PAGES

viernes, 23 de diciembre de 2011

8 MILLAS (2002)

El director de L.A.Confidential, Curtis Hanson, supo plasmar con solvencia un drama social con tintes biográficos de uno de los rappers más influyentes de la última década, Marshall Mathers III, artísticamente más conocido como Eminem.
El chico blanco de los suburbios de Detroit (aquí se hace llamar Jimmy Smith Jr.) tiene grandes habilidades para rapear al estilo libre (freestyle), pero se bloquea en cuanto está encima del escenario del Shelter, el club más relevante de Hip-Hop en el área de Michigan.
Sus colegas saben que si consigue soltarse y rapear, ganará el prestigio suficiente como para que sus posibilidades de grabar una maqueta estén aseguradas, pero el bloqueo tiene una explicación: su vida está por los suelos.
Dolido por el fin de una tormentosa relación pasada, Jimmy (también conocido como B-Rabbit) se ve forzado a volver a la caravana de su alcohólica madre (Kim Basinger) en los barrios marginales de las afueras de Detroit.
Su trabajo en la fábrica no tiene futuro, los conflictos con otras bandas callejeras son continuos y su única válvula de escape es la música, de la que obtiene la fuerza para seguir luchando.
Únicamente el Hip-Hop consigue focalizar su desbordante rabia interior y dar rienda suelta a sus conflictos personales, descubriendo a un artista de gran vigor dialéctico y enorme fuerza creativa.
Tras ver como su vida se desmorona del todo y sentirse ahogado por las circunstancias, sacará todo lo que tiene guardado dentro para combatir por fin en el Shelter contra los mejores MC's del lugar, ya que sólo así vencerá sus demonios y purgará sus frustraciones.
Este biopic protagonizado por el propio Eminem posee un enfoque dramático admirablemente construido en un marco de potente realismo social, que va adquiriendo una inercia muy interesante a medida que avanza el metraje. Sin duda, tiene un escenario adecuado para su propósito, ya que documenta "in situ" al propio artista con sus inicios, desde su caravana en la "8 mile" (la carretera que separa Detroit de los suburbios), hasta el momento en que un blanquito menudo es capaz de silenciar una sala repleta de negros que lo consideran un intruso por entrometerse en su música antiopresiva. El propio Eminem realiza una actuación enérgica cuando está -on stage- pero se hacen evidentes sus imprecisiones interpretativas en momentos de mayor cobertura dramática, siendo incluso poco creíble en según qué escenas y viéndose del todo abrumado por sus compañeros de reparto.
La madre del chico (en la vida real, Eminem sólo se lleva 15 años de diferencia con su progenitora) está encarnada por Kim Basinger, que da como resultado una más que notable interpretación de un personaje destruido y frágil como este, con el cual vivimos los momentos más intensos del film.

La aparición de rappers auténticos como Xzibit (con el que además tiene un enfrentamiento verbal en un descanso de la fábrica), Proof (compañero suyo con D-12, que es Lil' Tic en el Shelter), o bandas reales dispersadas por el público asistente dignifica el producto y crea un contraste muy favorable para el espectador, porque sabe que lo que está viendo tiene un regusto auténtico.
Sin duda, los puntos más destacables de la historia son aquellos en los que Rabbit combate verbalmente contra sus oponentes, destrozándoles sus argumentos y anticipándose hábilmente a ellos para vomitarles su furia en forma de rimas. Podría decir que el clímax final consigue el ritmo endiablado que prometía, sumergiendo la cámara entre la batalla verbal de los raperos hasta hacernos sentir encima del escenario. Una experiencia única en el panorama cinematográfico, ya que nunca antes se había plasmado con tanta entidad una pelea de freestylers.
Ambientada a mediados de los noventa, en plena y absurda batalla campal entre costas que acabó cobrándose las vidas de los mejores rappers  (Notorious B.I.G representando a la Costa Este y Tupac Shakur a la Oeste) viviremos una experiencia emblemática para los seguidores del entorno musical Hip-Hopero, pero mucho me temo que creará un distanciamiento a los menos aficionados, que verán un despliegue de artistuchos verborreicos vacilándose interminablemente micro en mano.
El tema principal del film "Lose Yourself", firmado por el propio Eminem, se convirtió en la primera canción Rap ganadora del Oscar de la Academia en 2002 y fue galardonada con numerosos premios, lo que sin duda revitalizó aún más el éxito de la película.
Para muchos, hay un parecido argumental con "Fiebre del Sábado Noche", aunque en mi opinión pertenecen a épocas y contextos bien distintos aún compartiendo una esencia pareja y por lo tanto no merece tal comparativa.
Representa pues un documento muy válido de los comienzos de uno de los rappers más talentosos y controvertidos  del panorama musical norteamericano y consigue respetar sin demasiado adorno el blindado mundo de las calles, con sus drive-bys (aquí con escopetas de pintura), sus "Bitchez & Niggaz" (con la participación de la tempranamente fallecida Brittany Murphy) y sus "gunz" (la escena de la voladura escrotal es legendaria).
No es un film comercial pero logra serlo; no es una historia con final feliz, aunque lo parezca y no huye de sus limitaciones, sino que las encara y sale victoriosa.
Técnicamente no es una maravilla ni mucho menos, pero se puede disfrutar dignamente y fusiona de manera acertada géneros aún virginales en el cine como son el drama y el Hip-Hop.


No hay comentarios:

Publicar un comentario