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viernes, 13 de abril de 2012

INSIDE MEN (2012) - SERIE TV

La BBC siempre ha sido una cadena que ha hecho grandísimas series como la imprescindible Yo Claudio, la clásica y casi eterna Doctor Who, la serie de culto El Prisionero, o comedias de marcado humor británico en los 80 y que marcaron mi juventud, como Black Adder (de la que soy un declarado admirador), The Young OnesMonty Python’s Flying Circus o Hotel Fawlty, por citar algunas. Durante bastantes años muchos de sus proyectos han tenido en común un trasfondo histórico o la adaptación de novelas de autores británicos (este 2012 Charles Dickens se lleva la palma al celebrarse el 200 aniversario de su nacimiento, con multitud de adaptaciones de sus obras en forma de mini series). Sin embargo los canales privados han ido apretando a la cadena pública con muchas series de corte más moderno (como por ejemplo la notable Black Mirror que comentamos hace poco) donde el entretenimiento y espectáculo están por encima de consideraciones como el rigor histórico o interés cultural (más tipo State of Play o The Hour). Sea porque los tiempos han cambiado y uno debe cambiar con ellos o quedarse atrás, por la presión de la audiencia o el factor que queramos argumentar, lo cierto es que desde hace unos años nos están llegando series por parte de la BBC de gran calidad técnica, brillantes guiones con tramas más "comerciales",  y en muchos casos una agradecida condensación en forma de temporadas cortas o mini series de pocos episodios: Luther, The shadow line, Prime Suspect: The Final Act o Sherlock solo son algunas de estas pequeñas maravillas que se están produciendo en el Reino Unido y que han hecho que en los últimos meses me haya centrado más en ellas que en las producidas en los Estados Unidos. Ahora podemos sumarles esta estimulante mini serie de solo 4 episodios que acabé de ver este fin de semana pasado, y que creo que es de las mejores que han hecho este 2012.

 
Inside Men en tan solo 4 episodios de una hora nos cuenta el mayor atraco jamás perpetrado en el Reino Unido en un depósito de seguridad de Bristol, por el que cada día pasan millones de libras procedentes de bancos y comercios. Tal y como reza el título, el plan es orquestado por gente de dentro de la propia empresa y que se conoce los secretos y debilidades que pueden explotar para tirar adelante con su plan. Llegados hasta este punto, se podría pensar que esto ya lo hemos visto en otras ocasiones o que el inicio mismo de la serie nos puede recordar vagamente a lo planteado en la película Plan Oculto con Clive Owen. Sin embargo, además de la precisa descripción del plan y del golpe, del que ya hablaremos un poco más adelante; la gran virtud de la serie también reside en los retratos profundos que hace de sus tres protagonistas, alejados de los típicos arquetipos de producciones americanas con atracos perfectos de por medio y cuyos protagonistas suelen ser bastante planos y previsibles. Aquí se nos muestran tres personas muy distintas, de clases sociales muy dispares, con problemas e intereses bien diferenciados, que hacen un frente común para beneficio de todos ellos.



Pero ninguno de ellos es claro u oscuro, son personajes con matices y de los que descubriremos muchas cosas a lo largo de los episodios. Apoyados en unas potentes interpretaciones contamos con dos actores que pudimos ver en Luther, Warren Brown, que aquí da vida a Marcus, uno de los trabajadores del depósito; y a Steven Mackintosh que interpreta a John, el director del lugar, y con el que vamos a alucinar viendo las diferentes capas de su compleja personalidad, excelente su trabajo, demostrando su gran versatilidad. La historia nos sumerge en la elaboración a lo largo de meses del plan en el que no se deja nada al azar, desde la elección razonada del tipo de careta que deben llevar, las frases a decir en cada momento, el día más conveniente para realizar el golpe, las reacciones que deben tener cuando los asaltantes les apunten con un arma o como mover tal cantidad de dinero en el menor tiempo posible. Merced de un guión que sabe combinar escenas con un alto ritmo (el asalto, por ejemplo), con otras más pausadas (gran parte de la preparación) o el desarrollo de los personajes, no hay momento para aburrirse, convirtiendo a esta nueva producción en una propuesta altamente recomendable para un amplio abanico de públicos.



El guión sabe jugar muy bien sus bazas, empezando por la escena inicial, en la que vemos el atraco en toda su intensidad gracias a una cámara nerviosa y que en cuestión de pocos minutos ya nos tiene enganchados sin miedo a habernos mostrado lo que debería ser el final de la serie, siguiendo por un planteamiento para su desarrollo sucesivo en el que se combinan largos flashbacks que se van acercando poco a poco al momento de la verdad desde seis meses antes del asalto hasta su ejecución, así como el saber que pasa después de esa escena inicial tan y tan prometedora.
Por ponerle alguna pega, podría decirse que no siempre logra ser verosímil, es decir, quizás me ha parecido que en el apartado de la seguridad del centro hay ciertas facilidades para tratarse de un punto donde se custodian tantísimos millones en efectivo o una conclusión un tanto sorprendente y nada efectista. Pero estos unos detalles que quedan bastante diluidos en cómputos globales, ganando claramente por KO los aciertos.
Apuntadla en vuestra agenda.

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