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lunes, 12 de diciembre de 2011

WARRIOR (2011)

Paddy Conlon (Nick Nolte) es un viejo solitario que vive atormentado por culpa de su pasado, ya que por culpa de su alcoholismo y el maltrato al que sometió a su mujer durante años acabó por destrozar completamente a su familia, obligando a su pareja a huir para librarse de ese infierno junto a su hijo menor, Tommy (Tom Hardy). Desde hace tiempo que ha intentado cambiar y ya lleva varios años sin probar el alcohol para enderezar su vida. De una forma sorprendente para él, Tommy se le presenta una noche a su casa tras 14 años sin verle. Lejos del acercamiento en sus relaciones que busca Paddy, su hijo se muestra muy distante y dolido con su progenitor por el calvario que les hizo pasar, y le deja bien claro que solo le ha ido a ver con la intención que le prepare para presentarse a un prestigioso torneo de Artes marciales mixtas que tendrá lugar en Atlantic City y que está dotado con la increíble cifra de 5 millones de dólares para el ganador. Con un abismo que les separa a nivel personal, ambos hacen lo posible para mantener la disciplina del entreno día tras día con el objetivo de llevarse el premio.

Por otro lado conocemos la historia de Brendan (Joel Edgerton), un profesor de física que se ve atrapado por las deudas y que está a punto de perder su casa por no poder hacer frente a la hipoteca (dichosa crisis... y malditos sean los bancos). Buscando sacarse un sobresueldo recurre a peleas clandestinas de artes marciales mixtas a pesar de las reticencias de su mujer, quien creía que eso ya formaba parte de su pasado como luchador. Finalmente Brendan le hace entender que la única manera que tienen para salvar todo por lo que han luchado durante muchos años es dedicarse en cuerpo y alma a entrenar y ganar el torneo de Atlantic City. Que empiece el juego señores... solo puede quedar uno.



Dejémoslo claro de entrada, Warrior es una película que juega con clichés muy vistos en el cine: un conflicto familiar con un distanciamiento entre padre e hijos por algo ocurrido en el pasado, la búsqueda de redención, y de fondo una historia de superación deportiva en forma de torneo y que acaba siendo más o menos previsible en cuanto a su desarrollo. También es verdad que tiene algunos ases escondidos que se van descubriendo poco a poco, y gracias a los cuales logran irle dando cuerpo e interés a la historia (no voy a revelar para que os sorprendan también, y aconsejo a la gente que no mire demasiadas sinopsis por internet si no quiere leer algún que otro spoiler). En la mayoría de los casos los films de artes marciales no pasan de estar destinados a un público deseoso de una buena ración de violencia y de peleas bien coreografiadas, contando por regla general de un guión pobre en casi todos sus aspectos, pero que suele satisfacer a sus fieles seguidores. Sin embargo en esta ocasión tenemos un film que cuenta con una historia de fondo que logra mantener nuestro interés incluso fuera de las escenas de pelea, dando a los distintos personajes un cierto grado de definición para que esto pueda llegar a ser así, y también gracias a una buena labor de los actores (a destacar el veterano Nick Nolte). Si buscamos algún referente cinematográfico, destacaría dos: "The Fighter", la reciente obra que estaba basada en hechos reales y que retrata la vida de dos hermanos irlandeses dentro del mundillo del boxeo, y por otra la conocidísima "Rocky". Me atrevería a decir que mezclando ambas podríamos llegar a tener algo parecido a lo que es la película que estamos comentando hoy. Pues la primera tiene un punto de conflicto familiar y la segunda es toda pasión y afán de superación para llegar a la cima.
Lo mejor de la película es que en todo momento exhibe un ritmo sin tregua, así como la gran ambientanción y lo bien rodada que está. Sobre todo cuando nos centramos en la retransmisión del torneo sabe jugar muy acertadamente con unos encuadres variados que hacen creíbles que pueda llegar a ser una retransmisión deportiva real. Todo ello logra que a pesar de su dilatado metraje, nada más ni nada menos que 140 minutos, no se nos llegue a hacer pesada. Claramente dividida en dos partes bien diferenciadas, la inicial con la obligada presentación de los personajes, sus motivaciones para tomar parte de este peligroso torneo y su preparación para llegar en la mejor forma, y en segundo lugar el torneo propiamente dicho, donde asistimos como un espectador más a un deporte brutal en el que vale cualquier tipo de lucha para dejar KO al rival o lograr su rendición dentro del hexágono. Las escenas de lucha son muy intensas, duras y transmiten realismo (a pesar de que algunas pueden resultar algo repetitivas en cuanto a su desarrollo). Una última hora en la que la testosterona rezuma por todos lados y en la que vemos subir al ring a unos luchadores que en muchos casos parecen auténticos profesionales (no dudo que algunos secundarios sean del mundillo), viendo los terribles golpes que encajan combate tras combate, el cansancio acumulado, los nervios que van en aumento y la apremiante necesidad de llegar cuanto antes hasta al combate final y terminar con todo de una vez.
No creo que vaya a tener distribución en nuestro país, principamente teniendo en cuenta que retrata las interioridades de un deporte con poquísima mediatización y con muy pocos seguidores aquí. No obstante y a pesar de que como ya he comentado juega con las cartas de siempre, al menos lo hace sin que estén marcadas, juega limpio, dando duro y dejando su huella al acabar de verla al saber transmitirte algo más que los meros combates del torneo. Sinceramente muy recomendable para todos los que gusten de dramas deportivos, pues seguro que no saldrán decepcionados.



2 comentarios:

  1. Hoy he tenido el placer de verla. Me ha atrapado de principio a fin, es una historia dura, dramática y que sabe combinar muy bien con las artes marciales. A mi entender, merece un estreno en salas y por todo lo alto, ya que ofrece entretenimiento de calidad (ese torneo es de lo mejorcito en películas de lucha que recuerdo). A un servidor le ha encantado esta propuesta y ese Nick Nolte, desgarrador. Mi valoración seria más espléndida, yo le otorgo un 8,0.

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  2. Ves, si yo siempre te traigo pelis buenas... te recomiendo The Artist y esta y ya ves el resultado... la de I saw the devil me costó convencerte para que la vieras y lo mismo... jajaja. A ver si me viene alguna más que tengas que ver sí o sí... mmmm... te digo dos: Sed de mal y M el vampiro de Dusseldorf, a poder ser las ediciones especiales de Criterion que un servidor tiene en casita. Bon any 2012!!!

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