por ésta vez no comparto.


AKEELAH CONTRA TODOS (2006)

No es un tema demasiado extendido a nuestras tierras, pero según parece, en horizonte americano es signo de categoría intelectual, os hablo de los "certámenes de deletreo". De eso trata el filme que traigo a continuación, aunque se desarrollen otras facetas personales y sociales junto con la trama argumental principal nada desmerecedoras.
Akeelah es una niña de 11 años con un don para las palabras, pero se encuentra totalmente desaprovechada debido a un entorno desestructurado y una madre poco comprensiva (la matarías la primera hora) que malviven en los suburbios de Los Angeles. Con la ayuda del Dr.Larabee (Fishburne con la misma cara y mismos gestos de siempre)  aprenderá a sacarse partido y conseguir llegar a los campeonatos Nacionales.
El hecho de que se base en hechos reales siempre es positivo, llevándonos con más facilidad hacia el entendimiento del personaje principal, que por otro lado, resulta del todo creíble (la pequeña actriz Keke Palmer se los come a todos, tanto en la peli, como actoralmente).

Este tipo de historias las hemos visto con todo tipo de disfraces, lo vimos ya en Karate Kid, Descubriendo a Forrester, El Indomable Will Hunting o incluso hace nada en Precious, pero personalmente creo que ésta se olvida de artificios de espectacularidad para reafirmarse en un filme inteligente, sutil y muy humilde. Descubres que no son concursos fáciles, que preguntan palabras de origen danés, griego, latín, nombres de primates selváticos o tecnicismos científicos varios. Así que más de uno caeríamos en las primeras rondas sin haber podido ni pestañear, logrando admirar a esta niña, que encima, tiene menos de 12 años.
Estructuralmente el filme se sostiene con la historia de la pequeña Akeelah, pero se entrecruzan las del Doctor (con turbio pasado incluido), las de varias generaciones de estudiantes, y sus respectivas familias, resaltando por encima de todas la tormentosa educación que recibe el estudiante chino.
En resumen, una película que rezuma positivismo y grandes dosis de confianza, para enseñarnos cómo no temer a nuestros sueños e ir a por ellos con pasión y esfuerzo.

ADIÓS, MR. CHIPS (1939)

Arthur Chipping, llegará a la famosa escuela de Brookfield el año 1870, en pleno corazón de Inglaterra, para empezar a ejercer de maestro. Sin embargo el primer día no arranca bien para él, pues los alumnos le gastarán una serie de bromas que él no sabrá atajar a tiempo y evitar que el severo director se muestre indignado por ello y le exija que se haga ganar el respeto de los alumnos o deberá reunciar a su cargo. Así a la siguiente que le hacen, castigará a toda su clase sin tener en cuenta un importante partido de cricket anual entre diferentes escuelas y dejando al equipo sin su mejor jugador. La dolorosa derrota hará que durante años los niños no se lo perdonen y se sienta impotente para empatizar con ellos a pesar de sus buenas intenciones. Años más tarde, tras unas vacaciones en Austria conocerá a alguien allí que conseguirá ser una importante influencia para este tímido profesor, haciendo que a su regreso se gane el amable sobrenombre de Chips y empiece a ser un personaje entrañable para todos a lo largo de los años. Así se nos plantea esta amable historia con este profesor que solo sueña con poder enseñar y que a lo largo de más de 60 años estará en la escuela viendo pasar generación tras generación de niños, muchos de ellos hijos o nietos de otros alumnos que tuvo con él anteriormente. Iremos viendo a través de los niños la evolución de la sociedad y los hechos históricos más remarcables que van pasando (la revolución de los Boers, la muerte de la reina Victoria o el inicio de la Primera Guerra Mundial, entre otros). Como Mr. Chips intenta inculcar en ellos los valores más elementales, transmistirles todo su cariño y disfrutar sinceramente con su trabajo. Está muy bien recreada reflejando perfectamente el ambiente de esas escuelas inglesas, marcadas por un fervor por la tradición y el respecto.
Hay que destacar el fantástico trabajo que hace el actor Robert Donat (Mr. Chips), siendo capaz de interpretarle convincentemente tanto cuando tiene 25 años como cuando sobrepasa los 80 y en cada momento poder sentir admiración y estima por toda su dedicación.
Una película que vale la pena rescatar del baúl de los recuerdos, pues no está anticuada en absoluto y combina a la perfección tanto la comedia como el drama, sin caer en excesos en ambos casos.
Se ganaría ni más ni menos que 7 nominaciones a los Oscar, ganando de forma merecida el de mejor actor principal por su interpretación del simpatico profesor. 30 años más tarde se haría un remake con Peeter O´Toole ejerciendo de Chips.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...