PAGES

miércoles, 11 de mayo de 2011

MESAS SEPARADAS (1958)

En un pequeño hotel situado en la ciudad de Bournemouth coinciden toda una serie de personajes de lo más variado, el mayor Pollock (David Niven), un viejo Coronel británico retirado que siempre está explicando sus batallitas de la guerra al resto de inquilinos; una señora que solo vive preocupada por sus apuestas deportivas; la señora Railton-Bell (Gladys Cooper), una vieja autoritaria preocupada solamente de guardar las conveniencias sociales y que tiene eclipsada a su joven hija, Sybil (Deborah Kerr); una anciana y simpática mujer amiga de la señora Railton-Bell; una curiosa pareja de estudiantes enamorados; un novelista que lleva viviendo allí varios años, John Malcom (Burt Lancaster) y dirigiendo el hotel, la simpática señora Cooper (Wendy Hiller). La llegada inesperada de Ann (Rita Hayworth) la ex-mujer de John, romperá la casi "perfecta armonía" que exitía en el hotel, además de poder ver todas las otras historias entre el resto de los personajes. El punto fuerte sin duda son las interpretaciones, ya que consiguen que los conflictos entre los distintos personajes te metan dentro de la película. Lancaster y Hayworth están muy bien en su duelo particular, David Niven está sobresaliente dando vida al Coronel que tienen miedo que se sepa algo de su pasado, Deborah Kerr como hija reprimida y dominada por su madre también logra una gran actuación y su madre Railton-Bell está genial interpretando a esta señora que parece sacada de la época Victoriana. Originariamente fue una obra teatral y el único escenario que tendremos será el hotel, eso nos permitirá más aun centrarnos en las excelentes interpretaciones de todos ellos y de una historia sencilla pero perfectamente dirigida por Delbert Mann. "Mesas separadas" logró 7 nominaciones a los Oscar y se llevó 2. No es una obra muy conocida pero es una buena opción rescatarla y poder disfrutar de una buena lección de interpretación.

No hay comentarios:

Publicar un comentario